Tu contrato de amor



Querido lector, amigo y hermano: Quizá todavía no lo recuerdes, pero antes de encarnar, de venir a este plano o lo que es lo mismo de nacer, firmaste un contrato. Un contrato de Amor. Y ese contrato es algo muy real. De hecho sus términos contienen todo aquello que pactaste con Dios que querías experimentar una vez que estuvieses aquí. Es decir, donde ahora estás: en la Tierra.

En tu contrato de Amor aceptaste una serie de pruebas, experiencias, vivencias y personas con las que una vez aquí te encontrarías (o más bien te reencontrarías) con el fin de poder aprender en tu camino, en vuestro camino, de luz y de Amor.

Seguro que en este momento de tu vida ya has experimentado muchas de ellas y también te has reencontrado con muchas almas con las que tenías un “pacto de Amor” para el mayor bien de todos los involucrados. Pues has de saber (o recordar) que todas y cada una de tus experiencias son en realidad una maravillosa oportunidad para aprender y crecer. Todas, sin excepción. Y eso incluye, por supuesto, también aquellas que consideras más difíciles y dolorosas.

Querido lector, amigo y hermano todo forma parte de un maravilloso Plan Divino más grande, mucho más grande que tú y que todos nosotros (como la Unidad que somos) que está perfecta y divinamente diseñado por el Amor, por Dios, para que cada uno de nosotros y a nuestro propio ritmo (es decir, conforme a nuestra evolución de alma) podamos dar los pasos necesarios para el despertar de nuestro corazón.

Un despertar que supone el retorno al Hogar. El Camino de vuelta a Casa. A ese lugar del que procedes y al que perteneces (siempre lo has hecho y siempre lo harás) puesto que es tu Origen. El Origen. Y en ese lugar solo hay Amor. Lo mismo que eres tú: solo Amor.

Y en eso consiste el Camino. En volver a ese Amor que te creó y al que tanto deseas y anhelas regresar. Algo que independientemente de lo que todavía te pueda decir tu mente externa, tu ego, tu alma sí recuerda a la perfección. Y el que eso pueda suceder pasa irremediablemente por que vuelvas a conectar, o de nuevo a reconectar, con tu propio corazón. Un camino que pasa por ir hacia dentro, donde se encuentran todas y cada una de las respuestas que tanto deseas, en lugar de seguir buscándolas fuera de ti.

Por eso (y puesto que en verdad eres mucho, muchísimo más, que un cuerpo) firmaste el contrato necesario antes de “bajar”. Así como firmaste también acogerte a las reglas del “Juego” que pasan por aceptar que, una vez aquí, no te acordarías de todo esto con el fin de que tu decisión sea libre y desde el Amor más puro de tu corazón.

Es así también para poder respetar el libre albedrío con el que fuiste creado (eres y siempre serás un ser libre para decidir cómo quieres vivir, qué decides pensar, qué creencias aceptas como creadoras de tu realidad y cuánto tiempo deseas experimentar la dualidad (es decir, el sufrimiento fruto de la separación) antes de tomar la decisión de salir de ella. Y, por tanto, de la ilusión para volver a Ser Uno con Dios. Quien, desea que recuerdes que habita (y siempre lo hará) dentro de ti. En tu corazón.

Y esto es así porque a Casa, a tu corazón, solo puedes volver cuando tú mismo te sientas preparado y te des el permiso necesario (y siempre libre) para llevar a cabo tu proceso interior. Un proceso maravilloso que te convertirá en un valiente buscador de la Verdad. Pues lo cierto es que a eso has venido.

Querido lector, amigo y hermano: los tiempos son perfectos. Los del Cielo. Y por eso no importa si ya has recordado o no que para cumplir con tu deseo más elevado, volver al Amor, dispones de un tiempo ilimitado (en verdad esa es la esencia del tiempo). Pues solo en este plano entendemos el tiempo como algo limitado (forma parte del juego), pero quizá de lo que sí ha llegado la hora es de que recuerdes que eres un ser multidimensional (e ilimitado) al que nunca te faltará tiempo para hacer nada que sea importante o necesario para seguir creciendo en el Amor, independientemente del plano en el que ahora te encuentres.

Y esto es así porque lo que seguro sí ha llegado la hora de que recuerdes es que el alma nunca muere. Y que, en realidad, cuando dejamos el cuerpo físico que habitamos para poder experimentar la vida en esta dimensión, lo único que hacemos es cambiar de plano, de dimensión, de frecuencia… y en todas ellas, seguimos creciendo en el Amor.

La buena noticia es que tu alma sí recuerda. Lo recuerda todo, de hecho.

Y por eso el Camino de vuelta pasa por permitirle tomar las riendas de tu proceso (y de tu vida) para que pueda inspirarte amorosamente y guiarte de la misma forma hacia aquellas experiencias o personas que pueden facilitarte el Camino. Es decir, acompañarte para que te resulte más sencillo a sabiendas de que tu Camino de vuelta a Casa es personal e intransferible. Es decir, que nadie puede recorrerlo por ti.

Un Camino para el que, eso sí, siempre has estado, estás y siempre estarás divinamente guiado, sostenido, protegido y amado allí y aquí. Es decir, en el Cielo y en la Tierra. Pues tu corazón sabe que el verdadero Camino es unir ambos para vivir lo de allí aquí. Es decir, el Cielo en la Tierra.  

En verdad, querido lector, amigo y hermano llevas muchas vidas a tus espaldas. Has acumulado infinidad de experiencias a lo largo de tus encarnaciones y has aprendido mucho, muchísimo, en el que es tu “viaje álmico”. De lo contrario, no habrías decidido estar aquí y ahora viviendo la Ascensión de la Tierra. Y, por ende, de toda la Humanidad que en ella habitamos.

Y, a lo largo de todas tus encarnaciones, te has ido encontrando con muchas otras almas por lo que es posible, que también esta vez hayas decidido reencontrarte con ellas para vivir determinadas experiencias (y esto es digno de ser recordado en todo momento) que siempre han tenido, tienen y tendrán como objetivo que ambas partes podáis crecer a través de ellas en el Amor.

En algunos de esos encuentros experimentarás solo Amor… ¡qué maravilla! Y esto es así puesto que esa persona y tú lleváis en verdad muchas encarnaciones juntos y, a lo largo de ellas, ambos habéis logrado superar muchas pruebas, habéis vivido muchas experiencias y habéis conseguido sanar muchas cosas juntos que os han ido acercando cada vez más al Amor Original, al Amor Incondicional que ambos sois (todos los somos). Por eso, cuando reconozcas a esas almas en tu presente, agradece y bendice pues se trata de una bendición divina firmada por ambos antes de venir.

En otras ocasiones y a lo largo de tu vida también te encontrarás con almas con las que firmaste un pacto siempre de Amor, pero a sabiendas de que vuestra relación todavía requiere de limpieza y sanación, perdón y liberación, para que a través de vuestro reencuentro podáis perdonaros mutuamente (al nivel del alma. Es decir, siempre desde el corazón).

Perdonaros (o al menos perdonarte a ti mismo cuando te sientas preparado para ello y te le des el permiso necesario a tu alma para que así sea) por todo aquello que en ocasiones anteriores aún decidisteis (conforme a vuestro nivel de conciencia) ver y vivir desde la separación. Es decir, desde el miedo que hace que el Amor esté condicionado por el apego característico de la dualidad, y por tanto viendo, de la ilusoria  separación con el otro (lo que sucede cuando te encuentras desconectado de tu propia esencia divina, de tu corazón).

Por eso, cuando reconozcas a esas almas en tu presente, agradece, bendice y aprende…. Nunca dejes de aprender con la certeza de que también esas experiencias y personas son en verdad una bendición divina, en forma de nueva oportunidad, para que esta vez sí aprendas a amarte y puedas amar a esa persona desde la incondicionalidad.

Querido lector, amigo y hermano: eres un ser divino. Una chispa de luz y Amor que solo contiene eso, recordando que esto es así. Y para que puedas aceptar y sentir esa verdad antes debes estar dispuesto a mirar, ver, abrazar, enfrentar, sanar, perdonar, liberar, transmutar, soltar y trascender todo aquello que te estaba haciendo creer lo contrario.

Y en eso consiste el Camino de vuelta a Casa. En dejar de tenerte miedo a ti mismo. A tus sombras. A tus heridas. A todo aquello que aún no has sanado. A todas esas experiencias que en su momento no pudiste ver desde el Amor y a todas aquellas almas que son lo mismo que eres tú en esencia, pero que aún ves separadas de ti.

Por eso, no puedes amar a otro ser si antes no te amas a ti mismo. No puedes dar a nadie aquello que antes no te ofreces. Y no puedes amar a Dios si no te amas a ti porque, a imagen y semejanza fuiste creado y para amarle a Él tienes que aprender a amarte a ti. Y hacerlo completo. Pues en verdad nunca has estado, no estás ni podrás estar jamás separado de Él. Al igual que tampoco lo estás de tus hermanos (y todos lo somos).

Por eso, el Camino de vuelta a Casa es, en verdad, el Camino de vuelta a ti. A tu propio corazón. Y ese Camino pasa por responsabilizarte y entender que nadie te hace nada y que en verdad todo responde a tu verdadera velocidad de conciencia (que no es otra cosa que lo profundo que te permitas ir hacia dentro para ser transformado por la Luz Divina). Y eso muchas veces no es en el nivel que tú crees estar, si no en el que verdaderamente estás. Algo que solo podrás saber y sentir con total honestidad cuando decidas dejar de sufrir y te rindas a la Divinidad que te habita.

Cuando tomes la decisión de querer ir hacia dentro y despertar tu corazón de la ilusión para poder ver la Verdad (porque a eso también has venido). Y cuando tomes la decisión de responsabilizarte de verdad de tu vida y dejes de buscar fuera los culpables (las causas) de tu sufrimiento para entender que todo está en ti. Y cuando aceptes también con humildad y rendición que ves la vida y la experimentas conforme a tus ideas y creencias, es que podrás comenzar a sanar tus heridas y a darte el permiso de ser transformado para crecer en la Luz Divina y el Amor que eres.

Así es como podrás dar los pasos necesarios para reconectarte contigo mismo, con el corazón que Dios creó y al que espera (y siempre lo hará) paciente, compasiva, amorosa y misericordiosamente.

Y esto es así porque ese es tu destino y el de todos nosotros: Su más perfecta y amada Creación.

Gracias. Gracias. Gracias.

Fuente: Estefanía Leyva.

Te reconoceré donde sea que estés

Nos hemos buscado entre estrellas,
nos hemos amado entre vidas,
nos hemos perdido entre dimensiones…
y aún así, cada vez que nos reencontramos, algo en el alma sonríe

Llevamos existencias cruzándonos

A veces nos abrazamos en un suspiro cósmico,
otras veces pasamos de largo sin saber que éramos nosotros

🪐 Hemos reído desde cometas errantes
Hemos llorado desde galaxias ocultas
Nos hemos prometido volver, una y otra vez…

Y aquí estoy ahora,
con los pies en la Tierra y el corazón en el cielo,
sintiendo que tal vez éste sea el último viaje antes de regresar a casa✨🌟

Reconoceré tu luz, tu fragancia

Reconoceré tu esencia que también es la mía

Te reconoceré
Aunque tu rostro cambie,
aunque tu voz tenga otro eco,
aunque camines disfrazada de humano

Yo recordaré tu energía, tu aroma, tu mirada de otras vidas, la mirada, reflejo de tu alma que es la mía

Y si no es aquí, será allá,
corriendo juntos por el universo como niños,
a carcajadas y de la mano volviendo,
a ése lugar que siempre fue nuestro:
EL HOGAR

Y aquí estamos, una vez más, en el abrazo, en el cálido hogar, latiendo pureza de amor y creando, en la libertad de expresión y volando

Y LA PAZ DEL ESPÍRITU ABRAZANDO

AMANDO AMANDO AMANDO

Bendición a tu Alma o Llama Gemela 💕

Bendigo tu vida y la mía para juntos seguir despertando.

Bendigo el día que llegaste a mi vida.

Bendigo tu ser Divino y tu alma.

Bendigo cada pensamiento que pasa por tu mente.

Bendigo el camino que recorren tus pasos.

Bendigo la luz que llevas dentro para que puedas alumbrar a todo aquel que está en la oscuridad.

Bendigo la sombra que te cobija.

Bendigo el sol que llena de energía tu alma.

Bendigo tu luz y tu pureza.

Bendigo tu esencia.

Bendigo tu fuerza para que te levante cuando estés caído.

Bendigo tus problemas para que encuentres la salida.

Bendigo el amor que llevas dentro para que seas más humilde.

Bendigo el aire que respiras, para que puedas seguir viviendo.

Bendigo cada célula, cada órgano y cada glándula de tu cuerpo para que nunca te enfermes.

Bendigo tu presente para que recuerdes que solo existe el momento en el que estas ahora.

Bendigo tus días y tus noches.

Bendigo la luna que te mira en las noches.

Bendigo tus entradas y tus salidas.

Bendigo tu cuerpo donde habita tu alma.

Bendigo tus talentos y tus dones.

Bendigo tu libre albedrio para que siempre escojas el camino correcto.

Bendigo todo de ti, para que solo lo bueno te acompañe siempre.

Autor Desconocido.

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Acuerdo de Almas

Con cada persona que forma parte de nuestra Vida establecemos un acuerdo de Alma. Esto significa que mucho tiempo atrás, en el Reino de las Almas, prometimos tener un encuentro especial.

Compartir la Vida, modelar la experiencia, completar otra Alma, al unirnos con ella en esta Vida terrenal.
Los acuerdos entre las Almas son compromisos para el crecimiento del Alma en conjunción con otra. Dé ésta manera, emprendemos el viaje hacia un estado de Consciencia y apertura total que los místicos denominan, Iluminación.

Estos compromisos son el motivo por el cuál en ocasiones, sentimos una extraña conexión con otra persona, otras veces no entendemos que alguien con carácter difícil forme parte de nuestra vida. O nos preguntamos simplemente por qué recorremos la vida junto a alguien, como si existiera un acuerdo tácito, que a su vez puede terminarse abruptamente.

Como miembros de ésta comunidad de Almas reunidas en la Vida sobre la Tierra, hemos acordado no sólo recordar a los demás sobre el estado puro original, sino también realizar todo lo posible dentro de la existencia humana, infinitamente cambiante, con el fin de asegurar el crecimiento de nuestra propia Alma y las de los demás.

Algunas personas vienen al mundo para ser bellas y fuertes, otras para ser complicadas o raras, algunas para morir jóvenes y enseñarnos a través de la desolación de tan terrible pérdida, otras, para vivir muchos años e instruirnos mediante su Sabiduría.


Sin embargo, no importa cuál sea nuestro rol. Todos formamos parte de éste gran Destino Espiritual que principalmente consiste en Recordar nuestra Esencia Eterna y dirigir nuestros actos hacia la Unión final.

Es así que a cada persona que conocemos, en situaciones buenas o terribles, breves o duraderas y cada relación de la que formamos parte representan una pequeña
Escena en el Eterno conjunto humano, cuyo fin, es el Desarrollo del Alma.

Al advertir esto, uno podrá asombrarse y comprender que cada persona presente en nuestra Vida tiene un importante Propósito, el de entrar en contacto con Nuestra Alma y hacerla Crecer.
Que cada relación existe para agudizar la Consciencia de nuestra Alma.

Así, ya nadie nos resulta extraño, ninguna relación puede verse como un error o un fracaso.

A la Luz del Espíritu, comprendemos que estamos cumpliendo nuestro rol, en miras a la realización de un Plan Perfecto y Eterno.

Como Atraer una Pareja Consciente

Primero quédate solo.
Primero empieza a divertirte solo.
Primero ámate a ti mismo.
Primero sé tan auténticamente feliz que te sientas lleno, expansivo, desbordado.

Nada ni nadie te hace falta. Estás en casa, contigo.

Si alguien viene, todo bien, si no, también.
Mostrándote como un ser digno, no como un mendigo.

Lo semejante atrae lo semejante… La persona que ha vivido su soledad felizmente, se sentirá siempre atraída por otra persona que está viviendo su soledad también alegremente, porque como regla “lo semejante vibra ante lo semejante”, como lo explica la ley de la atracción.

Cuando dos maestros se encuentran, maestros de su propio desarrollo personal, de su soledad, la felicidad se multiplica. Se vuelve un tremendo fenómeno de celebración. Y ellos no se examinan uno al otro, ellos se comparten no se están completando en las carencias del otro. No utilizan al otro. En su lugar, por el contrario, ambos se vuelven uno y disfrutan de toda la existencia que les rodea”

En conjunto somos distintos. En una pareja son 3: Tú, Yo, y la Relación. La relación se convierte en un ser por sí misma. Un ser que no tiene porque invadir los caminos y mundos propios de cada individuo que la integra. Una pareja sana respeta mutuamente el espacio del otro. Mi espacio interior es sagrado, tan sagrado como el tuyo.

Yo Soy, satisfecho conmigo mismo, Tu Eres satisfecha contigo misma. En la medida que esto sea así, creamos juntos.

OSHO

Leyenda Japonesa del hilo rojo del destino

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Los japoneses tienen la creencia de que las personas predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique. El hilo rojo del destino es una creencia tradicional en Asia Oriental, presente en la mitología china y en la japonesa, entre otras.

 

Cuenta que entre dos o más personas que están destinadas a tener un lazo afectivo existe un hilo rojo, que viene con ellas desde su nacimiento.

 

El hilo existe independientemente del momento de sus vidas en el que las personas vayan a conocerse y no puede romperse en ningún caso, aunque a veces pueda estar más o menos tenso, pero es, siempre, una muestra del vínculo que existe entre ellas.

 

 

El Hilo Rojo

 

Entre la comunidad de padres y madres adoptantes en Japón, esta leyenda supone una metáfora recursiva, ya que supone que la vinculación entre el hijo adoptado y los padres ya está realizada de antemano por este hilo rojo y favorece la fortaleza en la larga espera que hay que realizar, en la mayoría de los casos.

 

En estas comunidades, es normal la utilización contextual de frases como “estamos tirando fuerte del hilo rojo”, o “tendiendo puentes con hilos rojos” lo que convierte a la leyenda en una parte más de la jerga de utilización habitual.

 

Esta leyenda surge cuando se descubre que la arteria ulnar conecta el corazón con el dedo meñique.

 

 

Los hilos rojos del destino unían los meñiques con los corazones

 

Al estar unidos por esa arteria se comenzó a decir que los hilos rojos del destino unían los meñiques con los corazones; es decir, simbolizaban el interés compartido y la unión de los sentimientos. Por eso también el hecho de hacer promesas en algunos países al entrelazar estos dedos con el otro.

 

La historia en sí cuenta que entre dos o más personas que están destinadas a tener un lazo afectivo existe un «hilo rojo», que viene con ellas desde su nacimiento. El hilo existe independientemente del momento de sus vidas en el que las personas vayan a conocerse y no puede romperse en ningún caso, aunque a veces pueda estar más o menos tenso, pero es, siempre, una muestra del vínculo que existe entre ellas.

 

 

Historia hilo rojo del destino

 

Una de las leyendas sobre este hilo rojo cuenta que un anciano que vive en la luna, sale cada noche y busca entre las almas aquellas que están predestinadas a unirse en la tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan.

 

Pero la leyenda más popular y la que se recita en casi todos los hogares japoneses a los niños y jóvenes es esta:

 

Hace mucho tiempo, un emperador se entero de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa que tenia la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mando traer ante su presencia.

 

Cuando la bruja llegó, el emperador le ordeno que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que seria su esposa; la bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevo hasta un mercado en donde una pobre campesina con una bebe en los brazos ofrecía sus productos.

 

Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invito a ponerse de pie e hizo que el joven emperador se acercara y le dijo:

 

–“Aquí termina tu hilo”, pero al escuchar esto, el emperador enfureció creyendo que era una burla de la bruja , empujo a la campesina que aun llevaba a su pequeña bebe en los brazos y la hizo caer haciendo que la bebe se hiciera una gran herida en la frente, ordeno a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.

 

Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda y el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entro al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente.

 

Al levantarle el velo vió por primera vez que este hermoso rostro …. …. …. …. tenía una cicatriz muy peculiar en la frente.

 

Una cicatriz que él mismo había provocado al no ver al destino que había pasado frente a él y también nos muestra como los amores destinados son eso, no podemos escapar de la persona que nació para amarnos.

 

Siendo menos fantasiosos….

 

Paulo Coelho dijo:

 

“Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos… Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella…

 

Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y les impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejará de intentarlo… Se rendirán y buscarán a esa otra persona que acabarán encontrando.

 

Pero les aseguro que no pasarán una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más…

 

Todos saben de qué estoy hablando, porque mientras estaban leyendo esto, les ha venido su nombre a la cabeza.

 

Se librarán de él o de ella, dejarán de sufrir, conseguirán encontrar la paz (le sustituirán por la calma), pero les aseguro que no pasará un día en que deseen que estuviera aquí para perturbarlos.

 

Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias”

 

Recuerda:

 

    Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo rojo se puede estirar, contraer o enredar, pero nunca romper.

 

Author: José Salot

Fuente: https://www.infomistico.com

 

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El Espejo de las Relaciones

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¿Por qué nos atraen ciertas personas y sentimos rechazo hacia otras?

Tú y yo somos lo mismo. Todo es lo mismo. Todos somos espejos de los otros y debemos aprender a vernos en el reflejo de las personas.

 

A esto se llama espejo de las relaciones.

 

A través del espejo de una relación, descubro mi yo

 

Por esta razón, el desarrollo de las relaciones es una de las actividades más importante.

 

Las relaciones son una herramienta para la evolución espiritual cuya meta última es la unidad en la conciencia.

 

Todos somos parte de la misma conciencia universal, pero los verdaderos avances tienen lugar cuando empezamos a reconocer esa conexión en nuestra vida cotidiana.

 

Las relaciones son una de las maneras más efectivas para alcanzar la unidad en la conciencia, porque siempre estamos envueltos en relaciones.

 

Piensa en la red de relaciones que mantienes: padres, hijos, amigos, compañeros de trabajo, relaciones amorosas.

 

A través del espejo de las relaciones, de cada una de ellas, descubrimos estados prolongados de conciencia.

 

Tanto aquellos a quienes amamos como aquellos por quienes sentimos rechazo, son espejos de nosotros.

 

¿Hacia quiénes nos sentimos atraídos?

Hacia las personas que tienen características similares a las nuestras, pero eso no es todo. Queremos estar en su compañía porque subconscientemente sentimos que al hacerlo, nosotros podemos manifestar más de esas características.

 

Del mismo modo, sentimos rechazo hacia las personas que nos reflejan las características que negamos en nosotros.

 

Si sientes una fuerte reacción negativa hacia alguien, puedes estar seguro de que tú y esa persona tienen características en común, características que no estás dispuestos a aceptar. Si las aceptaras, no te molestarían.

 

Cuando reconocemos que podemos vernos en los demás, cada relación se convierte en una herramienta para la evolución de nuestra conciencia.

 

Gracias a esta evolución experimentamos estados extendidos de conciencia.

 

La próxima vez que te sientas atraído por alguien, pregúntate qué te atrajo. ¿Su belleza, gracia, elegancia, autoridad, poder o inteligencia?

 

Cualquier cosa que haya sido, sé consciente de que esa característica también florece en ti.

 

Si prestas atención a esos sentimientos podrás iniciar el proceso de convertirte en ti más plenamente.

 

Lo mismo se aplica a las personas hacia las que sientes rechazo. Al adoptar más plenamente tu verdadero yo, debes comprender y aceptar tus características menos atractivas.

 

La naturaleza esencial del Universo es la coexistencia de valores opuestos.

 

No puedes ser valeroso si no tienes a un cobarde en tu interior; no puedes ser generoso si no tienes una parte de ego.

 

Gastamos gran parte de nuestras vidas negando este lado oscuro y terminamos proyectando esas características en quienes nos rodean.

 

¿Has conocido personas que atraigan sistemáticamente a su vida a los sujetos equivocados?

No es que atraigan esa oscuridad; es que no están dispuestas a aprobarlas en sus propias vidas.

 

Un encuentro con una persona que no te agrada es una oportunidad para aceptar la paradoja de la coexistencia de los opuestos; de descubrir una nueva faceta de ti.

 

Es otro paso a favor del desarrollo de tu ser espiritual.

 

Cuando estamos dispuestos a aceptar los lados luminoso y oscuro de nuestro ser, podemos empezar a curarnos y a sanar nuestras relaciones.

 

Todos somos multidimensionales. Todo lo que existe en algún lugar del mundo también existe en nosotros.

 

Cuando aceptamos esos distintos aspectos de nuestro ser, reconocemos nuestra conexión con la conciencia universal y expandimos nuestra conciencia personal.

 

Una vez que puedas verte en los demás, será mucho más fácil establecer contacto con ellos y, a través de esa conexión, descubrir la conciencia de la unidad.

 

Éste es el poder del espejo de las relaciones.

 

Por: Deepak Chopra

Fuente: http://semillassolares.blogspot.com.es/

Tomado de: http://www.periodicodecrecimientopersonal.com/el-espejo-de-las-relaciones-deepak-chopra/

 

Visto en: http://conociendotualma.blogspot.com

Relaciones de Pareja

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Las alegrías más grandes y los mayores dolores de los seres humanos ocurren en el reino del amor y las relaciones. Cada vez que nuestros corazones laten más fuerte o nuestros lentes se empañan, lo sentimos como algo extremadamente personal. Experimentamos nuestros sentimientos como algo especial que nos sucede a nosotros, pero si miramos más de cerca, éstos tienen raíces aún mucho más profundas. Lo que parece ser una experiencia muy privada es realmente el encuentro y la integración de los principios más fundamentales del universo.

 

El espacio abierto y atemporal, el potencial de todas las cosas, juega en forma libre, expresa su poder y experimenta sus cualidades a través de la dualidad. Al manifestarse como cerca y lejos, como emocional y conceptual o como hombre y mujer, llega a realizar su potencial total. Si sólo hay espacio, nada sucede. Aunque el espacio es inseparable de la consciencia, el gozo y el poder no se generan allí. Sin embargo, si el espacio se expresa por medio de la dualidad, algo inherente surge y aparece una gran riqueza. Esto es similar a lo que sucede en los laboratorios cuando los átomos se dividen y luego se juntan y se hacen chocar a grandes velocidades: las poderosas energías ya estaban en el átomo, pero sólo aparecieron cuando el átomo se dividió y luego se juntó otra vez.

 

También con el enamoramiento, cuando un ser se abre al otro y las esencias masculina y femenina se encuentran, es importante entender que las cosas son menos personales de lo que aparentan ser. Lo que se experimenta como privado es en realidad muy general y la conjunción de esta dualidad es esencialmente una oportunidad sorprendente para el crecimiento exterior e interior. Dado que el espacio engendrado entre dos opuestos contiene todas las posibilidades, su unión es más que la suma de las partes. Esto quiere decir que cuando lo masculino y lo femenino se encuentran completamente, aparecen cualidades que ninguno de los dos tenía antes. Por supuesto, los individuos siempre aprenden unos de otros, pero cuando hay amor, se agrega una dimensión. En sí mismo, el campo de energía que surge de la atracción mutua y los estados que trascienden lo personal derivados de la experiencia del espacio y la bienaventuranza, son de la naturaleza de la inspiración. Aspectos antes no conocidos de la mente se vuelven vivos cuando nos acercamos y nos tocamos profundamente entre nosotros. En el amor hay más productos que insumos porque la situación en sí es muy productiva. Surgen muchas cosas que antes estaban latentes.

 

Este proceso se hace activo en cualquier forma en la que uno se abra. Algunas personas son más conscientes del nivel externo y gozan plenamente de pasar largas horas en cama. Otros se encuentran en el nivel interno: comparten intereses y quieren hacer cosas similares. Y algunos más se sienten unidos porque son complementarios en los niveles de visión más profundos. Ya sea que una relación gire en torno a la atracción física, el sentimiento interior o la identificación profunda, siempre hay mucho que aprender. Si uno trabaja inteligentemente con lo que hay, un crecimiento humano cada vez más completo se materializará. Como esto sólo es posible en una atmósfera relajada, es importante evitar las expectativas y la competencia en las relaciones. Aunque el Buda de ninguna manera quiere que las personas se aferren a modelos indeseables y con frecuencia menciona la dificultad de encontrar la forma de no hacerlo, desde el momento en que los seres deciden crear un vínculo, es importante que trabajen juntos.

 

Apoyarse el uno al otro cuando se trabaja en el mundo tiene mucho sentido y esto puede hacerse más fácilmente cuando se piensa en «nosotros» y no en «ella y yo». Usualmente los miembros de la pareja tiene altos y bajos juntos y, de todas maneras, la felicidad y el sufrimiento dependen de la visión que se tenga. Por lo tanto, si nuestra pareja tiene características especiales es importante compartirlas. Pensar o decir «mira, podemos hacer esto juntos» remueve los sentimientos de división y una gran alegría aparece cuando experimentamos que nunca nos chocamos con una pared. No hay fin para la mente.

 

Entonces, dado que la vida se hace cada vez más corta, ¿cómo podemos hacer que un alineamiento de fuerzas tan perennes se dé en el reino humano de las relaciones cotidianas? En el nivel externo es mejor dar al otro la mayor felicidad posible, ser conscientemente buenos con nuestro compañero o compañera y disfrutar de las ricas diferencias del principio masculino y el femenino en el acto del amor: se trata de ir al otro como si uno estuviera yendo a un templo, con una gran apertura. Si uno no es monje o monja, es útil ver el cuerpo como un instrumento para darles felicidad a los demás. A nivel interno, en el encuentro amoroso se equilibran la sabiduría y la compasión. Los hombres tienen más método y las mujeres más intuición y en una atmósfera de confianza, absorber estas cualidades trae resultados asombrosos. Aquí los obstáculos son elementales pero obstinados y su remoción requiere de mucha buena voluntad: los hombres separan el día y la noche. Muchos son rudos en el trabajo y con frecuencia olvidan cambiar de tono cuando hay mujeres cerca. Por la noche, sin embargo, lo olvidan todo. Su mente se quiere ocupar ahora del amor y la diversión y se preguntan qué les sucede a las mujeres que se quedan atascadas en su propio ritmo de 24 horas. Si no se la trató bien durante el día, no estará dispuesta a soportar mucha agua caliente por la noche. Dado que ambas partes son susceptibles a estas alturas, y la vida debe utilizarse bien, aquí hay algo a lo cual se le debe prestar atención.

 

El nivel profundo de la unión entre lo masculino y lo femenino se representa con los símbolos budistas del loto y el diamante. La mujer es el loto: es naturalmente generosa y quiere significar algo para alguien. El hombre es el diamante que se satisface con brillar para sí mismo. Integrar el loto y el diamante, ya sea en la relación con otro o en la soledad, produce la alegría última del funcionamiento total que también se hace visible en el nivel interno y externo. Saber que esta perfección trasciende lo personal hace que la compasión y la sabiduría se expresen naturalmente y, herir a otros, a no ser que se haga para beneficiarlos al nivel último, es algo en lo que ni siquiera se piensa.

 

Entonces, ¿qué clase de amor existe? Esencialmente el generoso y el que quiere recibir. Hay que tener cuidado con el apego: limita la libertad, quiere controlar y siempre está preocupado por el pasado y el futuro. Si se desarrollan sentimientos de este tipo, hay que deshacerse de ellos inmediatamente. Se convierten en una prisión y no lo benefician ni a uno ni a los demás. Lo opuesto es el tipo de amor enriquecedor que se expresa en proverbios populares como aquel que dice que «si amas a alguien, déjalo libre». Aquí uno comparte la visión de que los otros se desarrollen y si se quedan o se van, está bien. Uno se centra en su crecimiento y el sentimiento de plenitud da espacio a los otros para crecer. A la postre todos serán más ricos que antes.

 

Debemos distinguir cuatro expresiones distintas de este último tipo de amor positivo. Dos de ellas nos son muy familiares y las otras dos son más abstractas. Una tiene que ver con el dar y el tomar que se da entre las personas, al que frecuentemente nos referimos como amor. Algunas veces un miembro de la pareja tiene más para dar, pero hay un equilibrio básico y los dos se benefician directamente.

 

La compasión también encaja aquí. Es noble en tanto nadie se mantenga débil y siempre reciba, sino que se haga más fuerte para que más tarde también pueda dar. Funciona en la medida en que ninguna de las partes hace cálculos de pérdidas y ganancias y ambos son lo suficientemente inteligentes como para evitar el orgullo y la dependencia. Esta es la clase de sabiduría que se necesita para manejar problemas globales como el Islam y la superpoblación.

 

El gozo empático significa compartir con alegría los eventos positivos incluso cuando no tienen nada que ver con nosotros. Es maravilloso cuando algo bueno pasa: el sufrimiento se reduce y la libertad y el crecimiento se hacen posibles. Las situaciones civilizadas que permiten que la cantidad se convierta en calidad proporcionan algunas de las más importantes satisfacciones de las que la mente es capaz.

 

El nombre de la más sutil expresión de amor con frecuencia sorprende a los occidentales, que creen que más que un sentimiento se trata de una filosofía o enfoque. Aquí estamos hablando de la ecuanimidad que quiere decir que tenemos la consciencia de que todos tienen la naturaleza búdica bien sea que lo sepan o no. La comprensión de que la mente de todos los seres es esencialmente luz clara y que ningún evento o acción puede destruir su potencial hace más fácil mantener la mirada pura del mundo externo e interno.

 

Traer estas dos enriquecedoras clases de amor al mundo requiere de sensibilidad por parte de la pareja. Las mujeres que tienen pocos hijos o ninguno deben tratar de refrenar el impulso de educar a su pareja en lugar de educar a sus hijos. Los hombres que consideran que sus mujeres son inversiones deben pensar que siempre es mejor hacer una inversión que crezca. En ambos casos lo mejor es proporcionar un espacio benevolente, dar consejos si se los piden y trabajar con lo que es posible trabajar. Ambos deben ser conscientes de que cada momento puede ser el último y de que el amor que surge de la riqueza y la confianza trae muchas más satisfacciones que el que surge de la dependencia. Una pareja que ama a partir de aquello que le sobra es mucho más excitante que aquella que ama a partir del simple deseo de mantener la relación andando o de evitar problemas.

 

En los casos en que la diferenciación de roles se da naturalmente, como cuando el hombre necesita tomar distancia para aclarar su cabeza o la mujer necesita hablar más largamente de un asunto, ambos lados deben tratar de amar a su contraparte por lo que es. Es importante la confianza en el otro y que se mantengan los vínculos. También ambos deben beneficiarse de los cambios que se dan en el nivel intuitivo o en el práctico. Lo contrario se da con demasiada frecuencia entre los musulmanes y también entre los cristianos fundamentalistas. Las relaciones y las familias se convierten en ollas de presión en las que el hombre mira el mundo, la mujer mira al hombre y los hijos miran a la mujer. Sólo el amor profundo y la confianza pueden disolver estructuras dependientes como esa, que limitan el potencial de los seres y los obligan a permanecer entre la esperanza y el miedo y a vivir una vida centrada en el pasado o en el futuro. En las culturas mencionadas con anterioridad, en las que las reuniones honestas entre los sexos no se permiten, se necesita mucho coraje. Sin embargo, vale la pena. Trascender el miedo de estar abiertos aquí y ahora es algo maravilloso. Todo se vuelve radiante y pleno de posibilidades de juego y el sentimiento de ser el uno para el otro hace que el crecimiento de cada cual se convierta en una riqueza compartida. Por medio del espacio ganado, ambos encontrarán nuevos aspectos de su propia fuerza interior que, a su vez, traerán mayor inspiración. Entre más comprendamos esto y entre mayor sea la confianza en el espacio, más liberadoras y maravillosas se volverán nuestras relaciones.

 

El budismo proporciona elementos para que todas las situaciones reflejen la inherente perfección de la mente y que hacen que la gente no deje opacar su potencial. El simple entendimiento de que nada que no esté en nuestro karma nos va a suceder se constituye en una red de protección perfecta y hace que las cosas se vuelvan manejables. Estos elementos nos permiten amar, expresar compasión, sentir gozo empático, ser conscientes de la ecuanimidad y, por lo tanto, hacer del mundo algo maravilloso.

 

¿Qué es, entonces, lo que aprendemos cuando se juntan lo femenino y lo masculino? Guardo la esperanza de que las impresiones sensoriales de un amor felizmente compartido estén bien vivas en cualquiera que lea este texto. Sin embargo, esto es sólo la punta del iceberg de un intercambio más completo. Si uno se abre a una mujer en todas las situaciones y experimenta sus manos, sus curvas, su gozo, sus movimientos y la textura de su forma de hablar y de su cuerpo, surgirán niveles adicionales de experiencia. Si dejamos que nos inspiren más allá del ego y los conceptos, veremos que las mujeres transmiten cinco sabidurías diferentes que verdaderamente van más allá de cualquier límite. Esta es la razón por la cual en muchas culturas, las musas o dadoras de inspiración son femeninas.

 

El Buda y otros yoguis posteriores a él lo han entendido así. Dicen que cinco tipos de sabidurías iluminadas son la esencia de lo femenino. Gradualmente estas sabidurías serán absorbidas cuando el hombre va a la mujer como a un templo, con sorpresa y devoción ante la maravilla de la feminidad.

 

La primera sabiduría es llamada sabiduría como espejo y es la transformación del sentimiento ordinario de la ira. Muestra las cosas como son, sin adicionar o sustraer nada. La naturaleza de la mente y lo que ella manifiesta se ven claramente.

 

La segunda sabiduría, que recibe el nombre de igualadora, purifica el orgullo ordinario. Muestra que las cosas son muy ricas y llenas de facetas, que son compuestas y llenas de potencial.

 

La sabiduría discriminativa aparece cuando uno se libera del apego. Esta sabiduría es la capacidad de ver a cada persona y situación separadamente y como parte de una totalidad viviente.

 

La sabiduría de la experiencia proporciona el poder mental para ver y seguir una larga secuencia de experiencias y para aprender de la historia. Esta sabiduría es el principio transformado de los celos o la envidia.

 

La gran mayoría alcanza la sabiduría intuitiva o que todo lo permea a través de las primeras que son periféricas. En esencia, ésta es la transformación de la ignorancia básica. Si uno puede lograrla, los velos más profundos de la mente se romperán totalmente por medio del más profundo amor o los actos de protección más grandes. Aunque las diferentes mujeres nos inspiran de distinta manera, trayendo a nuestro corazón entendimientos intuitivos diferentes, si hay suficiente amor una sola mujer nos puede traer las cinco sabidurías. El cortejante devoto obtendrá, entonces, las cualidades expresadas por medio de los símbolos del diamante, las joyas, el loto, la espada y el Buda, esto es, las representaciones de las cinco sabidurías antes mencionadas.

 

¿Qué gana una mujer al abrirse a la fuerza de un hombre? Cuatro actividades hábiles. Aunque intuitivamente ya las utilice al nivel de su familia o su círculo cercano, aquí alcanzan una dimensión impersonal que puede favorecer al mundo entero. Los hombres son esencialmente de la naturaleza de la actividad, tienen cinco puntos de gravedad y manos grandes y aunque hay cientos de miles de acciones que realizan, todas caben dentro de cuatro categorías.

 

Un tipo de hombres es básicamente pacificador. Estos hombres son joviales y amables, a veces incluso llegan a ser tan dulces como una pera. Calman a todos y quieren que se sientan bien.

 

Un segundo tipo es aquel que se encuentra en todas partes, siempre iniciando y probando cosas. Aunque estos hombres no son necesariamente musculosos, son muy activos e incrementan el potencial de todas las cosas.

 

El tipo fascinador viene de tercero. Trabajan con la atracción, saben cómo causar una impresión, abrir los corazones y ponerse y decir siempre lo adecuado.

 

A la postre, sin embargo, el mejor amigo de una mujer pertenece al cuarto tipo. Es fuerte y protector y siempre se quedará cuando todos los otros se hayan ido. Aunque no sea muy versado en la moda, se puede confiar en él para el trabajo duro.

 

Evidentemente, las mujeres desarrollan primero que los hombres las características de su pareja. Al ser tan intuitivas, desarrollan más rápidamente las actividades de los hombres que éstos sus sabidurías. No hay una forma más directa de crecer que abrirse totalmente al amor.

Hasta el momento hemos examinado la unión completa entre lo femenino y lo masculino, tocando parcialmente la situación de aquellos que no tienen pareja, ya se trate de laicos o de monjes/monjas. Sobre las relaciones homosexuales no tengo mucho que decir porque carezco de experiencia. Además de éstos, hay tres tipos de contacto entre los sexos opuestos, en los que la sexualidad no está involucrada. Son más estables, pero la excitación es menor.

 

Las mujeres pueden encontrar un padre o los hombres una madre que los proteja y les muestre cómo es el mundo o el hombre puede encontrar una hermana y la mujer un hermano con el que aprendan y compartan el crecimiento. La cuarta forma en que los sexos pueden complementarse uno al otro es por medio del intercambio con una hija o un hijo. En cualquier nivel en el que estas relaciones se den, un círculo se completa. Sin embargo, no fue sólo para ahorrarles las molestias propias de una vida familiar que el Buda les aconsejó a muchos de sus estudiantes que se quedaran solteros. La gran felicidad que surge a través de una buena conexión con una pareja es equivalente al sufrimiento que se deriva si la conexión es negativa.

 

Si somos lo suficientemente inteligentes como para mantener abiertas las opciones mencionadas más arriba, podremos danzar por la avenida de la vida con nuestras antenas colocadas en todas partes. Podremos saber, proteger, aprender y equilibrarnos a partir de todos los opuestos a nuestro alrededor. Al no juzgar, al mantenernos abiertos sin expectativas ni ideas fijas, gradualmente las cosas empezarán a ocupar el lugar correcto y todo se dará para bien. Nada puede ser más enriquecedor que este compartir. ¿Tiene algo más sentido que transformar las voces, los movimientos y todas las situaciones en una iniciación continua, en el proceso continuo de la vida? Ver el potencial de otros como un espejo de nuestra mente es el camino para el más grande poder interior.

 

La clave para arriesgarse a dar este paso es la voluntad de confiar en lo positivo, con la seguridad que nos da nuestra penetración en la naturaleza absoluta de las cosas. Sin embargo, es imprescindible deshacernos de una concepción errada que a veces ha hecho carrera: casi todas las personas creen que existe una verdad en la mitad, arriba de la cual hay sueños rosados y debajo de la cual hay negras depresiones. Esto es falso. No hay lugar en el medio. Aunque la gente describa las cosas utilizando palabras similares, sólo aquellos que experimentan la unidad de sujeto, objeto y acción están más allá del color de las cosas. Más convincente que nada es el hecho de que el amor nos muestra que para ir a una tierra pura no es necesario morir y que para encontrarse con los budas lo único que uno necesita es limpiar sus ojos aquí y ahora.

 

En cualquier encuentro tiene sentido ver siempre al otro en el más alto y más puro nivel. Subestimar a los otros no sólo es completamente opuesto a la naturaleza absoluta de todos, la budeidad, sino que hace que la gente se empobrezca. Mientras que la riqueza de todas las cosas se experimenta automáticamente, podemos empezar a entrenarnos para ver lo que es significativo y hermoso en nuestra pareja empezando por lo más sencillo. Por lo tanto, utilizando aquello que esté a nuestra disposición, debemos permitirnos sentirnos bien al respecto de la relación, darle espacio a la experiencia para que crezca y no quedarnos atrapados en una molesta relación con base en el ayer y el mañana. En su lugar, debemos hacer lo que es posible aquí y ahora para obtener la fuerza del momento y disfrutar la riqueza de una situación dada. Es importante no comparar lo que hubo antes con lo que hay ahora y utilizar esto último de la mejor forma posible. El presente es un regalo que el amor nos da y aunque pocos se dan cuenta de ello, la unión de lo femenino y lo masculino en los momentos más grandes del amor es el estado que trasciende la dualidad.

 

Unas cuantas ideas sobre un tema siempre fresco, pulidas en el vuelo Moscú-Vladivostok, en febrero de 1996. Que cada momento de apertura compartido nos lleve a darnos cuenta de lo maravillosos que somos.

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¿Cómo mantener el apego alejado de las relaciones?

El apego es una señal de que uno quiere tomar algo, puede ser inteligente comenzar una relación desde una riqueza básica. Es como ver desde el comienzo a la persona en la que estamos interesándonos y decidir: «Oh esa mujer o ese hombre – la voy o lo voy a convertir en una princesa o un príncipe, voy a sacarle todo su potencial, le voy a mostrar realmente lo maravilloso que es. Realmente lo voy a tocar como si fuera un maravilloso instrumento musical.

 

Quiero decir, que una comienza con un sentimiento de riqueza, básicamente comenzar con el sentimiento de que hay un potencial y no con la idea de «¿qué puedo obtener?, ¿lavará mis calcetines cuando yo tenga 64 años?» o algo así, sino algo totalmente diferente «Guao, aquí hay un ser humano con el que puedo compartir. Puedo hacerlo o hacerla crecer. Puedo hacer que su poder se exprese» y cosas así. Siempre debemos comenzar desde una posición de riqueza, creo que eso es muy importante.

 

¿Cuánto tiempo debe uno mantenerse en una relación problemática?

(Risas) quiero citar a Somerset Maugham: tanto como te sientas libre de usar su cepillo de dientes. Mientras puedas usar el cepillo de dientes de tu pareja la relación probablemente funcione. Y cuando ya no puedes hacerlo más, probablemente la relación terminó.

 

Es un problema de algo profundamente sensual. Se trata del olor del cuerpo, de como reaccionamos al cuerpo, es un problema de muchas cosas diferentes. Lo que tiene que ver con la atracción es algo que tiene muchos lados. Esta mucho más relacionado con un libro de química que con cualquier otra cosa. Así que uno tiene que ir y tratar de sentir que tanto estamos atraídos. Y mientras se sientan atraídos en los niveles más básicos, traten de trabajar con esto.

 

Y cuando de pronto se ven el uno al otro como un hermano o hermana, traten entonces de llegar a una buena relación. Las personas que se separan deben siempre separarse como amigos. Porque si uno se separa como enemigos entonces todas las cosas que se aprendieron durante ese tiempo en esa relación de alguna manera se cae y se bloquea dentro de la propia mente. Y eso significa que probablemente en la próxima relación uno atravesará los mismos problemas otra vez. Así que lo importante es que cuando terminemos una relación sea siempre como amigos, de modo de poder tener acceso a todas las experiencias y así seguir avanzando en la próxima relación. Así no necesita ir de nuevo al mismo Disneylandia, hacia el mismo drama. Entonces por esa razón siempre terminen como amigos. Terminen cuando la atracción física más básica se haya ido, pero manténgase como amigos tanto como sea posible.

 

Pero por supuesto si hay niños, entonces se puede decir que uno ha invitado a alguien a la fiesta, o alguien ha venido a la fiesta sin ser invitado, pero ahora esta allí, entonces es muy, muy importante que uno mantenga una buena relación. Que los hijos sientan que los padres se respetan unos a otros, que son amigos, que se apoyan. Es algo muy negativo hacer que el niño sea el mensajero de malos rumores entre los padres. Eso es muy negativo. Eso realmente descarga sus pequeños corazones. Así que especialmente si hay niños los padres deben respetarse entre sí. El padre debe hablar gentilmente de la madre y viceversa. Si hay niños es realmente negativo si uno no hace esto.

 

¿Las situaciones negativas en las relaciones se producen por conexiones kármicas?

Se ven las parejas más cómicas. Se ven elefantes con jirafas, se ve de todo, las combinaciones más divertidas de personas, si ves lo que se enamora de que simplemente te agarras la cabeza, ¿correcto?

 

Esto tiene poco que ver con la razón, es karma. Son acciones de vidas precedentes. Si hemos hecho cosas buenas juntos en vidas anteriores tendremos una agradable relación y si nos hemos hecho daño el uno al otro en vidas pasadas tendremos un momento difícil.

 

 

Así que como en todas las demás cosas: sean gentiles. Piénsenlo, hagan todas las cosas sencillas que sus padres les dijeron. Sean agradables. Y eso creará buenas conexiones para vidas futuras y beneficiará a todos.

 

Por: Lama Ole Nydahl

 

Fuente: http://noarosauniversoespiritual.blogspot.com

El Enamoramiento

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Andar por las nubes, viendo todo color de rosas es la descripción más certera sobre esta etapa del amor, la más mágica de todas. “El enamoramiento se encuentra ligado más a las emociones que a los sentimientos. Las emociones son rápidas, fuertes, nos mueven por impacto, es por eso, las maripositas del estómago, el pecho apretado, el correr hacia el espejo, etc.”, comenta Suyén Chigó.

 

Son los momentos en que las personas se sienten revitalizadas, ligeras, súbitamente contentas y confiadas. El problema está cuando no se quiere ver la cruda realidad de quien está al frente y la magia del amor cae como un velo al mundo de la fantasía.

 

Por eso, Claudia García, aclara que la magia no tiene que ver con abstraerse de la realidad ni la fantasía sino que es un poder que se manifiesta cuando la verdad, la quietud interior y el aplomo están presentes en el corazón.

 

“El estado de enamoramiento despierta los sentidos y el amor expande la conciencia, es así como muchas veces en ese estado logramos percibir esa fuerza poderosa y mágica que tienen las cosas y las personas por eso va más allá de las fantasías”.

 

Si se tienen los pies bien pegados a la tierra la magia estará presente en la relación, sobre todo en los momentos íntimos, lo que ayudará a que la unión sea duradera pero sin que ninguno deje de procesar ni superar los inconvenientes cotidianos. Es decir, una relación sin vendas en los ojos.

 

“Sólo el amor verdadero puede mantener la magia. Simplemente hay que mirar a los ancianos con muchos años juntos, ellos saben lo que son, como han sido sus vidas, conocen del dolor, del amor, de las alegrías, las desilusiones, y siguen amándose, entonces uno se pregunta ¿y, donde está la magia?….la magia aparece cuando uno de ellos parte y el otro lo sigue, simplemente mágico”, reflexiona la psicóloga Chigó.

 

Entonces para no salir del estado especial que produce la magia del amor bastará conectarse con el amor puro y estar conscientes que los pensamientos, la racionalidad excesiva de la mente y los problemas a veces impedirán esa conexión especial, pero que siempre estará ahí para cuando se quiera sentir y visitar.

 

Visto en: http://www.emol.com/noticias/Tendencias

Tú Alma Gemela, ¿Existe?

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Es una pregunta tan difícil y fácil de contestar, depende desde la perspectiva que la mires.

 

Quizá seas un tanto escéptica y consideres que eso no existe, pero tal vez no te has dado la oportunidad de poder disfrutarlo, vivirlo y sobre todo SENTIRLO, es decir, EL AMOR es una palabra tan corta, sin embargo encierra gran parte de lo que una persona busca en este paso por la vida terrenal.

 

Es un común denominador que muchas personas busquen el AMOR debido a que sienten un vacío dentro de su CORAZÓN, por tal motivo experimentan pena, tristeza, desconsuelo o incluso desanimó, sin embargo las personas a tu alrededor te impulsan a salir, divertirte, conocer personas y en esos momentos conoces al AMOR de tu vida…que está ocurriendo, que a pesar del esfuerzo que haces, el Amor no toca a tu puerta.

 

Bueno, es sencillo… no estás enamorada de ti misma, de tu propia alma, de tu propia esencia y de tu propio espíritu, estás buscando a alguien que LLENE ese vacío (que tú no has podido hacer), pero no te has dado el tiempo de poder estar bien contigo misma, de conectar contigo, de aceptarte y sobre todo AMARTE, he aquí un punto importante a considerar.

 

Como bien dice la canción de Juan Gabriel: “será mañana, o pasado mañana, el lunes o el martes, será cualquier día, en cualquier instante, vendrán a tocarme las puertas de mi corazón”.

 

Lo importante de todo esto es que tú estés preparada emocionalmente para sintonizar, es decir estar en la misma frecuencia vibratoria con el compañero de vida que es para ti, el que te corresponde por Derecho Divino si lo vemos desde un plano más espiritual.

 

Y entonces, la alma gemela ¿existe?, yo creo que SI, una vez que te has conocido tú misma (despertando la conciencia interna), donde el primer AMOR que hay que sentir es el AMOR A TI MISMA, de esta manera descubrirte es: Estar cara a cara contigo, con tus emociones positivas y negativas, analizarlas y darle paso a sanarlas. Al llevar a cabo este autodescubrimiento, podrás enamorarte de otra persona desde el Alma, el Ser y el Corazón.

 

Todo ello revelará un esplendor, donde aún a la distancia se van a unir, a encontrar, sin buscarlo, controlarlo o presionarlo, de esta manera es como te sorprende la vida, partiendo del punto donde:

 

** SOY FELIZ CONMIGO, LUEGO SOY FELIZ CONTIGO **

 

Mi más sincero deseo es que encuentres a tu Alma Gemela.

Con amor.

 

Autora:

Soko Rincón

“Coach, estratega y facilitadora de éxito femenino”.