Mi motivación de crear este blog es compartir las herramientas, conocimientos que nos llevan a buscar y seguir un camino hacia la luz. Mostrar de que cada uno tiene dentro de si mismo el poder, la magia, la energía, la luz y la fe suficiente para atraer a su vida lo que quiere. Solo se debe aprender como. Seguir esta senda es hermoso, nos llena y reconforta.
No fui víctima… fui aprendiz. No fui traicionado… fui redirigido. No me rompieron… me despertaron. No perdí… solté lo que ya no era mío. No me abandonaron… me dejaron espacio para encontrarme. No fracasé… descubrí un camino que no era para mí. No me humillaron… me enseñaron a reconocer mi valor. No me hicieron daño… me mostraron dónde aún debía sanar. Cada experiencia, por más dolorosa que parezca, puede convertirse en un portal hacia una versión más conciente, más fuerte y más libre de ti mismo. No se trata de negar el dolor, sino de transformarlo. Porque cuando decides mirar tu historia con compasión y coraje, descubres que no fuiste destruido, fuiste reconstruido. Y en esa reconstrucción; Hay belleza. Hay poder. Hay verdad.
Querido lector, amigo y hermano: Quizá todavía no lo recuerdes, pero antes de encarnar, de venir a este plano o lo que es lo mismo de nacer, firmaste un contrato. Un contrato de Amor. Y ese contrato es algo muy real. De hecho sus términos contienen todo aquello que pactaste con Dios que querías experimentar una vez que estuvieses aquí. Es decir, donde ahora estás: en la Tierra.
En tu contrato de Amor aceptaste una serie de pruebas, experiencias, vivencias y personas con las que una vez aquí te encontrarías (o más bien te reencontrarías) con el fin de poder aprender en tu camino, en vuestro camino, de luz y de Amor.
Seguro que en este momento de tu vida ya has experimentado muchas de ellas y también te has reencontrado con muchas almas con las que tenías un “pacto de Amor” para el mayor bien de todos los involucrados. Pues has de saber (o recordar) que todas y cada una de tus experiencias son en realidad una maravillosa oportunidad para aprender y crecer. Todas, sin excepción. Y eso incluye, por supuesto, también aquellas que consideras más difíciles y dolorosas.
Querido lector, amigo y hermano todo forma parte de un maravilloso Plan Divino más grande, mucho más grande que tú y que todos nosotros (como la Unidad que somos) que está perfecta y divinamente diseñado por el Amor, por Dios, para que cada uno de nosotros y a nuestro propio ritmo (es decir, conforme a nuestra evolución de alma) podamos dar los pasos necesarios para el despertar de nuestro corazón.
Un despertar que supone el retorno al Hogar. El Camino de vuelta a Casa. A ese lugar del que procedes y al que perteneces (siempre lo has hecho y siempre lo harás) puesto que es tu Origen. El Origen. Y en ese lugar solo hay Amor. Lo mismo que eres tú: solo Amor.
Y en eso consiste el Camino. En volver a ese Amor que te creó y al que tanto deseas y anhelas regresar. Algo que independientemente de lo que todavía te pueda decir tu mente externa, tu ego, tu alma sí recuerda a la perfección. Y el que eso pueda suceder pasa irremediablemente por que vuelvas a conectar, o de nuevo a reconectar, con tu propio corazón. Un camino que pasa por ir hacia dentro, donde se encuentran todas y cada una de las respuestas que tanto deseas, en lugar de seguir buscándolas fuera de ti.
Por eso (y puesto que en verdad eres mucho, muchísimo más, que un cuerpo) firmaste el contrato necesario antes de “bajar”. Así como firmaste también acogerte a las reglas del “Juego” que pasan por aceptar que, una vez aquí, no te acordarías de todo esto con el fin de que tu decisión sea libre y desde el Amor más puro de tu corazón.
Es así también para poder respetar el libre albedrío con el que fuiste creado (eres y siempre serás un ser libre para decidir cómo quieres vivir, qué decides pensar, qué creencias aceptas como creadoras de tu realidad y cuánto tiempo deseas experimentar la dualidad (es decir, el sufrimiento fruto de la separación) antes de tomar la decisión de salir de ella. Y, por tanto, de la ilusión para volver a Ser Uno con Dios. Quien, desea que recuerdes que habita (y siempre lo hará) dentro de ti. En tu corazón.
Y esto es así porque a Casa, a tu corazón, solo puedes volver cuando tú mismo te sientas preparado y te des el permiso necesario (y siempre libre) para llevar a cabo tu proceso interior. Un proceso maravilloso que te convertirá en un valiente buscador de la Verdad. Pues lo cierto es que a eso has venido.
Querido lector, amigo y hermano: los tiempos son perfectos. Los del Cielo. Y por eso no importa si ya has recordado o no que para cumplir con tu deseo más elevado, volver al Amor, dispones de un tiempo ilimitado (en verdad esa es la esencia del tiempo). Pues solo en este plano entendemos el tiempo como algo limitado (forma parte del juego), pero quizá de lo que sí ha llegado la hora es de que recuerdes que eres un ser multidimensional (e ilimitado) al que nunca te faltará tiempo para hacer nada que sea importante o necesario para seguir creciendo en el Amor, independientemente del plano en el que ahora te encuentres.
Y esto es así porque lo que seguro sí ha llegado la hora de que recuerdes es que el alma nunca muere. Y que, en realidad, cuando dejamos el cuerpo físico que habitamos para poder experimentar la vida en esta dimensión, lo único que hacemos es cambiar de plano, de dimensión, de frecuencia… y en todas ellas, seguimos creciendo en el Amor.
La buena noticia es que tu alma sí recuerda. Lo recuerda todo, de hecho.
Y por eso el Camino de vuelta pasa por permitirle tomar las riendas de tu proceso (y de tu vida) para que pueda inspirarte amorosamente y guiarte de la misma forma hacia aquellas experiencias o personas que pueden facilitarte el Camino. Es decir, acompañarte para que te resulte más sencillo a sabiendas de que tu Camino de vuelta a Casa es personal e intransferible. Es decir, que nadie puede recorrerlo por ti.
Un Camino para el que, eso sí, siempre has estado, estás y siempre estarás divinamente guiado, sostenido, protegido y amado allí y aquí. Es decir, en el Cielo y en la Tierra. Pues tu corazón sabe que el verdadero Camino es unir ambos para vivir lo de allí aquí. Es decir, el Cielo en la Tierra.
En verdad, querido lector, amigo y hermano llevas muchas vidas a tus espaldas. Has acumulado infinidad de experiencias a lo largo de tus encarnaciones y has aprendido mucho, muchísimo, en el que es tu “viaje álmico”. De lo contrario, no habrías decidido estar aquí y ahora viviendo la Ascensión de la Tierra. Y, por ende, de toda la Humanidad que en ella habitamos.
Y, a lo largo de todas tus encarnaciones, te has ido encontrando con muchas otras almas por lo que es posible, que también esta vez hayas decidido reencontrarte con ellas para vivir determinadas experiencias (y esto es digno de ser recordado en todo momento) que siempre han tenido, tienen y tendrán como objetivo que ambas partes podáis crecer a través de ellas en el Amor.
En algunos de esos encuentros experimentarás solo Amor… ¡qué maravilla! Y esto es así puesto que esa persona y tú lleváis en verdad muchas encarnaciones juntos y, a lo largo de ellas, ambos habéis logrado superar muchas pruebas, habéis vivido muchas experiencias y habéis conseguido sanar muchas cosas juntos que os han ido acercando cada vez más al Amor Original, al Amor Incondicional que ambos sois (todos los somos). Por eso, cuando reconozcas a esas almas en tu presente, agradece y bendice pues se trata de una bendición divina firmada por ambos antes de venir.
En otras ocasiones y a lo largo de tu vida también te encontrarás con almas con las que firmaste un pacto siempre de Amor, pero a sabiendas de que vuestra relación todavía requiere de limpieza y sanación, perdón y liberación, para que a través de vuestro reencuentro podáis perdonaros mutuamente (al nivel del alma. Es decir, siempre desde el corazón).
Perdonaros (o al menos perdonarte a ti mismo cuando te sientas preparado para ello y te le des el permiso necesario a tu alma para que así sea) por todo aquello que en ocasiones anteriores aún decidisteis (conforme a vuestro nivel de conciencia) ver y vivir desde la separación. Es decir, desde el miedo que hace que el Amor esté condicionado por el apego característico de la dualidad, y por tanto viendo, de la ilusoria separación con el otro (lo que sucede cuando te encuentras desconectado de tu propia esencia divina, de tu corazón).
Por eso, cuando reconozcas a esas almas en tu presente, agradece, bendice y aprende…. Nunca dejes de aprender con la certeza de que también esas experiencias y personas son en verdad una bendición divina, en forma de nueva oportunidad, para que esta vez sí aprendas a amarte y puedas amar a esa persona desde la incondicionalidad.
Querido lector, amigo y hermano: eres un ser divino. Una chispa de luz y Amor que solo contiene eso, recordando que esto es así. Y para que puedas aceptar y sentir esa verdad antes debes estar dispuesto a mirar, ver, abrazar, enfrentar, sanar, perdonar, liberar, transmutar, soltar y trascender todo aquello que te estaba haciendo creer lo contrario.
Y en eso consiste el Camino de vuelta a Casa. En dejar de tenerte miedo a ti mismo. A tus sombras. A tus heridas. A todo aquello que aún no has sanado. A todas esas experiencias que en su momento no pudiste ver desde el Amor y a todas aquellas almas que son lo mismo que eres tú en esencia, pero que aún ves separadas de ti.
Por eso, no puedes amar a otro ser si antes no te amas a ti mismo. No puedes dar a nadie aquello que antes no te ofreces. Y no puedes amar a Dios si no te amas a ti porque, a imagen y semejanza fuiste creado y para amarle a Él tienes que aprender a amarte a ti. Y hacerlo completo. Pues en verdad nunca has estado, no estás ni podrás estar jamás separado de Él. Al igual que tampoco lo estás de tus hermanos (y todos lo somos).
Por eso, el Camino de vuelta a Casa es, en verdad, el Camino de vuelta a ti. A tu propio corazón. Y ese Camino pasa por responsabilizarte y entender que nadie te hace nada y que en verdad todo responde a tu verdadera velocidad de conciencia (que no es otra cosa que lo profundo que te permitas ir hacia dentro para ser transformado por la Luz Divina). Y eso muchas veces no es en el nivel que tú crees estar, si no en el que verdaderamente estás. Algo que solo podrás saber y sentir con total honestidad cuando decidas dejar de sufrir y te rindas a la Divinidad que te habita.
Cuando tomes la decisión de querer ir hacia dentro y despertar tu corazón de la ilusión para poder ver la Verdad (porque a eso también has venido). Y cuando tomes la decisión de responsabilizarte de verdad de tu vida y dejes de buscar fuera los culpables (las causas) de tu sufrimiento para entender que todo está en ti. Y cuando aceptes también con humildad y rendición que ves la vida y la experimentas conforme a tus ideas y creencias, es que podrás comenzar a sanar tus heridas y a darte el permiso de ser transformado para crecer en la Luz Divina y el Amor que eres.
Así es como podrás dar los pasos necesarios para reconectarte contigo mismo, con el corazón que Dios creó y al que espera (y siempre lo hará) paciente, compasiva, amorosa y misericordiosamente.
Y esto es así porque ese es tu destino y el de todos nosotros: Su más perfecta y amada Creación.
Poderosa Presencia de Dios “YO SOY” en tu más SAGRADO Nombre DEMANDO que cada electrón, átomo y célula de mi cuerpo físico se conviertan en una LLAMA FLAMEANTE VERDE CRISTAL con todo el poder de la CURACIÓN y SALUD!
¡Te doy infinitas GRACIAS Amado ELEMENTAL de mi Cuerpo, por manifestar en mí, la VISIÓN, la AUDICIÓN, el OLFATO, MANOS y PIES en SALUD PERFECTA!
Infinitas GRACIAS por el GRAN SERVICIO que me has prestado el día de HOY, en esta ENCARNACIÓN y en mis ENCARNACIONES desde el principio mismo de los Tiempos y vierto hacia Ti Amado ELEMENTAL, el AMOR y la GRATITUD más profunda de mi corazón.
BENDICIONES te sean dadas desde la FUENTE SUPREMA de la Vida por el servicio prestado en esta ENCARNACIÓN, y por las que faltan por venir!
¡Con todo el PODER, SABIDURÍA y AMOR de mi Magna Presencia “YO SOY»!
¡ÉXIJO Y ORDENO!
¡ÉXIJO Y ORDENO!
¡ÉXIJO Y ORDENO!
Que toda PIZCA de ENERGÍA que FLUYA a través de MI CUERPO desde éste día y para siempre, sea CARGADA y CALIFICADA con el PODER CURADOR Instantáneo de la LLAMA VERDE CRISTAL del QUINTO RAYO; y Éste se descargue con tal PRESIÓN CÓSMICA, y Pulsación de AMOR SANADOR, que nada ni NADIE en este Planeta podrá ENFERMARME o PERTURBAR mi mundo nunca más!
Lo demando realizado y eternamente sostenido por el Poder del Tres Veces Tres que “YO SOY”!
Cada estudiante de la Luz debería, por lo menos una vez al día, hacer un inventario de su conciencia y ver dónde hay un elemento que necesita ser eliminado, y luego proceder a hacerlo. Esto debe ser hecho a través del uso de la Llama Consumidora. De esta manera, él mantiene la conciencia clara y el sendero abierto a la Poderosa Inspiración, y estará mucho menos enojado y molesto por los pensamientos indeseables. La idea es que cuando sientas que algo te perturba y quieras volverte hacia Dios, debes hacer lo siguiente para ayudarte: levantarte y hacer de cuenta que te sacas la ropa que no te gusta, y cuando la tienes en la mano, la arrojas dentro de la Llama Consumidora. Debes saber que el elemento que te está molestando es así consumido. Luego debes fijar la atención en Dios, la Poderosa Presencia YO SOY. Con la conciencia alegre de sentir y recibir la corriente de felicidad y paz que llena tu mente y cuerpo. Con una pequeña práctica, pronto serás capaz de llegar al punto en que puedas atraer hacia ti gran felicidad en forma consciente y a voluntad. Cada vez que hagas esto conscientemente, encontrarás que estás ganando fortaleza para el logro, y te darás cuenta de que tienes la habilidad de llegar al corazón de la felicidad y allí absorber su plenitud. Esta práctica, siempre es seguida de una expansión de la conciencia, la cuál es su resultado natural. Maestro Saint Germain «Sagrado Libro del YO SOY»
Hay algo en el mar que no necesita explicación, para brindarnos calma! Podés mirarlo durante minutos, horas y la mente, de a poco se aquieta.
No es casual, el movimiento del mar es constante, rítmico, infinito, su sonido regula, ordena, suaviza, como si el cuerpo recordara un pulso antiguo.
Pero hay algo aún más sutil! El color azul, profundo, abierto, sin límites, no solo se ve y se siente, sino que impacta en nuestra mente.
El azul es el color de lo infinito, del cielo y el agua, de lo que no tiene borde! Y nosotros, somos en gran parte agua por eso no nos resulta ajeno, resonamos con él.
El azul contiene, expande sin abrumar y en esa expansión, la mente descansa.
Pero yo creo que hay algo más! Una sensación difícil de explicar, como si ese paisaje despertara una memoria antigua, lejana, no mental, sino del alma.
Lo siento como un eco de otros orígenes! como si el agua y ese azul profundo, guardaran una frecuencia antigua, olvidada.
Simbólicamente, resuena con civilizaciones como Lemuria o con la idea de procedencias estelares como las Pleyades!
Es una resonancia que se siente y quizás no importe tanto de dónde viene esa sensación sino lo que despierta!
Porque cuando mirás el mar y algo dentro tuyo se aquieta no solo estás viendo agua, estas recordando amplitud, tocando profundidad y experenciando una sensación maravillosa para todos tus sentidos. Escrito en Conciencia, Amor y Gratitud 🌊
Hablar de Jesús de Nazaret en 2026 no es volver al pasado, sin lugar dudas es traer al presente una Conciencia que nunca se fue.
Jesús fue un Gran Maestro que habitó un momento específico de la historia humana, camino esta tierra, pero lo que él encarnó no quedó atrapado en ese tiempo, trascendió!
Su paso por la Tierra fue breve en años, inmenso en frecuencia. Porque no vino solo a enseñar, vino a anclar una forma de Ser. Una forma de vivir en conexión directa con La Fuente, el Origen divino, sin intermediarios, ni miedo, sin separación.
Muchas veces se lo miró como alguien único, inalcanzable, casi distante, pero quizás esa no fue la intención, Jesús no vino a mostrarse diferente, si no a mostrarnos lo que somos cuando recordamos quienes Somos!
Su “vida especial” no era un privilegio, era coherencia entre lo que decía, lo que sentía y lo que era, eso lo hacía vivir en una frecuencia de Amor Consciente altísima! no como emoción pasajera, sino como estado permanente.
Por eso su presencia transformaba! No solo sanaba cuerpos, sanaba miradas, abría corazones, desarmaba estructuras internas.
Su sola existencia generaba movimientos profundos inexplicables y esa «rareza» tenía resistencia, que no es más que miedo a lo desconocido.
La crucifixión, en lo visible, fue un hecho histórico marcado por la injusticia. Un hombre que incomodó a un sistema que aún no estaba preparado para sostener su mensaje.
Pero si vamos más profundo, podemos verla como el encuentro entre dos formas de conciencia, el miedo y el amor. El miedo que necesita controlar, ordenar, clasificar, cuestionar, denigrar para sostener poder.
Y el Amor que libera, une, acepta incondicionalmente, disuelve estructuras, las vuelve livianas. Jesús no luchó contra ese sistema, sin conciencia desde la violencia, sino que usó su Frecuencia Cristica!
No respondió con odio, tampoco intentó imponerse, sostuvo su frecuencia hasta el final. Y ahí está una de las claves más profundas de todo su paso por la Tierra! No bajó de la cruz, por falta de poder, sino por fidelidad a su verdad.
Porque lo que vino a mostrar no podía romperse en el momento más importante y ese simbólico y profundo acto dejó una enseñanza silenciosa pero inmensa: La Conciencia no depende del caos de lo que sucede afuera, sino de lo que elegimos sostener adentro.
Que incluso en el dolor, en la más cruel traición y oscuridad, es posible permanecer en el Amor (la frecuencia Primordial de Dios)
Jesús recordaba su origen, su unidad con La Fuente o Dios mismo, su naturaleza divina. Camino esta Tierra profundamente despierto! Y vino a recordárnoslo, por eso hablaba de un Reino que no era geográfico, sino interno, esa es la Clave!
Por eso decía que lo divino no estaba lejos, ni reservado para unos pocos! Sino que estaba y está vivo en cada Ser, en todos los marcos temporales de la existencia.
Sin embargo, su mensaje, siendo tan simple, siento que sigue sin ser completamente entendido, te preguntaste alguna vez ¿Por qué?
Porque no es un mensaje para ser repetido, es un mensaje para ser vivido! Y eso implica transformación, ocuparte de tu Interior!
Es más fácil construir religiones que sostener Conciencia, resulta cómodo adorar que encarnar, mirar hacia afuera que hacerse responsable de lo que uno es!
Jesús no vino a crear seguidores dependientes, vino a despertar seres Conscientes, a mostrar que el amor no es un concepto, es una práctica profunda que solo se ancla en Verdad!
Que el perdón no es debilidad, es liberación y que lo divino no es algo externo a alcanzar, es algo interno a reconocer.
Cada época lo interpretó desde su nivel de Conciencia y todas esas miradas forman parte del camino humano, de esta experiencia de vida que es profundamente Espiritual!
Pero hoy, tal vez estamos en un punto distinto de Conciencia donde podemos empezar a sentir su mensaje más allá de las estructuras, de las creencias heredadas y del miedo a lo nuevo y desconocido.
Jesús no vino a ser único, sino a ser un gran espejo que muestra lo que somos cuando dejamos de olvidarnos, del verdadero poder que hay en nuestro interior, en el trabajo almico.
Y quizás acá se abre algo aún más profundo! Todo lo que buscas, vive en vos, no como idea, sino como esencia, sos parte de la misma Fuente o Dios que él reconocía! Una chispa de lo infinito experimentándose en lo humano.
Viviendo múltiples experiencias, atravesando emociones, en una Gran Dinamica donde se olvida nuestro origen para en algún momento, volver a recordarlo.
Tal vez este plano sea eso, un Gran Juego de la Conciencia y el Olvido donde lo eterno se explora a sí mismo en el tiempo para recordarse infinitas veces.
Y en esta dinámica, algunos seres como Jesús, aparecen como puntos de Luz, como Maestros y Guías, no para que los sigas, sino para que recuerdes! Porque al final, su mensaje no termina en él, empieza en vos! Esta es la verdadera Pascua, la Resurrección y la Esperanza. Escrito en Conciencia, Amor y Gratitud 💛
Despertar no es volverse alguien distinto! Es dejar de creer que eras solo lo que te dijeron y empezar por fin a ver, que muchas de tus ideas, miedos y certezas no eran tuyos, eran aprendidos.
Es cuando algo adentro hace “clic” y ya no podés mirar la vida igual. Empezás a cuestionar, a sentir distinto, a no encajar del todo en donde antes sí lo hacías.
Lo que antes te llenaba, ya no alcanza, y lo que antes no veías, ahora se vuelve evidente.
No porque tengas todas las respuestas, sino porque empezás a hacerte las preguntas correctas.
Es incómodo, a veces duele, otras veces te desordena la vida, pero también, te acerca a vos, a tu verdad y a una forma de vivir más consciente, menos automática, más presente.
Despertar no es ver más afuera. Es empezar a ver hacia adentro. Y en ese camino, no te volvés perfecto, te volvés real! Escrito en Conciencia, Amor y Gratitud ✨
Hoy no comienza solo una estación, comienza un nuevo orden interno.
El Equinoccio es uno de los momentos más exactos y sutiles del universo visible, el instante en el que la luz y la oscuridad se equilibran perfectamente! verás que el día y la noche duran lo mismo y en ese equilibrio, algo se reconfigura.
Esto ocurre porque la Tierra se inclina de tal forma frente al Sol que ambos hemisferios reciben la misma cantidad de luz. Por eso, mientras en el hemisferio norte comienza la primavera (renacimiento, expansión), en el hemisferio sur, comienza el otoño, una etapa de descenso, integración y recogimiento. Es el mismo evento, pero vivido desde polaridades distintas.
No es casualidad que muchas tradiciones lo consideren el verdadero inicio del año energético. Porque no responde a un calendario humano, sino al pulso real del cosmos.
Cuando el Sol cruza este punto, se abre un portal de reorganización, lo que estaba desordenado busca ordenarse, lo oculto comienza a revelarse y lo que ya no vibra con vos, empieza a incomodar fuerte.
Este nuevo ciclo no viene a ser suave, viene a hacernos sentir y hablarnos fuerte y claro para experenciar, aprender y evolucionar con certeza.
Es una energía que impulsa, que mueve, que empuja a decidir, ya no es desde la duda, sino desde una verdad más profunda y contundente que empieza a emerger.
Podés sentirlo de muchas formas! Algunos con cansancio sin razón aparente, emociones que aparecen de golpe! Ganas de cambiar cosas que antes tolerabas y una sensibilidad más abierta, fina y real.
Nada de eso es casual. Es tu campo energético ajustándose al nuevo ritmo, las nuevas frecuencias.
El Equinoccio también trae una invitación a integrar lo aprendido! No se trata de elegir entre luz u oscuridad, sino de reconocer ambas dentro tuyo y ordenarlas, para tu mayor bien.
Porque el verdadero equilibrio no es perfecto, es un logro consciente.
Este momento marca un antes y un después aunque no lo veas y no puedas entenderlo del todo. Esto está sucediendo, es un proceso concreto.
El sistema se está recalibrando. La conciencia se expande y cada uno en su propio nivel, está siendo invitado a dar un paso en Conciencia, para su expansión.
No todos las personas lo sienten así, pero vos que estás leyendo esto y te resuena profundamente en tu Interior, probablemente ya lo estés sintiendo.
No hace falta que hagas grandes cosas, solo algo simple y verdadero! Escuchar tu interior, soltar lo que te pesa y permitirte empezar de nuevo, desde un lugar más alineado con quien realmente sos.
Porque este nuevo ciclo no viene a exigirte, viene a revelarte y mostrar tu verdadero Ser, en este magnífico juego de la Conciencia. Escrito con Amor y muchísima Gratitud.
Muchas veces utilizamos la palabra Namasté, Amén y gracias tres veces; pero sabemos porque utilizamos cada una y que significan?
Namasté Námaste o Namasté es un saludo de origen sánscrito, lengua originaria del norte de la India arcaica con aproximadamente 3500 años de antigüedad. Al pronunciar Namasté estamos reconociendo la divinidad que nos habita y desde esa divinidad reconocemos y honramos la divinidad en el otro.
Amén Es una palabra de origen hebreo que suele traducirse como «así sea», con un sentido aprobatorio, o «así es», como señal de reafirmación (por ejemplo, de la fe). Empleada en el judaísmo, posteriormente también fue adoptada por el cristianismo y después por el islam.
¿Porquéagradecemos3veces? Porque el número 3 representa algo que se ve como un Todo : -En lo holístico un Ser Integral es : cuerpo, mente y espíritu. -En la Biblia Dios es: Padre, Hijo y Espíritu Santo. -Las dimensiones del tiempo son 3: pasado, presente, futuro. -Los estados del agua son 3: sólido, líquido y gaseoso. -El Universo tiene 3 planos de manifestación: físico, mental y etérico.
Entonces cuando yo digo, pienso o escribo 3 veces gracias hago esto: *GRACIAS por todo lo que soy. *GRACIAS por todo lo que tengo. *GRACIAS por todo lo bueno que ahora fluye hacia mí..