
A veces miramos todo lo que todavía nos falta y olvidamos detenernos a contemplar todo lo que ya hemos recorrido.
Nunca olvides las batallas que libraste en silencio, las lágrimas que secaste sin que nadie las viera. Las veces que sentiste que ya no podías más y aun así, encontraste dentro de tuyo energía para continuar.
Recuerda todas esas mañanas en las que te levantaste con el alma cansada y saliste a enfrentar el mundo.
También las veces que la vida cambió tus planes, cerró puertas, te obligó a comenzar de nuevo y tuviste que aprender a reconstruirte.
Tal vez no seas la misma persona que comenzó este viaje, pero eso también es parte del camino.
Así que cuando vuelvas a dudar de tu fuerza, mira hacia atrás por un instante, no para quedarte allí, sino para recordar todo lo que atravesaste para llegar hasta aquí.
Has sobrevivido a días que alguna vez pensaste que no podrías soportar… y aquí estás!
Respirando, aprendiendo,
creciendo volviendo a elegir la vida y eso es parte de este maravilloso Juego de la Vida 💜
Oona
