A menudo, los inicios nos producen miedo, y los finales tristeza. Pero es lo que se encuentra entre ambos lo que hace que todo ello, valga la pena de ser vivido.

A menudo, los inicios nos producen miedo, y los finales tristeza. Pero es lo que se encuentra entre ambos lo que hace que todo ello, valga la pena de ser vivido.


¿Por qué necesitamos a los Magos?
La gente se pregunta por qué, habiendo nacido en la India, me siento tan atraído por los magos. Mi respuesta es la siguiente: en la India todavía creemos que los magos existen.
¿Qué es un mago? No es sencillamente alguien que puede hacer magia, sino alguien capaz de transformar.
Un mago puede convertir el temor en alegría, la frustración en realización. Un mago puede convertir lo temporal en eterno. Un mago puede llevarnos más allá de nuestras limitaciones hacia lo ilimitado.
Cuando era niño y vivía en la India, sabía que todo eso era cierto. A veces llegaban a nuestra casa ancianos de túnicas blancas y sandalias, y hasta para un muchacho asombrado por la vida, parecían criaturas muy especiales. Estaban completamente en paz; de ellos emanaban la alegría y el amor; parecían no inmutarse ante los altos y bajos de la vida cotidiana. Los llamábamos gurús o consejeros espirituales. Pero tardé mucho tiempo en darme cuenta de que gurú y mago es lo mismo. Todas las sociedades tienen sus maestros, clarividentes y sanadores; gurú era sólo nuestro vocablo para designar a los poseedores de la sabiduría espiritual.
En Occidente, se considera que los magos son principalmente hechiceros que practican la alquimia para convertir un metal inferior en oro. En la India también existe la alquimia (de hecho fue allí donde se inventó), pero la palabra alquimia es en realidad una clave. Significa convertir a los seres humanos en oro, convertir nuestras cualidades inferiores de temor, ignorancia, odio y vergüenza en lo más precioso: el amor y la realización. Por tanto, un maestro que nos pueda enseñar a convertimos en seres libres llenos de amor es, por definición, un alquimista — y siempre lo ha sido.
El viaje hacia lo milagroso comienza aquí. Este es el mejor momento para comenzar. El sendero del mago no existe en el tiempo — está en todas partes y no está en ninguna parte. Nos pertenece a todos y no le pertenece a nadie. Así, éste es sólo un libro acerca de cómo recuperar lo que ya es nuestro.
Como dice la primera frase de la primera lección: Hay un mago dentro de cada uno de nosotros un mago que lo ve y lo sabe todo. Ésta es la única frase del libro que se debe aceptar como un acto de fe. Una vez que descubramos nuestro mago interior, la enseñanza vendrá por sí sola. Durante muchos años, este tipo de aprendizaje espontáneo ha sido el centro de mi vida diaria: observar y esperar a oír lo que mi gula interior tiene que decir. No existe otra forma de aprendizaje más fascinante.
He oído la voz de Merlín en el sonido de una risa en el aeropuerto, en el susurro de los árboles al caminar hacia la playa, y hasta en la televisión. Una estación de autobuses puede convertirse en la cueva de cristal cuando se tiene la llave.
¿Por qué necesitamos seguir el sendero del mago? Para elevamos sobre lo ordinario y lo confuso, y encontrar la clase de trascendencia que solemos relegar al campo de lo mítico, pero que en realidad tenemos a mano, aquí y ahora. Estar vivos significa ganamos el derecho a decir lo que deseamos decir, a ser lo que deseamos ser, y a hacer lo que queremos. Camelot era el símbolo de esta forma de libertad. Por eso volvemos nuestros ojos sobre ese sitio mágico con nostalgia y admiración. La vida ha sido difícil desde entonces.
Una vez, un discípulo preguntó a su maestro: “¿Por qué siento esta opresión tan grande, como si quisiera gritar?” El maestro lo miró y le dijo: “Porque todo el mundo se siente igual”.
Todos nosotros deseamos crecer en amor y creatividad, explorar nuestra naturaleza espiritual, pero muchas veces erramos el objetivo. Nos encerramos en nuestra propia cárcel. Sin embargo, hay quienes han roto el encierro que comprime la vida. Rumi, el poeta persa, decía: “Somos espíritu incondicionado atrapado por las condiciones, como el Sol en un eclipse”.
Esa es la voz de un mago que no creía que los seres humanos viviésemos limitados en el tiempo y el espacio. Sólo estamos eclipsados temporalmente. El propósito de aprender de un mago es encontrar al mago que llevamos dentro. Una vez hallado el guía interior, nos habremos encontrado a nosotros mismos. El yo es el Sol de resplandor permanente que, aunque eclipsado, cuando se despejan las sombras se muestra en toda su gloria.
Por Deepak Chopra
Tomado de: compartiendoluzconsol.wordpress.com

Imagino que a más de uno le ha sucedido, en alguna época de su vida, no saber cómo encajar en el mundo. La sensación de estar desubicados, de no encontrar un propósito, de no tener claro el rumbo a seguir. Hay muchos aspectos involucrados en este tipo de sensación: psicológicos, energéticos, espirituales, e incluso físicos y hormonales, pues diferentes etapas de la vida a partir de los diferentes ciclos que nos rigen, nos hacen pasar por esas llamadas “crisis existenciales” de vez en cuando. Cómo superar la sensación de desubicación requiere, como todo en la vida, de trabajo interior para recomponer nuestra conexión con nuestra hoja de ruta pre-planificada antes de nuestra primera entrada a cada nueva existencia, y hay dos componentes importantes que hoy vamos a explicar, un poco, para desgranar más a fondo como funciona eso del “encaje” en el “plan mayor” que rige nuestras existencias, y nuestro acople a la realidad en la que esta se desarrolla.
Creo que somos conscientes, la mayoría, que no somos nuestro cuerpo físico, ni nuestras emociones, ni nuestra mente. Eso no es más que un traje temporal para nuestra alma, y más allá, para nuestro ser o Yo Superior, un envoltorio que se hace y se deshace, se forma y se destruye, se crea y se descrea.
Así que el ser que somos requiere múltiples capas, llamadas cuerpos sutiles, entrelazados entre sí, involucrados y coordinados unos con otros, y donde el menos denso y más energético, interpenetra al más denso y material. De esos cuerpos tenemos varios, pero solo cinco están medianamente desarrollados en el ser humano. No hemos llegado aún al nivel evolutivo en el cual se haya de activar la materia que forman los cuerpos superiores en la mayoría de las personas. Para el humano medio, excepciones aparte, la composición que presentamos es la siguiente:
Cuerpo físico, químico y orgánico
Cuerpo vital o etérico
Cuerpo emocional o astral
Cuerpo mental
Cuerpo causal
Así, para cada encarnación, y referente al trabajo que nos proponemos hacer en la misma, como misión o propósito, hay dos estructuras energéticas que son importantes, pues son las que nos permiten encajar en la totalidad del rompecabezas que representa la realidad humana a la que entramos a formar parte, como la pieza de un puzle que si está correctamente insertada en su lugar, permite que sintamos que formamos parte de un propósito más amplio.
Así, en este caso, los dos componentes del sistema energético que revisaremos como parte de esa pieza del rompecabezas que nos permite encajar en el gran esquema de las cosas, son, primero, una de las capas del aura (la quinta), y, segundo, el llamado cordón dorado o línea del Hara.
El campo electromagnético que rodea al ser humano es llamado por la mayoría de culturas orientales el “aura”, y forma parte de la estructura del primero de nuestros cuerpos sutiles, el cuerpo etérico. En el interior de este campo, se suelen distinguir 7 niveles.
Explica Bárbara Ann Brennan y otros escritores del tema, que el quinto nivel del campo electromagnético que poseemos, como parte de nuestro cuerpo etérico, corresponde al nivel de la voluntad divina y de nuestra ubicación en el mundo. Esta capa contiene no sólo la forma y molde de nuestro cuerpo físico (algo de lo que se ocupa la información o plantilla que forma la primera capa de este aura), sino también la información que forma las plantillas del resto de la vida consciente en la realidad con la que interactuamos, y, por ello, contiene el modelo evolutivo, diagramas, y formas, de la vida que se manifiesta en nuestro planeta y de la que somos parte. Es, por intentar explicarlo más claramente, la parte de nuestro campo energético que contiene, “impresionado” en él, la voluntad de los niveles superiores del ser humano para cada encarnación, pero registrada en forma de esquemas, modelos y formas, como los planos de algo que luego se va a crear y se ha de construir en el mundo tangible a los sentidos.
De esta manera, los planos y diagrama que forman nuestra plantilla de existencia y nuestra hoja de ruta para cada encarnación existe dentro de todos nosotros, y tenemos el libre albedrío de alinearnos o no con esa planificación que no es más que una guía para el plan evolutivo de cada uno, y así mismo de nuestra relación con la humanidad y nuestra ubicación en la Creación. La energía que existe en esta plantilla en el aura está viva, vibra y se despliega constantemente, a medida que interactúa en su mismo nivel de frecuencia y vibración con el “molde” global de la realidad humana de la que formamos parte, ya que cada nivel de los campos y capas que nos componen resuena y vibra con un nivel afín de la estructura dimensional de la realidad, de ahí que, si pudiéramos sentir la energía de esta quinta capa aural, nos daría la sensación intensa, casi inexorable, de voluntad e intención, de orden perfecto. Es un nivel energético de precisión donde todas las cosas tienen que encajar con todas para que la vida discurra correctamente.
Por este motivo, parte de la sensación de desubicación y de no saber cómo encajar en el mundo viene de la falta de alineación de la personalidad, y la realidad que hemos manifestado, con el contenido de esta quinta capa. Si uno está alineado con su propia plantilla de existencia, diseñada por una consciencia superior a la personalidad, incluso al alma, es cuando uno siente una intensa conexión con todo cuanto le rodea, y tiene la sensación que está en su lugar, con su propósito, y sincronizado con todos los lugares y todas las intenciones. Se conoce el orden como un principio universal, y se está conectado con el propósito de esta encarnación.
Por contra, cuando no estamos alineados con esa plantilla, y nos sentimos desubicados de nuestro propósito y misión, el campo aural en su quinta capa suele aparecer distorsionado. No encajamos en el modelo global de la humanidad, y no nos sentimos parte de todo lo que nos rodea. No conocemos nuestro lugar en el gran esquema de las cosas ni nuestro objetivo para con el mismo. De hecho, la idea de que exista tal cosa quizá no tiene sentido para nosotros, y nos da la sensación de que no encajamos o no sabemos cómo integrarnos en el mundo en el que vivimos.
El segundo componente (entre otros), que tiene una relación directa con nuestro lugar en el mundo, es el llamado cordón dorado o línea del Hara. Todos tenemos una línea energética, a modo de cordón de luz, que se origina en un punto situado por encima de la cabeza, y a través de este punto hacemos nuestra conexión directa con nuestro ser, nuestro Yo Superior.
Mientras que el campo electromagnético del aura se relaciona con nuestra personalidad y la forma de encajar en la realidad de la que somos parte, el nivel del Hara se corresponde directamente con la misión en la vida y con nuestro objetivo espiritual y evolutivo. Es el nivel que nos alinea con el principal objeto de nuestra vida, y es aquí donde uno establece y conserva su intención de trabajar por un bien mayor mientras estamos encarnados.
A nivel de estructura, este cordón tiene algo menos de un centímetro de anchura y se extiende desde el centro de la esfera de consciencia del ser humano, ubicado en el llamado noveno chakra o centro de consciencia universal, hasta las profundidades de la Tierra. La línea desciende a través del pecho, a la altura del timo y sigue bajando hasta el tantien, en el abdomen inferior, por debajo del ombligo. A partir de aquí, se prolonga desde el tantien hacia las profundidades del centro del núcleo terrestre y es a través de ella que estamos conectados también a nuestro planeta. Una comprobación rutinaria de nuestro sistema energético nos permite auto detectar que el punto inferior de la línea del Hara en el núcleo del planeta se desconecta con relativa facilidad, con lo que es necesario un pequeño ejercicio regular, mediante la intención, visualización o trabajo energético para reconectarnos al mismo. El cordón dorado puede dañarse o desconectarse tanto por influencias internas (desarmonización de nuestro sistema energético, bloqueos en alguno de los puntos por donde el cordón pasa) o bien por influencias externas (campos electromagnéticos que nos afectan, torres de alta tensión, entes acoplados, etc.), de forma que es necesario restaurar con la intención el cordón dorado para recuperar la conexión, tanto hacia los planos superiores como hacia el planeta.
Ambos componentes son parte de las estructuras que nos permiten sentir que tenemos un lugar en el mundo, y de sabernos con un propósito que nos guía y nos mantiene firmes ante los vaivenes de la realidad en la que existimos. Con una simple meditación, visualización e intención, se puede uno volver a alinear con ese propósito, trabajando para reconstruir esa quinta capa del aura o volviendo a alinear de extremo a extremo la línea del Hara. Diferentes técnicas de artes marciales hacen esto último, así como diferentes técnicas de sanación energética también. A nosotros, al menos, nos sirve para conocer un poco más de donde viene esa sensación de desubicación y de sentirnos fuera de lugar que a veces nos invade, y comprender que tiene su origen en componentes dentro de uno mismo que han perdido su armonía y alineación, y que es necesario volver a reconstruir para que sigamos siendo piezas del engranaje mayor que dirige el proceso evolutivo de la raza a la que pertenecemos.
Autor: David Topí
Visto En: http://davidtopi.com/tu-lugar-en-el-mundo/

Mire bastante alto en el sur como a las 10 p. m. para buscar a Sirio, la estrella más brillante en el cielo nocturno. Desde latitudes al sur de Los Angeles, la segunda estrella más brillante, Canopus, centellea debajo de Sirio, bastante baja por encima del horizonte del sur.
Desde la más remota antigüedad la estrella de Sirio ha cautivado la atención de los astrónomos, astrólogos y del pueblo en general. En el firmamento es la estrella más brillante y más hermosa, los egipcios, por ejemplo, que en la época de su esplendor eran muy sabios, usaron la estrella de Sirio para fijar el comienzo del año, así pues, el día en que Sirio (Sothis como ellos la llamaban) aparecía en el horizonte justo antes de la salida del sol era el primer día del año y el comienzo del festival de la diosa Isis.
En sus conocimientos, no era arbitrario el escoger esa conjugación de Sirio con el sol ya que sabían lo que para los seres de la tierra significan estos dos astros; la relación de Sirio con Isis y de ésta con la creciente de las aguas del Nilo que en ese momento se desbordaban por sus riberas, fecundando los campos con su limo. Este era el fundamento para unas abundantes cosechas en el otoño. Más adelante veremos por qué todo esto es tan significativo.
La bóveda celeste está dividida en 88 constelaciones. La estrella Sirio es la estrella más destacada de la constelación del Can Mayor o del Perro, que queda en el hemisferio sur, muy cerca de Orión, (tal vez la constelación más fácil de reconocer en el cielo) y relativamente cerca del eje central de la vía láctea.
Se dice que Sirio es una de estrella doble, es decir compuesta por dos estrellas que giran la una alrededor de la otra y que la segunda (descubierta apenas en 1844) es una enana blanca, de muy pequeño tamaño, pero de una masa (muy comprimida) semejante a la del sol.
Observar nos conecta en un 30% con la energía del Universo
Imitar lo observado nos conecta en un 70% con la energía del Universo.
Emular lo observado nos convierte en la energía.

Fuente: Observatorio McDonald.
http://mcdonaldobservatory.org/
¿Cuántas veces usted se detiene a observar lo que el cielo cada noche coloca en cartelera?… Recuerde el axioma que dice:
“Como es arriba…es abajo”… El cielo y las estrellas no son un adorno… son una realidad.

Es curioso hablar del poder que puede existir en una oración, enunciado ó sílaba que de alguna manera, parece que tiene un poder, así como algo mágico, sin embargo los mantras están hechos de manera que las sílabas que los contienen produzcan un efecto en la persona que los piensa o los pronuncia y son mucho más efectivos con su repetición, la magia, por así decirlo, es que con la vibración que producen permean con su efecto todo nuestro cuerpo a nivel externo e interno.
¿Pero en que radica el poder de los mantras? En realidad esto tiene que ver con la combinación de las letras que producen de manera natural vibraciones que permean la mente, el cuerpo físico y nuestro cuerpo energético, el efecto inmediato es la cesación del diálogo interno, lo que se conoce como la mente chango.
Por ejemplo, entre los mantras más conocidos encontramos al Mantra de Chenrezi o Avalokiteshvara que es el Budha de la Compasión, al mencionarlo y sentir sus vibraciones pacifican nuestra mente y de alguna manera nos permite esparcir también a los que nos rodean la energía de la vibración, se dice que una emanación de éste Budha es el Dalai Lama y en realidad lo es, con sólo observarlo se puede sentir su energía amorosa y convencernos a su vez que es un ser lleno de amor y compasión hacia los demás. Éste Mantra puede ser utilizado cuando deseamos que alguien esté tranquilo o por ejemplo, para que sus condiciones de vida mejoren, justo en el momento que lo vemos podemos decir en voz baja o en nuestra mente OM MANI PADME HUM deseando que se libere de lo que le aflige, que obtenga paz emocional y mental.

En el caso de disipar obstáculos encontramos el Mantra de Gurú Rimpoche “Om Ah Hum Vajra Guru Padme Sidhi Hum” que al repetirlo con sus vibraciones nos permite llenarnos de la energía necesaria para eliminar obstáculos externos y sobre todo los internos, como por ejemplo, cuando de alguna manera no tenemos acceso a alguna enseñanza espiritual importante y por alguna razón no podemos participar en ella por más que nos lo propongamos, podemos repetir el mantra deseando que las condiciones mejoren o que de alguna manera encontremos la claridad mental para hacer que las circunstancias en las que nos encontramos nos beneficien.
Existe también el Mantra de Vajratsatva en su versión corta “Om Vajratsatva Hum” o el de veintiocho sílabas, que sirven para protección y purificación del karma negativo, en realidad lo disminuye y no lo erradica, pues de alguna manera debemos recordar y ser conscientes de que toda acción (causa) tiene invariablemente una reacción (efecto).
Es importante señalar que los mantras pacifican a la mente y no debemos vincularnos con ellos de manera teísta, esto es, creyendo que los mantras harán todo por nosotros, por ejemplo que, si recitamos el mantra de Manjurshi tendremos automáticamente sabiduría, esta es una visión equivocada, lo que si obtendremos es una mente más libre, tranquila y dispuesta para discernir y aprender, el resto del trabajo lo debemos hacer nosotros nadie más.
Hacer varias repeticiones de un mantra ayuda a fijar la vibración en nuestro interior e impulsarnos a hacer de la mejor manera posible lo que necesitamos realizar, por lo pronto, para pacificar la mente son de gran ayuda, sin duda. Hablando de la Meditación cuando aún somos principiantes los mantras ayudan mucho a la concentración mental.
Los mantras tienen diferentes niveles de impacto, depende de la persona, de su desarrollo espiritual y el contacto que ha tenido con maestros calificados que bendicen la práctica de los mismos, de hecho lo mejor es que para realizarlos contemos con lo que se conoce como “empoderamiento” que es como una autorización para practicarlos y recibir sus bendiciones sin obstáculos, de hecho es la manera más seria de vincularnos con todo lo que es la tradición de Oriente, específicamente la de la Cultura Tibetana.
El tema de los mantras es más profundo, sin embargo para comenzar es importante conocerlos, estudiar las cualidades que poseen y con que Budha están conectados. La investigación resulta ser muy reconfortarte y la práctica mucho más, no pierdan la oportunidad de conocerlos y practicarlos aún en su nivel más básico que contribuyen ni más ni menos que a la paz y salud mental.
AUTOR: Pilar Vázquez, colaborador de la gran familia de la Hermandad Blanca


Los Ángeles son con respecto a Dios, lo que los rayos del sol son con respecto del sol. Dios creó a los ángeles para que nos sirvan y nos atiendan. Su razón de ser es contestar a nuestras oraciones. Aunque vivimos en el mundo material, tenemos un vínculo especial con Dios mediante sus ángeles.
Cada uno de nosotros tiene una porción de Dios, una Chispa Divina en nuestro interior que nos permite pedir ayuda a los ángeles, y esperar resultados.
Los ángeles contestarán nuestras peticiones siempre y cuando lo que pidamos sea positivo, no perjudique a nadie ni interfiera con nuestro Plan Divino. Los ángeles quieren ser parte de nuestra vida. Están listos para ayudarnos a resolver problemas grandes y pequeños, y para acercarnos a nuestro Ser Superior, nuestro Ser Espiritual o Real.
Sabías que a parte de tu ángel de la guarda y de los arcángeles existen 72 ángeles que están a tu disposición esperando ser llamados o invocados. A través de esta actividad a distancia aprenderás la manera de como abrirte a un mundo tan maravilloso, lleno de amor y de luz.
La fecha la colocas tú, ya que se puede comenzar el día que cada persona pueda por previo acuerdo. Solo tú sabes cuándo deseas y puedes comenzar.
La actividad dura 3 semanas o un mes dependiendo de la disponibilidad de la persona.
Información para pago e inscripción por oshator@hotmail.com
Bat Hathor

Los ángeles y arcángeles son energía pura, espíritus trascendentales. Fueron creados perfectos, libres de condiciones.
Son seres de luz que existen para alabar a Dios. Están en el mundo antes que el ser humano. Su función es concentrar, intensificar y amplificar las energías de Dios en beneficio de toda la creación, atendiendo las necesidades de la humanidad, exaltando los sentimientos de fe, esperanza, caridad, honor, integridad, verdad, libertad, misericordia y justicia.
Son identidades divinas que encauzan la energía celestial para resolver los conflictos del universo. Protegen nuestra energía espiritual, nos alertan en momentos de peligro siempre están dispuestos a servirnos de acuerdo a nuestras necesidades y nos acompañan para concretar nuestros potenciales en todos los niveles. Expanden el espíritu de la vida y renuevan todo lo que tocan. Son la revelación de amor divino, de la sabiduría y del poder absoluto.
Tienen la capacidad de adoptar diferentes formas para presentarse ante nosotros cuando es necesario.
Ellos pueden pasar por nuestra vida, sin que seamos capaces de reconocerlos. No existe ser humano que no haya sido visitado alguna vez por un Ángel. Sin embargo, no todas las personas están dispuestas a admitir que han recibido su visita.
Las cartas de tarot es un maravilloso canal de comunicación. Estas cartas poseen mensajes que elevan nuestra energía, nuestra autoestima, esclarecen el camino que deberíamos seguir. Son una guía, sugerencias pero somos personas libres, gozamos de inteligencia y voluntad por eso la decisión es totalmente nuestra.
Por medio de esta consulta recibirás el mensaje que los arcángeles quieren darte. Con este estudio se revisa que procedimientos y pasos debes usar para erradicar de tu vida y tu entorno las fuerzas discordantes.
Bat Hathor


SANANDA: Es el Mesías de este planeta y uno de los setenta Mesías de este Universo, instructor, conductor de la humanidad terrestre. Por ser hijo del Padre Sirio, le corresponde esta Misión de Luz, plenamente aceptada y realizada. La cumplió magníficamente en sus nueve encarnaciones donde fue: Juno, Numú, Anfión, Antulio, Abel, Krishna, Moisés, Bhuda y Jhasua.
El Amado Sananda es un Arcángel del Séptimo Cielo, llamado de los Amadores por la realización del Amor Divino. Se preparó como Mesías en su servicio entre las filas de los Cirios de Piedad, para ayudar en las esferas astrales. Su Rayo Gemelo se llama Lady Nada u Odina, es Mesías de Venus e igualmente fue Cirio de piedad en tiempo muy lejanos.
Sananda tiene muy alta evolución y jerarquía en las Esferas de Luz: Es el Comandante Supremo de la Flota Intergaláctica y del Comando Ashtar, la máxima autoridad para los Hermanos Mayores en misión de servicio. Su nave espacial, llamada Estrella, está bajo el mando del Comandante Ashtar Sheran quien, bajo el control de Sananda, se encuentra al frente del Comando que lleva su nombre, en ayuda exclusiva de la Tierra.
La Última de las encarnaciones terrestres de Sananda fue como Jesús el Cristo. No toda esa vida contenida en los relatos bíblicos, sino apenas los tres finales años de su ministerio, narraciones que se encuentran bastantes distorsionadas actualmente debido a supresiones e intercalaciones.
Resulta absurdo e infantil pensar que “Jesucristo” esta solo encima de un pedestal, en las iglesias o dentro de lo que llaman “sagrario”. Por Ley de Evolución y de eternidad, todo ser que comenzó a vivir, vivirá siempre y seguirá subiendo a niveles mayores, ya que la muerte no existe en su manifestación física. Por ello, el amado Sananda vive en las Octavas de Luz y, desde allí, ayuda a la Tierra que es su heredad. Como Enviado o Mesías, el Padre Sirio lo mandó para conducir a esta humanidad y así lo sigue haciendo. Es uno de los Maestros que dictan enseñanza a través del Foco de Luz de la Obra Ray Sol, con el nombre de “Sananda”, que lo identifica en las Altas Esferas.

JASHUA DE NAZARETH (Jesús El Cristo).- Jhasua es el nombre hebreo del Amado Sananda, Mesías de este mundo a quien la religión conoce como Jesús o Jesucristo. Al traducirlo al castellano, quedo en Jesús. Las palabras “de Nazareth” se refieren al lugar donde vivió y tenía a su familia pues, en aquellos tiempos, no existían los apellidos paternos como en la actualidad y las personas recibían el nombre de los sitios donde habitaban.
La vida de Jhasua relatada en la Biblia (Nuevo Testamento) no está completa ni corresponde a la Verdad exactamente, pues hay interpretaciones erradas, intercalaciones y muchas supresiones. Por ejemplo: Solo se conocen los tres últimos años, pero se ignora la infancia y juventud; aunque eso estaba minuciosamente escrito, conservado por los esenios en los archivos de los grandes santuarios existentes en Israel.
Jhasua es hijo del Padre Sirio (Su Divina Presencia), Mesías de este planeta, lo cual quiere decir instructor y conductor de la humanidad que lo puebla. Originario del Sistema del Sol Verde (regido por el Padre Sirio) procede del planeta Ciriazul. Es uno de los setenta Mesías de este Universo que fueron los primeros hijos del Padre Sirio.
Como ya sabemos, Jhasua encarnó nueve veces en l Tierra para llevar a cabo su misión redentora de ayuda: Fue Juno, Numú, Anfión, Antulio, Abel, Krishna, Moisés, Bhuda y Jhasua de Nazareth. Actualmente, es Jefe Supremo del Comando Intergaláctico y del Comando Ashtar, una de sus ramificaciones. Desde los Altos Planos de Luz, sigue prestando su infinita asistencia a la humanidad terrestre.
Su ubicación evolutiva estaba en el séptimo Plano de la Quinta Dimensión, al cual se le llama “Séptimo Cielo”, morada de los Arcángeles más evolucionados: Los Amadores, pero, por sus valiosos y múltiples servicios, ya paso a la Sexta Dimensión de este Universo. Siguen mas niveles, pues el mismo decía: “Muchos grandes seres van delante de mí, a los cuales yo ni mirar pudiera”.
Esto significa que la evolución es infinita, siempre ascendente y nunca termina en el eterno vivir que es hoy.
Jhasua, hijo de Myriam y Joseph, nació en la ciudad de Belén, no precisamente en un pesebre donde estaban la mula y el buey. María y José se trasladaron a Belén desde su hogar en Nazareth, porque extraños prodigios de luces fosforescentes inquietaban a los vecinos. Con objeto de que el nacimiento pasara inadvertido, buscaron residencia transitoria en casa de unos familiares: Sara y su esposo Elcana, tíos de María, que vivían en Belén. En ese sencillo hogar, nació Jesús, sin mula ni buey, Reyes Magos, estrella en el cielo ni pastores que presenciaran el prodigioso. Siete personas fueron testigos del acontecimiento: Sara, Elcana, Josías, Alfeo y Eleazar (que eran amigos), los esposos José y María, quienes se encontraban en ese sencillo hogar.
Jesús se educo entre los esenios, protegido e instruido por la Gran Fraternidad desde temprana edad. Conoció a sus primero Maestros en el Monte Hermón, donde vivió algunos años de su niñez. Posteriormente, visito los Santuarios del Monte Tabor, Quarantana, Monte Carmelo y Moab. En este último, recibió su consagración como Maestro de Divina Sabiduría. Jhasua fue hijo único de María, casada con el honrado artesano José de Nazareth; pero tuvo cinco hijos hermanos hijos de José y de su primera esposa Débora. También, tuvo una numerosa familia, pues sus hermanos se casaron. Apreciaba mucho a su tío Jaime, hermano de su madre, que siempre lo cuidaba en sus necesidades materiales cuando iban de viaje para realizar campañas misioneras. Los hijos menores de José: Jhosuelín y Ana, eran muy afines a él; pero no los hijos mayores que se parecían más al padre. La familia, pese al carácter severo y reservado de José, vivía en forma armoniosa y todos se amaban, tenían una posición social de clase media acomodada.
Jhasua no nació en el mes de Diciembre tal como es la tradición celebrar, sino en septiembre. La Iglesia nunca conoció exactamente la fecha de su nacimiento; pero el Emperador Constantino (siglo IV d.C.) fijó el natalicio a finales del mes de diciembre por razones de conveniencia y poder. Durante esas fechas, se celebran las Fiestas Saturninas, populares festejos en reverencia al Sol que el emperador quiso anular por considerar paganos. El fin de año era recibido con mucha alegría desde tiempos atrás y eso quedaba fuera del control de la iglesia, la cual no aceptaba lo que no podía dirigir.
La vida de Jesús, desde el mismo instante de su nacimiento, fue conocida, narrada en escritos y crónicas minuciosamente, pero esos escritos eran privados, solo conocidos por los esenios; por lo tanto, permanecían resguardados en los Santuarios. Los primeros cronistas cristianos no llegaron a saber la verdad, pues no era propagada a nivel externo. Si algún fragmento de ella llego a su poder, por más sencillo, ellos lo rechazaban ya que andaban buscando hechos asombrosos que atribuían a un dios sobrenatural y sus mentes no podían entender relatos mayores.
También, hubo encubrimiento de lo conocido por parte del alto clero de la época; pero fue en tiempos de Constantino cuando la tergiversación llego a mayor magnitud, ya que el emperador volcó todo a lo externo. Aliado con el poder eclesiástico, jerarquizó la Iglesia, le impulso dogmas y ceremonias, ritos de gran ostentosidad para impresionar multitudes.
Ya en los siglos I y II de la Era Cristiana, los verdaderos seguidores de Jhasua de Nazareth eran perseguidos, condenados como herejes; de los esenios, nada quedaba. Al volcarse todo hacia lo externo, la ignorancia y el velo de los siglos fueron sepultando la pura enseñanza del Mesías de la cual, ahora, casi nada queda. Es sabido que él no propagaba sino verdades menores, porque la sabiduría de los Misterios Mayores quedaba rigurosamente preservada en los santuarios esenios de mayor altura.
Los padres de Jhasua eran esenios, así como Ana, Jhosuelín, el tío Jaime y otros familiares. También eran esenios los doce Apóstoles. No fueron todos pescadores ni tuvieron un encuentro casual con Jesús. Pertenecían a la Gran Alianza y seguían al Maestro desde muchos siglos atrás. En la planificación previa a esa gloriosa jornada, ellos quedaron incluidos por propia voluntad y merecimientos, puesto que así lo aceptaron.
Jhasua tuvo dos entrañables amigos: El africano Faqui y el Príncipe Judá. Existieron los Reyes Magos que no eran tres sino cuatro sabios de Oriente: Melchor, Gaspar, Baltasar y Artaban (Filón de Alejandría). La historia real de ellos es bastante diferente a los relatos bíblicos. Muchas personas amaron a Jhasua sobre todo su llama gemela encarnada en María de Magdala (Lady Nada) en esa encarnación y muchos también lo siguieron en misión redentora. Murió realmente en el Gólgota, en la llamada “Montaña de las Calaveras” (Jerusalén) por los numerosos cráneos de piratas ajusticiados que se veían allí.
Jesús realizo muchos prodigios llamados “milagros”. Sus asombrosas curaciones fueron en mayor cantidad y magnitud que las conocidas a nivel bíblico. Como estudiante avanzado de Sabiduría Divina, había desarrollado sus Poderes Internos; además, por ser el Mesías del planeta e hijo del Padre Sirio, lo acompañaban legiones de servidores que formaban la Gran Alianza, unos encarnados y otros no. Los no encarnados respondían inmediatamente a sus invocaciones lo cual, junto con el Gran Poder de su Yo Divino (Divina Presencia) hacia lo posible las mas grandes maravillas. Conocía la Medicina desde milenios y milenios; aunque no manifestó esos poderes curativos en todas sus vidas mesiánicas. Los 700.000 seres de la Gran Alianza siempre estaban con él. Los encarnados eran esenios que los acompañaban.
Fuente: Adamerica.
http://miguelangeltarot.blogspot.com.es/search/label/Maestros%20Ascendidos


Es una pregunta tan difícil y fácil de contestar, depende desde la perspectiva que la mires.
Quizá seas un tanto escéptica y consideres que eso no existe, pero tal vez no te has dado la oportunidad de poder disfrutarlo, vivirlo y sobre todo SENTIRLO, es decir, EL AMOR es una palabra tan corta, sin embargo encierra gran parte de lo que una persona busca en este paso por la vida terrenal.
Es un común denominador que muchas personas busquen el AMOR debido a que sienten un vacío dentro de su CORAZÓN, por tal motivo experimentan pena, tristeza, desconsuelo o incluso desanimó, sin embargo las personas a tu alrededor te impulsan a salir, divertirte, conocer personas y en esos momentos conoces al AMOR de tu vida…que está ocurriendo, que a pesar del esfuerzo que haces, el Amor no toca a tu puerta.
Bueno, es sencillo… no estás enamorada de ti misma, de tu propia alma, de tu propia esencia y de tu propio espíritu, estás buscando a alguien que LLENE ese vacío (que tú no has podido hacer), pero no te has dado el tiempo de poder estar bien contigo misma, de conectar contigo, de aceptarte y sobre todo AMARTE, he aquí un punto importante a considerar.
Como bien dice la canción de Juan Gabriel: “será mañana, o pasado mañana, el lunes o el martes, será cualquier día, en cualquier instante, vendrán a tocarme las puertas de mi corazón”.
Lo importante de todo esto es que tú estés preparada emocionalmente para sintonizar, es decir estar en la misma frecuencia vibratoria con el compañero de vida que es para ti, el que te corresponde por Derecho Divino si lo vemos desde un plano más espiritual.
Y entonces, la alma gemela ¿existe?, yo creo que SI, una vez que te has conocido tú misma (despertando la conciencia interna), donde el primer AMOR que hay que sentir es el AMOR A TI MISMA, de esta manera descubrirte es: Estar cara a cara contigo, con tus emociones positivas y negativas, analizarlas y darle paso a sanarlas. Al llevar a cabo este autodescubrimiento, podrás enamorarte de otra persona desde el Alma, el Ser y el Corazón.
Todo ello revelará un esplendor, donde aún a la distancia se van a unir, a encontrar, sin buscarlo, controlarlo o presionarlo, de esta manera es como te sorprende la vida, partiendo del punto donde:
** SOY FELIZ CONMIGO, LUEGO SOY FELIZ CONTIGO **
Mi más sincero deseo es que encuentres a tu Alma Gemela.
Con amor.
Autora:
Soko Rincón
“Coach, estratega y facilitadora de éxito femenino”.

Agradecido del llamado y feliz de estar aquí…
Hay una oportunidad en la distancia y esa distancia es tan cercana que resulta entonces, de la idea nueva que puedan concebir. ¿Qué ocurre cuando llega el fracaso a la mente y considera que no hay una opción más que volver a reestructurar todo?. No hay fracaso para aquel que intenta en la vertiente en donde sabe que todo aquello que merece la pena vivir, también vale la pena de pronto, atravesar aquello que cuesta trabajo.
¿Y que cuesta trabajo para la mente humana? de pronto, cuando las cosas y las situaciones no son precisamente como los seres esperan respecto al tiempo, consideran que están perdiendo algo valioso, que es la oportunidad de verdaderamente cristalizar algo tangible; pero ¿qué es lo tangible para aquello que todo puede lograr? aquello que todo puede lograr, es aquel mismo ser que va a utilizar la misma energía de acción tanto para una situación en el seguimiento de las intenciones, como para todo aquello que considera que es más sencillo.
La Clasificación de las situaciones, de las circunstancias y de los seres, los hacen las propias mentes; es por eso que con sabiduría no hay una situación prácticamente sencilla o prácticamente imposible, todo es de la manera en que la sabiduría quiera planteárselo.
En la encrucijada y laberinto de las ideas de derrota, debe de entrar entonces, la antorcha del optimismo y de la felicidad. Cuando entra la antorcha del optimismo y de la felicidad es cuando saben ustedes que no precisamente tienen que tener todo definido en el presente, nadie necesita tener la respuesta precisa en el ahora, porque sabe que la vida es un constante aprendizaje, en donde en cada momento surgen distintas y diversas preguntas; pero que de igual manera la vida es tan sabia y también su conciencia, que dará las respuestas necesarias a todas aquellas preguntas que surjan en el aprendizaje.
La vida misma es un gran cuestionamiento en donde ustedes consideran de pronto: ¿qué hay que vivir y cómo vivirlo?. El cómo vivirlo es sólo una situación de entrega, atreverse a vivir todo aquello que muchas veces temen practicar. No hay derrota para aquel que continúa, no hay situación posible o tangible cuando aquel que quiere lograr, ocupa la misma energía de acción; únicamente se deben de concretar en aquello que es verdaderamente posible y lo que es verdaderamente posible, es el triunfo.
Todas las situaciones utilizan la misma energía pero no todas las clasificaciones los desgastan de igual manera. Desgasta bastante pensar en el fracaso, desgasta bastante pensar en el posible error. Todo es una posibilidad en el instante en que lo piensan, entonces es mucho más factible considerar como hecho, aquello que verdaderamente desean.
Dentro de los deseos pueden mezclar e inmiscuir ciertas emociones que pueden hacerlos desviar la atención de lo verdadero; pero nunca lo verdadero va a aislarse del bienestar de los demás. En el concepto individual de aprendizaje siempre deben de tener en mente el equilibrio con los demás sabios que se encuentran a su alrededor, siempre luchando ellos también por el mismo objetivo que ustedes: el bienestar y la felicidad.
Cuando de pronto han llegado a la encrucijada en donde consideran que ya no hay nada más, enciendan la antorcha del optimismo y de la felicidad. Aquel que quiere estar como sabe que merece estar, de esa manera el camino abrirá. Es tan sencillo buscar la manera exacta únicamente pensando en lo que ustedes tienen que es: voluntad.
El sabio no necesita cuestionarse cuantas veces va a intentarlo porque sabe que segundo a segundo es un intento y no siempre fallido. El inteligente piensa entonces, cuales van a ser las vertientes de este aprendizaje para marcar la ruta concreta. No hay ruta concreta para una vida incierta; pero esa incertidumbre que de pronto se tiene es la magia de poder sorprender con los grandes aprendizajes.
Dense la oportunidad de vivir sin necesidad de tener todo definido. Las grandes hazañas no siempre fueron como las pensaron; pero siempre se dieron cuenta que escribían algo mejor y eso entonces es lo que ustedes pueden saber ahora.
Agradecido del llamado y feliz de estar aquí…
Mensaje canalizado por Fernanda Abundes (Puebla, México. Diciembre de 2016 (madreymaestro@hotmail.com)
Publicado por Geny Castell redactora de la gran familia de la hermandad blanca.org