Céntrate, prioriza

Una cosa a la vez. No te distraigas, céntrate, prioriza.

Vivimos en tiempos donde todo parece moverse rápido, donde nuestras mentes saltan de una idea a otra, de una preocupación a otra, en un interminable juego de distracciones. Nos enseñan a ser productivos, a estar ocupados, a abarcar mucho, y así, sin darnos cuenta, perdemos la claridad y el sentido profundo de nuestras acciones.

Pero, ¿qué pasaría si te detienes y decides enfocarte en una sola cosa? No se trata solo de completar tareas o de lograr metas; se trata de vivir con propósito, de encontrar en cada acción un reflejo de quién eres y de lo que realmente importa para ti. Elegir una cosa a la vez es más que simplificar la vida: es un acto de respeto a tu propio ser, una oportunidad para conectarte con cada momento y, a través de esa conexión, descubrir el sentido y la belleza en lo que haces.

Cuando te centras en una sola cosa, algo en ti cambia. La prisa se disuelve, la ansiedad pierde fuerza, y surge un espacio interno donde la calma y la claridad florecen. Enfocarte en lo esencial es un acto de amor propio, es permitirte vivir sin el peso de la dispersión. Es como limpiar una ventana que, aunque parecía transparente, estaba cubierta de pequeñas manchas que te impedían ver con claridad. Con cada distracción que dejas ir, el paisaje de tu vida se hace más nítido.

Prioriza lo que te hace bien, lo que te llena, lo que te acerca a la versión de ti mismo que más admiras. Deja de lado lo innecesario, y verás que cada acción que realizas tiene un eco, una energía que transforma, una huella que permanece. Porque cuando la felicidad es tu prioridad, cada paso se convierte en un acto de presencia y gratitud.

Mis decisiones de hoy crean mi mañana

Cada acción, cada pensamiento que tenemos, va moldeando poco a poco el paisaje de nuestro futuro. Somos, en muchos sentidos, jardineros de nuestro propio camino, plantando intenciones y decisiones que, como semillas, germinan y se transforman en las experiencias de los días venideros. Pero este viaje no se trata de un simple «destino» al que debemos llegar; es una creación continua, un acto de voluntad, donde podemos ser tanto el viajero como el artista que da forma a su lienzo.

A veces, parece fácil pensar que las circunstancias externas controlan nuestro destino, que los eventos y personas a nuestro alrededor nos llevan por caminos inevitables. Sin embargo, si miramos más profundamente, descubrimos que, aunque no podamos controlar cada situación, siempre tenemos una elección en cómo respondemos y, más importante aún, en cómo nos relacionamos con nuestras propias emociones y pensamientos. Es en esa decisión diaria, en ese pequeño instante entre el estímulo y la reacción, donde reside una libertad inmensa, una puerta abierta hacia el cambio y la transformación.

Nuestro mañana no se define por grandes eventos ni por sueños lejanos, sino por los pasos sencillos que tomamos hoy. Cada vez que elegimos escuchar en lugar de reaccionar, cada vez que perdonamos, que damos un paso hacia lo que nos apasiona o nos permitimos un momento de descanso, estamos construyendo el terreno para un mañana más pleno y auténtico.

La vida es un proceso de aprender y desaprender, de soltar aquello que nos limita y abrazar lo que nos libera. Cultivar esta conciencia y recordarnos que somos cocreadores de nuestro destino nos permite vivir con una claridad y una paz que trasciende el momento presente.

Lo que tenga que suceder, sucederá ..

«Todo lo que sea para ti, te encontrará…
Mientras tanto respira, sonríe, agradece y guarda silencio. Camina tranquilo, disfrutando del paisaje y del camino sin hacer del sendero un medio para un fin. Zambúllete en el viaje hacia este instante eterno aquí y ahora, y retírate dentro de ti mismo, sobre todo, cuando necesites compañía.

Suelta. Sólo suelta… No persigas a nada ni a nadie, porque al perseguirlo lo ahuyentas, lo alejas. Deja que el universo ordene las energías y tú, relájate… disfruta del concierto de imágenes, de la orquesta de sabores, y de la sublime sinfonía de aromas y sonidos.

Todo lo que esté destinado a NO suceder, no sucederá, por más esfuerzos que se hagan. Todo lo que esté destinado a suceder, sucederá, por más esfuerzos que se hagan para impedirlo.

Ésta es la única y santa verdad. Todo lo que sea para ti, te encontrará. Pues aunque aún no lo creas y todavía no lo sientas: TODO EN ESTE SUEÑO YA ESTÁ ESCRITO.

Mientras tanto respira, sonríe, agradece, guarda silencio… y deja que la existencia, simplemente, haga su trabajo. Tan sólo deja que el cosmos orqueste su plan divino.

Deje de insistir

Dejé de insistir donde no había lo que buscaba, dejé de pedir en manos cerradas, dejé de esperar en sillas ocupadas, dejé de intentar en un cuerpo ajeno.

Dejé de pretender que el otro entendiera, dejé de poner los ojos y la esperanza en corazones que no querían latir al lado mío. Y entonces, ocurrió la magia.

Volví a mi, como único destino posible, volví a mi, como único camino disponible, volví a mi, como el único reencuentro pendiente, volví a mi y pude verme las costillas, los dolores y mi alma deshidratada, pidiendo agua.

Y me recibí. Me acaricié. Me perdoné. Me recosté sobre mi hombro. Me nombré con mi propia voz. Y me encontré. Distinta pero intacta. Me tuve otra vez.

Me tengo otra vez y entonces, me rodea la magia. Tengo las llaves de las puertas que quiero abrir. Acá, adentro. Afuera solo están las cerraduras. Pero yo decido dónde y de mí depende cómo.

Yo decido donde, yo elijo como, yo digo cuando.

Namaste 🧘‍♀️🪷🙏

Temía


Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mi mismo.
Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso si no lo intento.
Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta de que de todos modos opinarían de mi.
Temía me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo.
Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer.
Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.
Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo.
Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia.
Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mi mismo.
Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.
Temía al pasado, hasta que comprendí que no podía herirme más.
Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.
Temía al cambio, hasta que vi que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.🌈

Ernest Hemingway

El Silencio

Cada persona ve las cosas a su manera, según sus percepciones mentales y según su nivel de comprensión, de madurez y de consciencia.

Cuando hay conflictos entre dos o varias personas, se debe a que cada una de ellas percibe la situación, diferente que los demás, y si hay mucho ego, creen que su visión es la correcta y que los demás están equivocados.
Esto sucede en todas las personas; unos en mayor o menor grado. Es decir, cuanta más comprensión, consciencia y más visión de la realidad, de lo que realmente Es, menor será el grado de percepción errónea.

Un ser que medita todos los días, un ser consciente, suele ver las cosas tal y como son, sin apenas percepciones erróneas, pues cuando la mente está en calma es cuando refleja la Realidad.

Si la mente está agitada, con pensamientos egocéntricos, no reflejará lo que Es, la Realidad.

Cuando te encuentres en medio de discusiones con personas con mentes agitadas, es mejor que mantengas tu calma interior y en silencio; pues de la misma manera en que ellos ven las cosas según su punto de vista, también seguirán viéndolo a pesar de que expreses tu visión.

No debemos perder energía discutiendo con personas con mentes cerradas y con una actitud egocéntrica, es más sabio alejarse para no perder tu equilibrio, ni salirte de tu centro y de tu paz.

No siempre el silencio otorga, muchas veces el silencio es señal de sabiduría y paz…

No digas «Si dios quiere «, ni «ojalá «

Cuando hablamos de Dios hablamos del Universo, o si hablamos del Universo hablamos de Dios, porque es, una energía superior a nosotros que nos ayuda, que nos guía y protege

Ahora bien, 2 consejos que quiero darles: Por qué no decir “Si Dios quiere”?

Ejemplo: Voy a tener mi casa nueva, si Dios quiere… aquí estamos poniendo la duda a ese deseo, el miedo, incertidumbre, inseguridad.

En cambio si dices: Voy a tener mi casa nueva “porque así lo quiere Dios”, aquí cambia la frecuencia vibratoria, tu energía y estas hablando desde el merecimiento, el conocimiento y la convicción de que lo vas a tener.

Alguien me decía, ¿y si no creo en Dios?, pues entonces cambia la palabra Dios por el Universo, por ejemplo, “Voy a tener mi auto nuevo porque así lo quiere el Universo”, vemos cómo cambia completamente el sentido y la energía, porque estás hablando desde el auto valor, merecimiento, y la convicción.

Otro ejemplo, si le pides a Dios o al Universo algo y lo haces con miedo, implorando, sufriendo, entonces qué es lo que pasa? No llega eso que quieres y hay frustración y nos sentimos defraudados y pensamos “esto no sirve, estoy perdiendo mi tiempo”…y es porque nos han criado para pedir todo desde el ruego, la súplica, desde el YO soy un ser insignificante, un ser sin valor, sin merecimiento, y por eso lo pido de esta manera, de rodillas e implorando. Esto es algo que nos han inculcado a través de algunas religiones, pero no es la forma correcta de pedir.

Otra palabra que no debemos usar es “OJALÁ”, porque de igual forma está hablando desde la duda, el miedo e incertidumbre. Hay que cuidar las palabras que se dicen porque el poder de ellas van a determinar que puedas lograr o no las cosas. Las palabras tomarán la vibración de acuerdo a tus miedos y dudas o a tu seguridad y convicción, y esa vibración llegará tan lejos como no imaginas y el Universo se alinea a tu frecuencia vibratoria.

Cuando se hace de forma correcta el Universo te envía señales de abundancia, éxito, salud, felicidad, y si no recibes señales es porque no estás alineado a lo que piensas y sientes, no estás totalmente convencido de que mereces tus deseos. Así que antes de perder la fé, inténtalo una y otra vez.

Creditos al Autor

Perdona


Quizá ahora no lo entiendas, pero cada vez que te lastimaron, te abandonaron, te humillaron te estaban enseñando a ser más fuerte, más independiente, te enseñaron a marcharte de donde no se te quiere más.

Perdona a tu pareja que te engaño, quizá doliera mucho, pero te estaba enseñando a poner límites, a amarte a ti por sobre todos los demás y a serte fiel a ti misma.

Perdona a tu compañera de trabajo, la envidiosa, la que hablo mal de ti, la que te hizo la vida imposible, ella vio en ti algo que nunca podría llegar a ser y te enseño que, incluso en tu peor momento, tu luz brilla tanto que lastima la vista de los demás.

Perdona a tus hijas e hijos por las insolencias, las mentiras, el abandono, te estaban enseñando a soltar tus apegos y a entender que no puedes controlarlo todo, te estaban enseñando a soltar.

Tu historia es perfecta, tu vida es perfecta y aunque no lo parezca, todo ocurre para enseñarte algo, para crecer.✨️

Pero sobre todo perdónate a ti, por tu sobrepeso, por no ser la hija, la esposa, la madre perfecta. Perdónate por cada vez que te dejaste vencer por el miedo, perdónate por cada error, pues de no ser por ellos, no serias la persona que eres hoy, créeme, eres maravillosa.

Reflexión

Cuando dejas de sentir carencias, todas las cosas vuelven a tí.
Cuando cesas de pelearte con el mundo, todos se acercan para hablarte de amor.
Cuando aceptas, Transformas.
Cuando te atreves a intentar lo nuevo, desaparecen los condicionamientos y el mundo te sorprende.
Cuando te vuelves blando como el agua, penetras todos los poros de la tierra.
Cuando dejas ir lo que no es para tí, ese vacío atrae lo que realmente te pertenece.
Cuando te pierdes, te encuentras.
Cuando te decides, esa determinación encuentra a quién eres, y te susurra lo que quieres.
Cuando renuncias a la guerra, ganas la batalla.
Cuando aquietas tu mente, todo un universo se pone a tus pies.
Cuando no te apresuras, todo se acerca hacia ti.
Cuando dejas de querer controlar, el mundo se acomoda a sí mismo.
Cuando aceptas los cambios y la incertidumbre, dejas de sufrir y logras tus metas.
Cuando te vuelves humilde ,el mundo te pertenece.
Cuando te encuentras a ti mismo, cesa la búsqueda y alcanzas tus sueños.

Alberto Castaño