Florecer

Florecer…
Lo más difícil es que lleva MUCHO tiempo…
Lo más difícil es aceptar
Lo más difícil es comprender
Lo más difícil es emprender…

Florecer fue la primera vez que tuvimos contacto visual, esa mirada segura y concreta sabiendo que te está mirando, no esa fantasmagórica pupila sosteniendo un vacío propio que se extiende a una ensoñación perpetua…

Florecer fue escucharla hablar, su primera palabra, su primer intento por responder, su primer intercambio con alguien más, su primer abrazo, su primer paso para salir de atrás de sus murallas, para dejar por un instante su mundo…

Y florecer es entender que algunos somos flores y otros son árboles, pero todos tenemos raíces, y deben ser regadas, deben ser atendidas, deben ser alimentadas, y depende de nuestra constancia, de nuestro empeño, del día a día y del presente para ir trabajando nuestro futuro, no se puede cosechar sin antes sembrar, y cómo se puede sostener la flor o el árbol si no tiene raíces fuertes?

Florecer es difícil para algunos, es tan complicado, es tan hostil, es tan caótico para enfrentarlo con desconocimiento y es lo primero y lo más importante, el conocimiento, el saber y no precisamente saber con que patología convivimos, más bien, el conocimiento del cambio personal que se tiene que enfrentar, el cambio de vida, el cambio de rutina, el cambio de sueños y el cambio del futuro ideado, ya no seremos los padres que tiraran a la alcancía los ahorros para la universidad, a partir del punto cero seremos los padres que anotarán en un diario cada pequeño logro y cada gran victoria…

Florecer para algunos es la motivación que los hace subir la montaña aunque sea empinada, a tal punto de tener algunos momentos que nos pone cara a cara con el barranco, pero nos volvemos caprichosos, nos negamos al no, nos sostenemos de la esperanza infinita de poder lograrlo, y miramos con firmeza el barranco y la caída puede ser mortal pero entonces se entiende, que para florecer hay que aceptar que debemos dejar cosas por cumplir, que debemos ver la entrada del cendero y no ignorarla y que a lo mejor no nos toca llegar a la cima, a lo mejor la cima está en el llano, y ahí es donde nos toca florecer…

Comenzamos a dar los primero pasos ignorantes y desconcertados, y seguirás ignorante y desconcertado durante toda la vida, porque el niño de hoy es el adulto de mañana y lo que hoy resolvemos de una manera no será igual cuando sus intereses cambien, porque a pesar de todo convivimos con un ser en desarrollo aunque su mente esté dos pasos más atrás, y hay que conjugar como malabarista expertos esa unión de cuerpo y mente que va descordinada, y por eso es tan importante los primeros años, esa infancia que nos puede llegar a atormentar porque tan solo nos dedicamos a ponerle nombre a la patología sin entender que cuando el río suena hay que hacerle caso.

Qué más da que el sol salga cada mañana si solo quieres ver las nubes? Y aunque el agua es buena para florecer en demasía no ayuda, entonces de secarte las lágrimas y calzarte las botas depende tu flor o tu árbol, de escoger el alimento depende la semilla en tus manos y lamentablemente no pudiste leer las especificaciones antes de sembrarla, te la dieron a ojos cerrados, desconocías totalmente el futuro pero soñabas con caminarlo y ahora no es que hayas quedado sin pasos, solo que debes ir más lento, más despacio, debes ajustar el rumbo y velar el viento para en el momento oportuno abrir las velas y florecer antes de que sea tarde.

AliBR

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