«Si tuviera que darte un consejo, te diría que nunca dejes de ser tú, que te valores y que te quieras, que te quieras mucho, porque cuando uno se quiere, se es más feliz.
Si tuviera que darte un consejo, te diría que trates con dulzura a los niños y con respeto a los ancianos, que no te calles, que el amor te cautive y que la maldad nunca te deje indiferente.
Si tuviera que darte un consejo, te diría que seas valiente y que persigas tus sueños, sin importarte lo que digan los demás, que te alejes de la gente envidiosa, de los que no te valoran y te acerques a la gente que es feliz, a los que de verdad te quieren, porque la felicidad es contagiosa.
Si tuviera que darte un consejo, te diría que nunca pierdas el tiempo, porque la vida es un rato y un rato es muy poco.»💕
Has estado en un camino durante mucho tiempo. Tu camino no comenzó cuando despertaste en esta vida. Tu camino comenzó hace tanto tiempo que sería difícil cuantificarlo en varios años.
El viaje siempre está cambiando porque disfrutas de la variedad y disfrutas de los desafíos.
Quieres comprender cuántos años tienes realmente para poder entender cuán sabio eres realmente, cuán magistral eres realmente.
Para hacer eso, debes verte a ti mismo como alguien más grande de lo que indicaría esta encarnación singular.
Debes verte a ti mismo como un ser multidimensional, eterno e infinito.
Debes verte a ti mismo como luz y amor. Eso no significa que tengas que destruir o enterrar tu ego, pero sí significa que debes usar ese sentido del yo que es el ego para expandirte, para moverte hacia tu yo natural.
Tu verdadero yo es Divino. Tu verdadero yo lo es todo y, por lo tanto, cuando al menos te abres a esa idea, puedes tomarte a ti mismo y a tu vida menos en serio y comenzar a disfrutar del divertido viaje en el que estás.
Ahora bien, sabemos que hay que hacerlo divertido, porque no siempre se presenta ante nosotros como un gigantesco parque de diversiones.
Pero cuando consideramos todo lo que ya hemos hecho, todo lo que ya hemos logrado como seres eternos, debemos darnos cuenta de que hacer que esta vida sea divertida y agradable es una tarea pequeña en comparación con todo lo que ya hemos logrado.
Debemos darnos más crédito y elevar nuestro sentido de identidad sin dejarnos atrapar por el ego espiritual.
El ego espiritual nos diría que somos los salvadores, que somos mejores o más espirituales que todos los demás.
Tampoco quieres quedar atrapado en esa trampa del ego. Todos somos Fuente y todos somos uno, y no hay nada más elevado que eso. Y no tienes que descubrir quién has sido en cada dimensión y en cada vida para conocerte a ti mismo.
Quieres sentir el amor que eres para conocerte más completamente, y eso es algo que es una búsqueda de toda la vida.
Quieres conocerte a ti mismo como amor frente al odio, frente a la discriminación, frente al abandono. Estos son desafíos reales.
Estas son las cosas de las que realmente se trata tu vida. Y sí, como resultado de hacer todo ese trabajo de simplemente ser tú mismo frente a lo que sea que esté frente a ti, logras ascender.
Llegas a conocerte a ti mismo más, de manera experiencial y más permanente, que cuando simplemente eliges el amor en un momento determinado.
La gente en la Tierra a menudo se deja llevar por lo que se supone que debe hacer, pero es mucho más importante que te concentres en quién se supone que debes ser y luego dejes que el hacer surja de ahí.
Pero no veas el hacer como la esencia de la vida. También puedes ver la expresión del verdadero yo como algo significativo, porque lo es, y eso se puede expresar con una sonrisa, con palabras amables que dices, con la compasión que sientes o con la sanación que envías.
Relájate y recuerda que eres amado porque eres amor, y no te obsesiones tanto con los detalles de tu vida ni de la vida de nadie.
Ni siquiera necesitas obsesionarte con la condición humana, con la lucha humana en la que a veces ves envuelta a toda la humanidad, porque todo es bueno.
Todo está al servicio del bien mayor. El bien supremo siempre será servido, lo pidas o no.
Si resumimos las enseñanzas en pocas palabras, diríamos: ten curiosidad por ti mismo; ten curiosidad por la vida.
Ten curiosidad por explorar quién y qué eres realmente, y no te preocupes por los errores o los pasos en falso. No te preocupes por equivocarte, porque siempre sirve al bien más elevado, y puedes saber si estás avanzando hacia ese bien más elevado o no por cómo te sientes en el momento.
AMOR, BONDAD, SABIDURÍA Y LUZ PARA TODOS, GRATITUD INFINITA, BENDICIONES.
Pero logramos llegar hasta aqui, no tengo idea de cuántos pedazos deje y has dejado en el camino, a lo mejor fueron muchos pero seguimos de pie gracias a Dios y seguiremos dando lo mejor de nosotros mismos a cada instante de nuestras vidas.
Yo te deseo coraje para decir basta, te deseo que olvides a quien se olvidó de ti, te deseo que puedas cerrar puertas y abrir ventanas, te deseo que no te conformes, que no te quedes con la culpa, te deseo que te atrevas, te deseo que te quieras, te deseo ojeras y risas, te deseo locura y magia, también te deseo errores para aprender, te deseo viento, para dejarte llevar, te deseo chispas en la mirada, colores para los días grises, paraguas para las malas tormentas y lluvia para calarte, te deseo «te echo de menos», te deseo abrazos de los que duran toda la vida cuando cierras los ojos, te deseo viajes y nuevos recuerdos, te deseo huracanes de emociones, que te hagan sentir, te deseo que te quieran sin que te necesiten, te deseo una nueva canción favorita y nueva fecha que te haga sonreír, te deseo besos bonitos, brindis con los labios y te deseo ganas… Las de seguir.”.
Un abrazo enorme para todos y mis mejores deseos siempre.✨
Feliz Navidad y que la dicha de la vida nos acompañe en este 2025.
Mientras tanto respira, sonríe, agradece y guarda silencio. Camina tranquilo, disfrutando del paisaje y del camino sin hacer del sendero un medio para un fin. Zambúllete en el viaje hacia este instante eterno aquí y ahora, y retírate dentro de ti mismo, sobre todo, cuando necesites compañía.
Suelta. Sólo suelta… No persigas a nada ni a nadie, porque al perseguirlo lo ahuyentas, lo alejas. Deja que el universo ordene las energías y tú, relájate… disfruta del concierto de imágenes, de la orquesta de sabores, y de la sublime sinfonía de aromas y sonidos.
Todo lo que esté destinado a NO suceder, no sucederá, por más esfuerzos que se hagan. Todo lo que esté destinado a suceder, sucederá, por más esfuerzos que se hagan para impedirlo.
Ésta es la única y santa verdad. Todo lo que sea para ti, te encontrará. Pues aunque aún no lo creas y todavía no lo sientas: TODO EN ESTE SUEÑO YA ESTÁ ESCRITO.
Mientras tanto respira, sonríe, agradece, guarda silencio… y deja que la existencia, simplemente, haga su trabajo. Tan sólo deja que el cosmos orqueste su plan divino.»
Déjate sorprender por la vida y confía que tú plan del alma es perfecta.
La soledad es inmensamente bella. La soledad es un momento en el que ya no se necesita al otro, tú eres suficiente para ti mismo; tan suficiente que puedes compartir tu soledad con toda la existencia.
Tu soledad es tan inagotable que aunque inundes toda la existencia, aún te quedará más. Cuando estás solo, eres rico, cuando te sientes solo eres pobre.
La capacidad de estar solo es la capacidad de amar. Puede que te parezca paradójico, pero no lo es. Es una verdad existencial; sólo aquellas personas que son capaces de estar solas son capaces de amar, de compartir, de llegar a lo más profundo de la otra persona; sin poseer a la otra persona, sin depender de ella, sin reducirla a una cosa, y sin volverse adictos a ella.
Permiten que la otra persona tenga total libertad porque saben que si se marcha, ellos seguirán siendo tan felices como son ahora. La otra persona no puede arrebatarles su felicidad, porque no es quien se la dio.
Abre tu corazón al cambio, no te opongas, respira, acepta tu proceso y comienza…
Muchas veces la vida misma nos da pistas de que camino elegir, las cuales ignoramos por las distracciones del día a día, en otras oportunidades sabemos que no es el camino pero decidimos seguir adelante y luchar, en cualquiera de los casos nada hacemos con quejarnos o rendirnos, te aseguro que tienes un propósito más grande para alcanzar, debes entender que para avanzar debemos dejar algo atrás, no tenemos nada en este mundo, solo lo que has vivido es lo que te llevarás.
No busques en otros lo que solamente tu te puedes dar, la felicidad es un estado mental, un nivel que se alcanza cuando aceptas la realidad y aceptando lo que eres es el primer paso a dar para cambiar
No hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista, por más fuerte que sea la tormenta, ten la certeza de que el sol en algún momento brillara.
Una cosa a la vez. No te distraigas, céntrate, prioriza.
Vivimos en tiempos donde todo parece moverse rápido, donde nuestras mentes saltan de una idea a otra, de una preocupación a otra, en un interminable juego de distracciones. Nos enseñan a ser productivos, a estar ocupados, a abarcar mucho, y así, sin darnos cuenta, perdemos la claridad y el sentido profundo de nuestras acciones.
Pero, ¿qué pasaría si te detienes y decides enfocarte en una sola cosa? No se trata solo de completar tareas o de lograr metas; se trata de vivir con propósito, de encontrar en cada acción un reflejo de quién eres y de lo que realmente importa para ti. Elegir una cosa a la vez es más que simplificar la vida: es un acto de respeto a tu propio ser, una oportunidad para conectarte con cada momento y, a través de esa conexión, descubrir el sentido y la belleza en lo que haces.
Cuando te centras en una sola cosa, algo en ti cambia. La prisa se disuelve, la ansiedad pierde fuerza, y surge un espacio interno donde la calma y la claridad florecen. Enfocarte en lo esencial es un acto de amor propio, es permitirte vivir sin el peso de la dispersión. Es como limpiar una ventana que, aunque parecía transparente, estaba cubierta de pequeñas manchas que te impedían ver con claridad. Con cada distracción que dejas ir, el paisaje de tu vida se hace más nítido.
Prioriza lo que te hace bien, lo que te llena, lo que te acerca a la versión de ti mismo que más admiras. Deja de lado lo innecesario, y verás que cada acción que realizas tiene un eco, una energía que transforma, una huella que permanece. Porque cuando la felicidad es tu prioridad, cada paso se convierte en un acto de presencia y gratitud.
Cada acción, cada pensamiento que tenemos, va moldeando poco a poco el paisaje de nuestro futuro. Somos, en muchos sentidos, jardineros de nuestro propio camino, plantando intenciones y decisiones que, como semillas, germinan y se transforman en las experiencias de los días venideros. Pero este viaje no se trata de un simple «destino» al que debemos llegar; es una creación continua, un acto de voluntad, donde podemos ser tanto el viajero como el artista que da forma a su lienzo.
A veces, parece fácil pensar que las circunstancias externas controlan nuestro destino, que los eventos y personas a nuestro alrededor nos llevan por caminos inevitables. Sin embargo, si miramos más profundamente, descubrimos que, aunque no podamos controlar cada situación, siempre tenemos una elección en cómo respondemos y, más importante aún, en cómo nos relacionamos con nuestras propias emociones y pensamientos. Es en esa decisión diaria, en ese pequeño instante entre el estímulo y la reacción, donde reside una libertad inmensa, una puerta abierta hacia el cambio y la transformación.
Nuestro mañana no se define por grandes eventos ni por sueños lejanos, sino por los pasos sencillos que tomamos hoy. Cada vez que elegimos escuchar en lugar de reaccionar, cada vez que perdonamos, que damos un paso hacia lo que nos apasiona o nos permitimos un momento de descanso, estamos construyendo el terreno para un mañana más pleno y auténtico.
La vida es un proceso de aprender y desaprender, de soltar aquello que nos limita y abrazar lo que nos libera. Cultivar esta conciencia y recordarnos que somos cocreadores de nuestro destino nos permite vivir con una claridad y una paz que trasciende el momento presente.
«Todo lo que sea para ti, te encontrará… Mientras tanto respira, sonríe, agradece y guarda silencio. Camina tranquilo, disfrutando del paisaje y del camino sin hacer del sendero un medio para un fin. Zambúllete en el viaje hacia este instante eterno aquí y ahora, y retírate dentro de ti mismo, sobre todo, cuando necesites compañía.
Suelta. Sólo suelta… No persigas a nada ni a nadie, porque al perseguirlo lo ahuyentas, lo alejas. Deja que el universo ordene las energías y tú, relájate… disfruta del concierto de imágenes, de la orquesta de sabores, y de la sublime sinfonía de aromas y sonidos.
Todo lo que esté destinado a NO suceder, no sucederá, por más esfuerzos que se hagan. Todo lo que esté destinado a suceder, sucederá, por más esfuerzos que se hagan para impedirlo.
Ésta es la única y santa verdad. Todo lo que sea para ti, te encontrará. Pues aunque aún no lo creas y todavía no lo sientas: TODO EN ESTE SUEÑO YA ESTÁ ESCRITO.
Mientras tanto respira, sonríe, agradece, guarda silencio… y deja que la existencia, simplemente, haga su trabajo. Tan sólo deja que el cosmos orqueste su plan divino.
Dejé de insistir donde no había lo que buscaba, dejé de pedir en manos cerradas, dejé de esperar en sillas ocupadas, dejé de intentar en un cuerpo ajeno.
Dejé de pretender que el otro entendiera, dejé de poner los ojos y la esperanza en corazones que no querían latir al lado mío. Y entonces, ocurrió la magia.
Volví a mi, como único destino posible, volví a mi, como único camino disponible, volví a mi, como el único reencuentro pendiente, volví a mi y pude verme las costillas, los dolores y mi alma deshidratada, pidiendo agua.
Y me recibí. Me acaricié. Me perdoné. Me recosté sobre mi hombro. Me nombré con mi propia voz. Y me encontré. Distinta pero intacta. Me tuve otra vez.
Me tengo otra vez y entonces, me rodea la magia. Tengo las llaves de las puertas que quiero abrir. Acá, adentro. Afuera solo están las cerraduras. Pero yo decido dónde y de mí depende cómo.