«Todo lo que sea para ti, te encontrará… Mientras tanto respira, sonríe, agradece y guarda silencio. Camina tranquilo, disfrutando del paisaje y del camino sin hacer del sendero un medio para un fin. Zambúllete en el viaje hacia este instante eterno aquí y ahora, y retírate dentro de ti mismo, sobre todo, cuando necesites compañía.
Suelta. Sólo suelta… No persigas a nada ni a nadie, porque al perseguirlo lo ahuyentas, lo alejas. Deja que el universo ordene las energías y tú, relájate… disfruta del concierto de imágenes, de la orquesta de sabores, y de la sublime sinfonía de aromas y sonidos.
Todo lo que esté destinado a NO suceder, no sucederá, por más esfuerzos que se hagan. Todo lo que esté destinado a suceder, sucederá, por más esfuerzos que se hagan para impedirlo.
Ésta es la única y santa verdad. Todo lo que sea para ti, te encontrará. Pues aunque aún no lo creas y todavía no lo sientas: TODO EN ESTE SUEÑO YA ESTÁ ESCRITO.
Mientras tanto respira, sonríe, agradece, guarda silencio… y deja que la existencia, simplemente, haga su trabajo. Tan sólo deja que el cosmos orqueste su plan divino.» 🙏💗💚❤️💛♥️🩵💖✨
✨ ¿Quién es el amor de tu vida? ¿Quién es tu motor?
✨ No lo son tus padres. Ninguno de los dos. Ellos son tus raíces, el espíritu de tu cuerpo material.
✨ No lo son tus hijos. Ellos son el cuerpo material de tu espíritu y tú, su raíz.
✨ No lo es tu pareja. Tu pareja es tu maestro, tu compañero de viaje.
✨ No lo es tu trabajo. Este es la manera en la que obtienes reconocimiento a través de una elección del alma. De tu misión.
✨ El amor de tu vida eres tú. Quien te sostiene en el presente. Tú eres el motor que te impulsa hacia el futuro a través de tu misión, tus dones y tus deseos.
Tienes raíces fuertes y siempre estás protegido. El futuro está ahí para ti y para el amor de tu vida: ese que ves en el espejo todos los días.
Por eso amate, amate como si fueras unico en esta tierra. Para así amar a los demás. A pesar del daño que te hagan. Porque no es por ellos es por ti y para ti.
Esa paz y tranquilidad, sin que el odio ni el rencor te corroan
¿En qué momento se te otorgó el papel de juez, para los demás?, o si realmente crees que eres mejor o tu actuar sería más certero que el de esa persona?
Pregúntate:
¿Si has caminado con sus zapatos, o si has recorrido su camino, o si estás viviendo su vida para saber realmente cómo es?
Pero si para estas preguntas, no tienes una buena respuesta o razón, entonces mejor date cuenta que cada ser es diferente y con distintos senderos, evoluciones y elecciones!!
Así que deja de ser un juez y conviértete sólo en un observador del camino, pero con bondad hacia los demás.
«Cuando eres observador, todo el mundo es tu maestro».
Cuando somos observadores, abrimos una puerta hacia un aprendizaje constante y enriquecedor. Al adoptar una actitud receptiva y atenta, podemos percibir y aprender de cada experiencia y de cada persona que encontramos en nuestro camino.
El mundo que nos rodea se convierte en un aula infinita, llena de maestros en cada interacción. Podemos aprender de la naturaleza, de los animales, de la diversidad cultural, de los desafíos que enfrentamos y de nuestros propios errores. Incluso las situaciones más cotidianas pueden brindarnos lecciones valiosas si estamos dispuestos a observar y reflexionar.
Ser observador implica estar presente en el momento, sin juicios ni prejuicios. Nos permite ver más allá de las apariencias y descubrir la belleza y la sabiduría que se esconden en cada ser humano. Cada encuentro se convierte en una oportunidad de crecimiento y una ventana hacia la comprensión y la empatía.
Si la capacidad de observar no se encuentra bien entrenada. el resto de nuestras habilidades sociales se resentirán de manera importante.
Si no somos capaces de observar y describir de manera objetiva qué pasa, estaremos fallando en la primera fase de la búsqueda de soluciones: no se puede resolver ningún problema si previamente no se ha definido bien.
Cuando somos observadores, transformamos el mundo en nuestro maestro y abrimos las puertas al aprendizaje continuo. La disposición de aprender de cada experiencia y de cada persona nos enriquece y nos ayuda a crecer como seres humanos.
Entrenemos la observación, posponiendo la necesidad de juzgar lo que observamos.
El cambio está en cada uno de nosotros . Todo lo que estamos viendo en el mundo es un reflejo de nuestro interior, es decir , aún hay mucho en lo que tenemos que trabajar para poder mejorar cualquier situación por la que estemos pasando.
Cada uno de nosotros está aquí por una misión que cumplir, un sueño que soñar, una meta que alcanzar, un amor que lograr.
Empezaremos a conectar con nuestra Divinidad cuando nos separamos de la necesidad de tener la razón y empezamos a aceptar el flujo perfecto de las cosas. Cuando dejamos nuestras creencias limitantes a un lado y nos hacemos uno con esa energía que hace que todo sea posible.
Le podemos llamar Dios, Universo, Divinidad. Como lo quieras. Pero, lo cierto es que debemos comenzar a reconocer a Dios en uno mismo, cambiar los paradigmas de la mente y comenzar a darnos cuenta de la verdad, esa verdad que «aquellos» que han sumido a este mundo en la oscuridad no quieren que se sepa.
Esa verdad se llama AMOR, DIOS, UNIDAD, CREACIÓN, UNIVERSO, VIDA, COMPASIÓN.
Dios o como te guste llamarlo, vive y respira más cerca de lo que podemos imaginarnos. Ese poder innato y oculto que está en nosotros está cada milisegundo de nuestras vidas esperando a ser reconocido y escuchado. Es hora de que todos nosotros comencemos a honrar ese poder.
«La prueba más grande de que Dios existe eres tú mismo, él está en ti. Dios existe porque tú existes, Dios vive porque tú vives.»
Con este Post no pretendo definir a Dios pues Dios no tiene definición, pero si quiero que entiendas que él tiene muchas maneras de como manifestarse, y él, hace que tú seas tú y que yo sea yo y que cada parte tuya cumpla con la tarea que debes de cumplir.
¿Acaso le dices a tus pulmones que respiren, a tu corazón que lata o a tus células que hagan todo lo que tienen que hacer de la manera en que lo hacen?
Dios es esa fuerza que mantiene vivo y unido todo. Y si Dios lo mantiene así ¿Qué esperas tú para honrar esa fuerza?
A Dios no lo vas a encontrar en una iglesia, en un libro o en el predicamento de un sacerdote, puede que encuentres pistas de cómo llegar a Él , pero no está allí. Dios está en ti y una vez que aprendas a reconocerlo en ti mismo vas a ser capaz de verlo en prácticamente todos lados ; desde una planta , un animal, una fruta, un bebé, una puesta del sol, las olas del mar, los ojos del ser amado.
Pero, para poder verlo afuera de ti , primero tienes que encontrarlo en ti mismo.
No te estoy diciendo ni pidiendo que abandones tu religión o que entres a una nueva, no te estoy diciendo que dejes de ser quien crees que eres , al contrario, tan sólo te pido que comiences a darte cuenta de lo que en realidad eres y comiences por mirarte al espejo reconociendo que esa figura física que tienes en frente , tan solo es una diminuta expresión, pero no menos maravillosa , de la vida.
Debes de comenzar a ver dentro de ti y no sólo la carne y hueso, eso es simplemente la envoltura del «regalo».
«Lo que importa es comenzar a brillar con el sol de uno mismo y dejar de buscar el brillo del sol».
Lo que quiere decir que, dejes de buscar a fuera lo que está en ti.
Puedes comenzar ahora mismo, tomándote unos minutos y dedicarlos a callar el ruido que hay en tu cabeza para poder dar paso a la voz de tu corazón, parece frase trillada y muy repetida pero es verdad.
Comienza por hacer elevar tu vibración cambiando la calidad de tus pensamientos y aunque el resto convierta este mundo en un verdadero desastre, la luz del universo siempre estará contigo y nada, absolutamente nada podrá romper con eso, cuando logres reconocerlo.
Sé que a muchos les costará trabajo entender estas palabras, a otros no tanto y otros quizás simplemente no las tomen en cuenta.
Por eso existe el libre albedrío y cada quien puede hacer de ellas lo que mejor les parezca, pero dense cuenta que estas palabras pueden representar un cambio en tu vida si profundizas en ellas o pueden llegar a ser como7 cualquier consejo de un buen amigo cuando no es escuchado, todo depende de ti. Mira siempre hacia adelante, con la frente en alto y sin miedo a la oscuridad, pues donde hay luz, la oscuridad no prevalece.
Recuerda siempre actuar de manera que el amor sea en tu vida, no solamente un concepto trillado, sino una realidad tangible en sus pensamientos, palabras y acciones .
Cada corazón, cada alma, cada ser humano merece ser tratado como tal. No importa lo que vistan, quiénes son sus amigos/familiares, de dónde son, qué eligen adorar o no, dónde viven o adónde eligen ir.
¡Todos y cada uno de ustedes están viviendo su aquí y ahora, recorriendo el camino que deben tomar y de una manera que funcione específicamente para ustedes!
Cuando decides dentro de ti mismo avergonzar, excluir, acosar o abusar de otra persona porque sus puntos de vista difieren de los tuyos, estás eligiendo hacerte daño a ti mismo.
Sí, habrá diferencias de opinión, sin embargo, ya sabes… en tu instinto… cuando cruzas una línea.
Sé portador de comprensión, amor, alegría y paz. Es mucho más fácil y ocupa menos espacio cerebral, pero llena gran parte de tu mundo de bien.
Nunca nuestros planes estarán alejados completamente del alma, lo que sucede es que no siempre conectamos con ella ni le prestamos el mismo nivel de atención. Cada quien es libre de crear su vida como quiera, pero disfrutar esa vida no depende de nosotros, depende del alma.
Si esa experiencia no está alineada al anhelo del alma, se sentirá un gran vacío, porque cuando algo no tiene propósito no se siente completo ni en paz.
Al momento de irnos de este cuerpo, quizás descubramos que hemos tenido una vida muy ocupada, pero inexistente para el alma. Es decir, nuestra vida pasó de largo, estuvo llena de cosas externas, pero no hubo esencia, no estuvimos.
Ese es el mayor arrepentimiento que podemos tener al irnos del cuerpo, pero como el alma no termina con nuestro cuerpo físico, volveremos y tendremos otra oportunidad para ver si nos damos cuenta y lo hacemos diferente. Y por qué no hacerlo en esta vida?
Entonces, es verdad que no somos tan libres si queremos vivir alineados a nuestro destino, porque el libre albedrío tiene los límites de la conciencia del alma.
Pero el alma eres tu, el alma es quien da identidad a tu vida, le da propósito a tu vida, no tienes que reclamarle, sólo debes tomar consciencia.
Esto va haciendo que el destino vaya, de a poco, encontrando sentido, porque el alma no se equivoca.
Todo es un sueño aquí. Por eso no te tomes nada en serio. No sufras, no des poder a lo que parece atormentarte. Pasa por alto lo que te dicen los demás. Y si algo te afecta, no está en él, está en ti. Indaga para ver y entender por qué eso te afecta.
Ríe, canta, baila y haz todo lo que te haga sentir bien. Suelta el pasado y deja que el futuro vaya llegando poco a poco. No pongas expectativas. Vive hoy de la mejor manera, mañana, será mañana. Vive y sé todo lo feliz que puedas. Trátate lo mejor posible, sin juicios y sin condenas.
Arrópate de caricias y palabras bellas que te eleven y te hagan sentir bien. Da con amor, y no esperes nada, quien no espera nada, nunca se desilusiona. Aprende el arte de respirar Vida en cada aliento y de estar en ese presente.
Todo aquí es efímero, todo aquí pasa y se acaba. Disfruta de lo que llega y no te aferres a nada. La felicidad no está en las cosas ni en las personas. Es solo un estado interno, una manera de ver y de entender todo. Estar en paz contigo mismo, es el paso más importante para anclarse en la felicidad.
Si dejamos de dar tanta importancia a las cosas y nos centramos en el momento presente, nos quitaremos muchas preocupaciones. No sabemos si mañana vamos a estar aquí, disfrutemos hoy de la mejor manera que sepamos y la única manera es abandonar el miedo. Mal compañero de viaje éste. Nos quita la paz y nos inmoviliza, no permitiéndonos ser nosotros mismo. Él de por sí no tiene poder, solo el que nosotros le demos.
Vive como si no hubiera un mañana, quita de tu mente todo lo que te robe tu paz. Solo nos arrepentimos de lo que no hicimos. Vuelve a ser ese niño que vivía siendo libre sin preocuparse por lo que pudieran pensar los demás.
Convierte el sueño en un sueño feliz, sonríe a todos y da de ti siempre tu mejor versión, la que se adapta, la que crea, la que se ama.
Decir te envío un Abrazo de Luz, habla de tu deseo profundo de enviar Amor infinito, bendiciones y tus mejores deseos a esa persona.
Tu poder de intención se conecta a tu espíritu y al espíritu de quién envías el Abrazo de Luz. Es el deseo más profundo de que tu Luz cubra y se funda con la Luz de tu hermano, para que este protegido y guiado hacia el bien mayor que Dios padre-madre creador tiene para él.
Así que cuando alguien te envié un Abrazo de Luz, recuerda que desea para ti, que el Amor infinito que habita en ti, se expanda y recibas todas las bendiciones que por derecho divino y en armonía con el Universo te pertenecen.
Durante muchos años pensé que el desarrollo de la conciencia consistía en aumentar su capacidad cognitiva. Después de innumerables ejercicios de meditación me di cuenta que solo me servían para desarrollar la fuerza de voluntad de mi Ego, pero que no desarrollaban mi Ser Esencial. Comprendí entonces que si quería llegar a la verdadera Consciencia solo tenía que trabajar para despojarla de sus límites, una jaula de prejuicios y creencias adquiridas por palabras y no por experiencias.
La liberación de la conciecia consiste en encontrar el medio de abrir la frontera entre el intelecto y el mundo del inconsciente, saltar del cerebro al corazón, aceptar lo impermanente de lo que nos parece permanente, aceptar que se tiene una voluntad de acero transparente, saber que la obra -si se la ama- nada tiene que ver con el aplauso ajeno, que el perfume más delicioso es la satisfacción de realizar algo para lo que creíamos quizás no ser capaces, simples momentos de concentración donde nos vemos pensar, luego nos vemos sentir, luego nos vemos amar. Hasta que por fin, nos sumergimos en la paz del silencio, después en la paz de ser sin finalidad, luego en la paz de amar y bendecir a todo lo viviente. Es decir, nunca envejecer.