Quisiera encontrarte

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Quisiera encontrarte
En cada crepúsculo de mis alegrías
Y en cada amanecer de mis tristezas
En donde se pierden los sueños
En donde se encuentras las almas

Quisiera encontrarte
Tocando mi puerta y esperando mi abrazo
En cualquier camino que recorra mi vida
Y en cualquier esquina
Entre mis recuerdos y mi corazón

Quisiera encontrarte
En esta hora que son todas las horas restantes
Y en este instante hecho de mil instantes
Y no tener que olvidarte
En una lluvia de ausencias

Quisiera encontrarte
En la calle, en el mar, en el cielo
En lo que mis ojos ven
Y en lo que mi alma espera
Entre antiguos deseos y nuevas nostalgias

Quisiera encontrarte
Todos los días de este tiempo
Y todas las veces que suspiro
Escondido en mis anhelos
Y respirando en mis heridas

Quisiera encontrarte
En estas aguas tranquilas
De este mar transparente
En donde se unen tus ojos con los míos
Y tu alma vuela junto al ocaso de mi corazón

Para ti Miguel Angel
Tanya

 

Pequeños Pasos para un Largo Camino

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Muchas veces son tantas las cosas que creemos que tenemos que cambiar que nos resulta agotadora la sola idea de emprender alguna acción.

 

Esto nos sucede porque no nos concentramos en los pequeños pasos que podemos dar para que la rueda comience a girar a nuestro favor.

 

Cuando damos un paso en función de nuestro objetivo algo parece que se acomoda y se nos presentan más oportunidades de las que creíamos que íbamos a encontrar o hacemos mucho más de lo que nos creíamos capaces.

 

Te lo ejemplifico con algo que me pasa a mí. Una vez que dejo a mis hijos en la escuela tengo tiempo para ir a caminar y hacer ejercicio físico, pero no siempre tengo ganas. Cuando comienzo a pensar en todo lo que tengo que caminar me lleno de excusas y no arranco más. Entonces para auto engañarme, me digo que solo voy a dar una vuelta ya que este lugar donde voy tiene una pista de atletismo bastante larga. Si pienso que tengo que dar como mínimo tres vueltas me asalta la vagancia y no tengo ganas de dar ni un paso. Pero si me digo que solo es una vueltita arranco y ya que estoy ahí doy una segunda y una tercera y sigo con la cuarta. Y si verdaderamente tengo uno de esos días en los que le pido permiso a un pie para mover otro, como ya estoy ahí doy la vueltita y me vuelvo a casa y no siento frustración porque no soy constante o no cumplo con lo que me prometí porque las expectativas eran pequeñas de entrada.

 

Así sucede con todo lo que hacemos. Si pensamos en cuánto tenemos que hacer no comenzamos nada porque nos cansamos antes de iniciarlo y a su vez nos frustramos porque no logramos nada bueno. Pero si nos proponemos solo dar un pequeño paso, seguramente daremos otro y eso nos llevará a otro más y cuando nos queramos acordar habremos avanzado un largo camino.

 

Con esto no quiero decirte que te conformes con poco y que no hagas nada para progresar.

 

A lo que me refiero es que si tenemos un plan o un objetivo (grande o pequeño) y no damos un pequeño paso a la vez nos habremos llenado de temores, dudas, excusas y no tendremos la fuerza para comenzar.

 

Hay una frase que desconozco su autor: “Piensa en grande pero actúa en pequeñito”.

 

Piensa por un momento en algo que deseas lograr como cambiar algún hábito, conseguir más clientes, comenzar a cuidarte, entablar relaciones sanas, cambiar de empleo o comenzar un proyecto postergado. Ahora piensa qué pequeña acción puedes hacer ahora mismo.

 

Puede que si deseas conseguir clientes con hacer una llamada estés avanzando o si deseas cuidarte con ponerte música y bailar en el lugar que te encuentres te hará sentir mejor y te llevara a no comer eso que tan mal te hace.

 

Estos primeros pasos se sumarán a otros que te generarán resultados que te acercarán al logro de lo que te propongas.

 

Espero te sea de utilidad, Bat Hathor

 

Por: Andrea Martínez

Fuente: http://www.imagenyautoestima.com.ar, http://imagenyautoestima.blogspot.com

Tomado de: http://www.periodicodecrecimientopersonal.com/pequenos-pasos-para-un-largo-camino/

Visto en: http://conociendotualma.blogspot.com/

Caminar por la vida por Antonio Cerdan

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Caminar por la vida es aprender a transformar, a experimentar la vida y a cada instante disfrutar.

 

Porque el Universo ha sido creado para que todos los seres en su camino de evolución crezcan en la luz divina y aprendan a darse de corazón. Caminar por la vida es una experiencia que busca que el ser descubra la belleza en cada cual, que sienta la belleza del Universo que en la naturaleza se quiere expresar.

 

Que disfrute constantemente vibrando en el corazón, porque es así como su cuerpo se ilumina. Y como sus células se revitalizan para poder vivir más tiempo en la luz y en el amor.

 

Caminar por la vida es una experiencia nada más, como otras muchas, para construir tu eternidad iluminarte a través de las lecciones que esta vida te ofrece, ofrece a cada cual y de esta forma, todos los seres aprender a ser seres, individuos, individualidades, seres cocreadores y nada más.

 

Caminar por la vida son muchas experiencias que todos tienen que vivir porque también es una prueba para todos demostrar donde se encuentran y donde tienen que ir.

 

Toda experiencia del camino es una prueba de evolución, de autoconciencia, de desapego y también de disciplina interior Para que los seres aprendan a iluminar su vehículo de crecimiento y de transformación y este cuerpo que es físico un día se transforma en un cuerpo de luz. Un vehículo para viajar más allá de la forma, más allá del tiempo, porque será un vehículo para la eternidad.

 

Caminar por la vida, cuantas experiencias, cuanto hay que rectificar, cuantas veces hay que buscar el silencio y escuchar, aceptar lo que los otros nos tienen que decir e intentar ver como uno crecer, como uno ampliar su comprensión o su corazón cuando hay una dificultad.

 

Caminar por la vida, caminar por al vida es la experiencia de búsqueda interior, descubrir la luz divina que nace en tu interior, descubrir el amor eterno que la tierra te ofrece, por amor al amor, descubrir que tu has sido destinado a vivir como un creador. Si eso lo descubres, sentido tendrá tu camino y tu evolución y no estarás tan preocupado de la posesión, de la satisfacción o de conseguir un estatus, sea el que sea, porque no hay estatus mayor que sentir a cada ser y servir a las Jerarquías que a ti te han creado para la evolución.

 

Porque tú eres hijo de los Ángeles, eres hijo del Universo y eres hijo de Dios. Hijo de los Ángeles porque ellos crearon el arquetipo para tu evolución, modelaron las células y la materia para que tu puedas hoy ser un individuo aquí en la naturaleza con este vehículo corporal y celular que te permite reconocerte a ti mismo como un hijo del Creador. Pero eres hijo del Universo porque en ti está contenido a imagen y semejanza los mismos principios con que el Universo creó y además eres hijo de Dios porque hay una esencia eterna y divina, una chispa divina que en ti hace que seas un hijo eterno e inmortal porque eres parte del propio creador.

 

Si eres capaz de entender esto comprenderás y sentirás que cuando tu te expresas él también se quiere expresar, que cuando tu creas él crea en ti, que cuando tú tomas conciencia de tu ser él es en ti siendo también. Si es tan difícil entender que eres gota y parte de él, si es tan difícil entender que la luz es una vibrando como un solo ser, si es tan difícil entender que hay una sola energía de amor sosteniendo la vida y la evolución, no creo que sea tan difícil comprender que todos son una sola familia en el Creador.

 

Muchos seres se preguntarán ¿y porqué es necesario venir a tomar un cuerpo físico?. Si realmente venimos aquí y nos tenemos que ir todos, ¿porqué tenemos que venir aquí, porqué tenemos que volver aquí?, ¿hasta cuando vendremos, cuando volveremos?. Si aquí nadie se queda, ¿y hasta cuando?.

 

Hasta cuando es una pregunta limitada, porque el tiempo es una vibración de la forma que se mueve en el espacio, es una vibración de la luz, de la energía, con lo cual el tiempo es un concepto limitado.

 

Si el tiempo es energía y la forma también todo está en constante transformación, desde la forma hasta el tiempo. Conforme la energía se modifica la vibración se modifica, los seres se modifican, cambia la forma y cambia el tiempo.

 

En realidad el tiempo es una percepción que ustedes tienen, en el espacio limitado en el cual viven. ¿y porqué necesariamente hay que venir a este espacio?. Porque uno se separa de la luz y se sumerge en la oscuridad de la materia, la materia es energía densa, al se una energía densa es energía opaca, no oscura pero si opaca que no deja pasar la luz.

 

¿Qué sucede en un niño cuando nace?. Porque lo que es arriba es abajo y si ustedes comprenden un poco como es el proceso de evolución de la vida, de las células, del cerebro, de los cuerpos, de la tierra, esto mismo les sirve para comprender otros procesos de los mundos espirituales y de los cuerpos como cuerpos de luz.

 

Vean a un niño, cuando él nace no tiene identidad, él no sabe quien es. Va aprendiendo durante años primero a darse cuenta de quien es, después aprende a elegir lo que quiere ser, más tarde decide lo que quiere ser de acuerdo a las metas que la busca en el mundo.

 

Un espíritu que se desprende de la luz divina cuando nace como individualidad, es semejante a un niño. Siente que es un ser, comienza a observar a su alrededor la luz, no sabe nada, como un niño. Recibe los vehículos de luz que le permite moverse en el espacio donde ha nacido. Estos vehículos de luz se crean y surgen del Sol Central de esta Galaxia, en el Sol Central del Universo. Si en el Sol Central los espíritus reciben la chispa divina y sus vehículos de eternidad, en el centro de esta Galaxia recibe los arquetipos divinos para su evolución. Los arquetipos divinos son como un cuerpo que él todavía no conoce. Para que él pueda conocer todas las maravillas que Dios le da para expresarse en el Universo tiene que ir reconociéndolas a través de su propia creación, de la creación de su propia individualidad.. Él es un ser, es una chispa divina como muchas otras, pero no tiene la experiencia que es la sabiduría de todo lo que recibe como regalo para existir.

 

Como aquel gran sabio que todo lo sabe pero no ha vivido nunca nada y para transformarse en un sabio de verdad, tiene que ir a conocer las cosas por propia experiencia. Los espíritus comienzan a sumergirse en la materia, en las dimensiones, porque materia no solamente es el mundo físico, materia es todavía para ustedes muchos planos, van modelando sus cuerpos plano tras plano hasta llegar a los mundos semi materiales. Los mundos semi materiales son los mundos de este sistema solar. Y conforme él va construyéndose a sí mismo como una individualidad, va también creando una separación por la vibración de los mundos en donde se sumerge. Una separación entre la conciencia divina que le guía y la identidad del ser que está construyéndose a sí mismo a través de las sucesivas reencarnaciones. en las diferentes dimensiones. En cada reencarnación él se construye con todo lo bueno que él ha conquistado en esas reencarnaciones, es luz líquida, es luz vibratoria, es luz de amor,TRES diferentes estados de la luz.

 

Si en el mundo físico podemos diferenciar sólido, líquido, gaseoso, en los mundos superiores podemos hablar de LUZ DE LA VIDA, de fluidos, de luz del amor, de luz vibrante y de luz de conciencia. Al igual que son diferentes estados de la luz, la luz de la vida es lo más denso, la luz del amor es aquello más líquido, la luz vibrante es aquello más gaseoso, más expansivo. La luz de la conciencia es lo más sutil, lo que da la conciencia YO SOY en cada ser humano. Y si a la vez cogemos a cada uno de esos cuatro estados de la luz, vamos a diferencias que cada una de esas energías corresponde a la forma como surge la creación en diferentes realidades del universo.

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La luz de la vida es la luz que da origen a la forma, a su vez va a vibrar en otros cuatro estados:

 

Uno el estado de luz codificada como información biológica, en la genética.

 

Otro estado de la luz codificada como información química.

 

Otro estado de la luz codificada como información en el sonido.

 

Otro estado de la luz codificada como información del color.

 

Estamos hablando de una de esas cuatro y que conforman la luz de la vida.

 

Imaginen, si con la luz de la vida se sostienen todos los mundos vivos estos son los planos del universo material. Con la luz del amor se sostienen los mundos solares. Con la luz vibrante se sostiene los mundos galácticos y la luz de la conciencia es la luz del universo del Sol Central, de la creación de este universo.

 

Realmente hay tantos misterios que llegar a descifrarlos significa transformarse en un Ángel. Llegar a comprender como fue creada la vida es aprender a ser un cocreador. Llegar a amar con la entrega que la tierra hace a cada ser humano es fundirse en el amor que sostiene el Universo.

 

Porque el Universo está sostenido por cuatro grandes pilares:

 

La célula.

 

El átomo.

 

La llama.

 

La Luz de la conciencia.

 

Esos cuatro pilares del Universo determinan cuatro grandes, bellísimos, cuerpos a través de los cuales Dios se expresa:

 

El cuerpo de la vida que es el organismo de luz viviente integrado por tres dimensiones materiales ínter penetradas, integradas, que es el mundo de la vida físico, el mundo de la vida astral y el mundo de la vida espiritual o solar.

 

Cuando uno va al átomo, descubre las estructuras con que está modelado el universo semi material, porque el átomo es el Universo semi material, el Universo de la luz viviente que a partir de ese átomo se conforma en siete planos paralelos de planetas y mundos, que ya no tienen necesidad de plasmarse físicamente pero que eso planetas y mundos, que están dentro de la Ley Divina, están en constante metamorfosis porque el átomo es una partícula que está en una aceleración permanente, constante y somete a todos los cuerpos, a todas las estrellas y planetas que están dentro de su propia vibración, a una metamorfosis constante en sus estructuras.

 

Si nos vamos la llama podemos vislumbrar un mundo, un Universo, de templos etéricos, planetas que son ya templos etéricos, santuarios que son cuerpos inmortales, donde las Jerarquías, desde estas estaciones creadoras de las galaxias o universos locales, constantemente sostienen como verdaderos chacras permanentes y eternos todos los planos de manifestación de los mundos etéricos donde se modelan las formas de los planetas, de las estrellas de las galaxias.

 

A partir de esas llamas aparecen los arquetipos de la forma en todas estas dimensiones que les acabo de hablar, arquetipos etéreos, que van después transformándose en modelos atómicos, subatómicos, holográficos atómicos, subatómicos y después e modelos holográficos biológicos.

 

Quien gobierna ese universo etérico, bellísimo de santuarios y perfecciones ilimitadas son las Jerarquías Superiores en sus diferentes grados y niveles.

 

Sólo quedan los poderosos soles creadores que son las células divinas del cuerpo inmortal del creador con las que todo se renueva, se sostiene eternamente en la propia luz, en la propia llama , en las propias metamorfosis y en la propia vida que existe en todo el universo.

 

Vean que forma más fácil de explicar para entender algo tan complicado para las mentes limitadas.

 

Los espíritus, que como chispas divinas se desprenden de los soles eternos, que son los chacras de la conciencia infinita del creador, cuando se desprenden como individualidades de esos soles eternos, se encuentran presentes en los mundos etéricos de las jerarquías, los mundos de la inmortalidad, que son los mundos de las Jerarquías. Ahí las Jerarquías van mostrando a los espíritus, a los seres, a las esencias, que han despertado su individualidad, van mostrando lo que es la evolución. Le dicen entonces a esas esencias que son cuerpos de luz etérea, que tiene la forma arquetípica de la creación: “ahora vosotros podéis elegir vuestra propia forma corporal, la podéis transformar, vuestra propia forma inmortal, porque aunque sois cuerpos de luz, no tenéis vehículos de luz inmortales y eternos para poder viajar por todos los planos y expresar en todas las dimensiones”.

 

Después que, por propia experiencia, estos seres, estas esencias han percibido todo desde los mundos superiores, perfectos de las Jerarquías eligen, ellos mismos, su propio camino, su propia galaxia, su propio sistema solar, la forma que quieren experimentar. Y así comienza ese gran viaje a través de los diferentes planos del Universo, de los diferentes mundos, de los diferentes sistemas, de los diferentes planetas.

 

Los seres humanos reencarnan en los cuerpos físicos porque están modelando sus cuerpos de luz. Están creando la madurez de la conciencia, igual que el cuerpo y la experiencia dan madurez evolutiva a cada ser humano en su vida, la luz y la experiencia dan madurez al espíritu eterno para aprender a ser un buen arquitecto de los universos de los que, cuando llegue el día, esté preparado para ello.

 

Para poder aprender lo más grandioso, tiene que aprender lo más pequeño, valorar lo que ha sido creado, por miles de millones de ángeles que entregan su vida y su amor para que pueda existir la naturaleza y la vida, los seres, los reinos, la belleza, todo lo que existe en vuestro planeta.

 

El ser humano reencarna vida tras vida para modelarse a sí mismo en su cuerpo de luz, para que esa experiencia le transforme en un sabio, en un ingeniero, en un maestro, en un ser iluminado, para participar con el planeta en el equilibrio del universo, como un creador, aportando energía para el equilibrio de los mundos de la vida, de los mundos de las células, de los mundos biológicos, de los mundos físicos y para ayudar a sus propios hermanos, espíritus en su camino de evolución y,de esta forma, aprender lo que es el amor que late en su propio ser, que late en la vida y en todo el universo, por el cual todo existe y por el cual todo se sostiene.

 

Es un proceso de activación, de despertar, de experimentación, de aprender, de aprender a vivir de acuerdo a la Ley, a las Leyes. De aprender a respetar a cada individualidad, de respetar las Layes que Dios designó para la vida y el desarrollo de los mundos y las humanidades y de esta forma aprender a ser un co-creador, y de esta forma solamente yendo en sintonía con la luz, en el equilibrio con la naturaleza y en armonía con la Ley es que el ser humano puede descubrir lo que es vivir y ser feliz.

 

Cuando un ser humano se sumerge en su cuerpo y sólo está viendo sus propias emociones y pasiones, solamente ve todas aquellas energías que fueron depositadas en su interior para que el aprenda a conocerlas, para que aprenda a transformarlas, a iluminarlas, a elevarlas, igual que el ser humano aprende a densificarlas, también aprende a iluminarlas.

 

Aprende a densificar la energía para que exista la forma y aprende a iluminarse para poder ayudar a los seres humanos a iluminarse en el curso de su evolución.

 

Dios no creó el Universo para el sufrimiento, ni para la angustia, ni para el miedo, Dios creó el universo para que los seres humanos se desarrollasen plenamente pero Él sabía los peligros, las desviaciones, en su camino. Con lo cual aprovechó esas desviaciones para, constantemente, remodelar todos los planetas y los sistemas, puesto que Él todo lo conoce y todo lo sabe, de las propias desviaciones del ser humano, de las propias energías bajas del ser humano que en su desarrollo genera, Él lo que hace es que con esas energías prepara la densificación de la materia, prepara la densificación de las partículas, prepara el nacimiento de otros planetas y de otros sistemas solares, prepara la forma más densa.

 

En lo profundo de la oscuridad están en un cuerpo físico limitado, en lo profundo de esa oscuridad de sentirse en un cuerpo físico, cuando la luz del ser penetra profundamente en el interior de la materia, da al ser humano la conciencia de que él existe y es un ser inmortal.

 

Cuando las energías dela tierra penetran profundamente en el cuerpo del ser humano, le recuerdan a cada ser humano que, en el mar de energías en el cual existe, es en ese mar de energías en donde él encontrará su felicidad. Y cuando el ser humano camina por la tierra y se mira, y se ve separado uno de otro ser humano, la vida le está mostrando que él es un ser individual con un valor para el Universo.

 

El Universo le creó para que él pudiera ser libre y participar como un co-creador. Porque las Jerarquías cuando tienen que crear no van a preguntar a Dios como quiere que sea el próximo Universo, o el próximo planeta o sistema solar que va a ser creado, ellos, a partir de los arquetipos divinos, definen las formas perfectas y vivas y buscan expresar diferentes formas de belleza y de vida, igual que los artistas cuando pintan un cuadro, a partir de una misma técnica pueden expresar infinitos cuadros y ninguno será igual, más si saber que todos están hechos con la misma técnica, con los mismos materiales.

 

De igual forma el Universo fue creado para que se multiplicara la densidad, la vida fue modelada para modelar el espíritu y hacerlo eterno, el amor fue creado en la energía para que el ser humano gozara como Dios goza a través de la comunión y de la unión donde todo se recrea y se renueva en el Universo. En la conciencia todos siempre serán y existirán, porque ahí todos son ojos a través de los cuales Dios mira lo creado, mira a través de la luz y cuando ustedes reconozcan una belleza es porque la luz de Él estaba presente en su mente y les hizo ver esa belleza.

 

De esta forma la gran mente absoluta e infinita, que ustedes llaman la divinidad, presente en todas sus criaturas, va guiándolas hacia ella misma que es la propia luz, hacia ella misma que es la conciencia, pero esta vez creando en su interior una conciencia individual y a la vez una conciencia completa más individual.

 

Ahí está la satisfacción del eterno, infinito Dios presente en la luz divina de cada ser humano como la conciencia YO SOY.

 

Su satisfacción más grande es cuando un hijo suyo alcanza y conquista la perfección de su propia luz y ahí surgen las conciencias Crísticas o los Cristos que son las almas vivientes que sostienen los planetas, los soles, las galaxias. Son hijos perfectos e individuales y ellos con las Jerarquías y con los arquetipos diseñan los nuevos arquetipos que harán que la vida en este planeta, en esta naturaleza, sea siempre original.

 

Imaginen, vean la humanidad, 6.000 millones de seres humanos todos originalmente únicos, ¿cómo es posible tanta grandiosidad, que se pueda crear una genética que por mucho que se multiplique pocas veces se repite y aún cuando se parezcan nunca uno es totalmente igual al otro, excepto los gemelos que es otra historia diferente?. La historia de los gemelos es un proceso genético ya hecho para que surjan los gemelos como otra belleza de la creación.

 

Muchas veces los seres humanos con sus conciencias ofuscadas piensan que Dios quiere crear una raza donde todos sean iguales y eso no es el principio de la creación. El principio de la creación es la unidad en la diversidad. Todas las flores tienen el mismo arquetipo más todas son diferentes aunque sean rojas y estén en los mismos tallos y los mismos pétalos. Cuando uno admira un gran ramos de rosas, un rosal, si comienza a darse cuenta de esa maravilla, no hay nada igual todo tiene su punto de originalidad, en esa originalidad estriba la belleza, en esa armonía de la forma estriba la perfección, en esa belleza de la composición de los colores estriba también la belleza, la armonía, la proporción y la creación.

 

Cuando el ser humano es capaz de captar la belleza que existe en el Universo, es capaz de captar las ideas que los Ángeles depositaron dentro de las formas vivas, los procesos, las vibraciones y las densificaciones de la luz en la forma, porque todo queda grabado en el propio éter, en el propio arquetipo de cada ser humano, de cada planta, de a cada animal, de cada planeta o de cada estrella.

 

Para que tu captes y te puedas comunicar con las ideas eternas que sostienen con su luz la existencia de la forma, tienes que captar la belleza. Al captar la belleza capta las ideas puras que lo contienen, cuando uno capta la belleza y las ideas puras a esa captación de las ideas puras se le llama INTUICIÓN. Cuando uno se sumerge profundamente y capta la belleza, como un artista, de todo lo que le rodea se llama INTUICIÓN.

 

Pero cuando uno se sumerge profundamente en los procesos con los que la naturaleza crea y los capta y esos procesos son procesos que se repiten, comienza a descubrir los métodos con que todo ha sido creado y entonces quiere pintar, quiere modelar, a eso se llama INSPIRACIÓN. Donde se dan los procesos del nacer y del morir, de la metamorfosis, con la que el Universo constantemente renueva la forma, son los mismos procesos que utiliza el artista para crear con la luz, con la forma, con la energía.

 

Cuando los seres humanos admiran los bosques, las plantas, las iglesias y se comunican con los seres que allí existen y reciben sus pensamientos ideo plásticos, sus imágenes vivientes, entonces entran en el mundo de la imaginación que es el mundo de la comunicación con las entidades que les rodean, es el mundo de la telepatía, es el mundo de la tele-ideo plastia, es el mundo de la comunicación con los templos etéricos de la naturaleza, del mundo espiritual, de la vida y del Universo.

 

Si hoy venimos a explicarles esto es porque queremos que todos aprendan a ser artistas y a entender como uno se transforma en un artista verdadero y como uno se desarrolla, desarrolla unas capacidades que en sí están latentes y que son capacidades que él, que todos, tenéis que desarrollar como asignaturas pendientes en el curso de vuestra evolución en los planos y en los mundos.

 

Nosotros, los comunicadores, somos especialistas en la comunicación y aquel que es especialista en la comunicación puede hablar en todos los lenguajes, filosóficos, artísticos, o todos los idiomas, es más difícil para vuestro cerebro en este momento, pero vuestro cerebro cuando sufra la próxima metamorfosis será más plástico para asimilar más rápidamente los idiomas.

 

En el momento que vuestro cerebro sea más plástico y asuma más rápidamente los idiomas, entonces ya no precisará tanto del idioma para comunicarse sino que utilizará el idioma para crear la forma y la vida y eso lo hacen las humanidades que han llegado a lo máximo de la evolución en sus planetas y esas humanidades que han llegado a lo máximo de la evolución en sus planetas, y sus planetas son planetas ya con cuerpo físico, angélico, son las humanidades que gobiernan el universo viviente y ustedes les llaman Ángeles Encarnados.

 

Esas humanidades que gobiernan el universo viviente o Ángeles encarnados son los seres que en el pasado fueron llamados Eloines. Eloines son Ángeles co-creadores dentro del universo de la forma viviente. Eloin son los espíritus que modelan las formas y las vidas, los Universos vivientes. Si los Ángeles guían las humanidades, los arcángeles guían los planetas, los principados guían los sistemas solares, los Eloines guían el Universo.

Son seres, fíjense en lo que les digo, que todavía pueden densificarse y tomar forma física como cuerpos densos y esos Eloines que guían son los guardianes de la vida y de la evolución en los mundos físicos, en los mundos astrales o solares, en los mundos mentales densos de esta galaxia. Ellos se encargan de controlar las fuerzas rebeldes que existen dentro de los diferentes planos de la evolución de los mundos de la luz y de las dimensiones semimateriales. A través de ellos el Universo es Gobernado por Dios y ellos ejecutan los planes divinos y hacen que se cumplan las Leyes Divinas y su Justicia.

 

El Universo mantiene toda su información almacenada en la memoria mediante la grabación en las formas geométricas contenidas en el éter como energía impresionada o impresa como una vibración, un color, una sintonía semejante a lo que sería una película pero en este caso la energía sería la película donde todo se graba, dentro de la forma geométrica. Las formas geométricas modelan los cuerpos y sostienen el mundo atómico, los átomos pulsan establemente porque hay un universo geométrico que da cohesión a toda su estructura.

 

Antonio Cerdan

shekinahmerkaba.ning.com

 

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Conoces que es la Felicidad?

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La felicidad es un tópico perseguido por muchos, pero se convierte en utopía cuando se busca sin haber alcanzado cierto nivel de conciencia, porque la felicidad es algo que todos poseemos, está dentro de cada corazón y es lo que nos mantiene frescos y lúdicos en la infancia… pero, igual como olvidamos los juguetes que nos acompañaron cuando niños, olvidamos lo que era la felicidad… y es tiempo de buscarla para volver a conectarte con esa frecuencia que es muy alta y por eso nos ayuda a sintonizar con los planos a los que ascendemos…

 

Ser feliz no cuesta tanto y para muchos estaría en poseer ciertas cosas, en tener más, en vivir en determinado lugar, en estar con algunas personas o en hacer ciertas actividades… pero la felicidad no es nada de eso – La felicidad es un estado del Ser… no es una adquisición… podría ser, quizás, un logro porque hay que ver como cuesta trabajar la voluntad para ganar unos granitos de conciencia… pero es real, no es una quimera.

 

La Felicidad, esa que algunos ven como la meta, es en realidad el premio que alcanzas cuando te has sometido al crecimiento. Porque crecer en esta dimensión cuesta, es doloroso, es solitario, y es, a veces, cruel… pero una vez que cruzas el portal de “los apegos” eres libre y empiezas un camino más liviano y verdadero… es el camino de la felicidad…

 

Muchas personas se preguntan qué pueden hacer para ser más felices o cuál es el secreto de la felicidad, si es que existe algún secreto que puedan descubrir y poner en práctica para cambiar sus vidas y sentirse más satisfechos y felices.

 

Para alcanzar la felicidad, muchos tienden a mirar hacia el futuro, otros miran hacia el pasado, el problema es que la felicidad no existe ni en el futuro ni en el pasado. Es un estado emocional, un estado interno, que solo puedes sentir en el presente.

 

Puedes recordar un suceso pasado que fue positivo y sentirte contento al recordarlo, pero esa felicidad la estás sintiendo ahora, la vives ahora, la experimentas en el momento presente, no en el pasado, y eso es lo que le da valor, lo que la hace real y lo que todo el mundo busca cuando afirma que quiere ser feliz.

 

¿Es felicidad ser conscientes de que somos felices?

En el instante mismo en que somos conscientes de nuestra felicidad dejamos de ser felices, eso ya no es felicidad. La felicidad, de la misma forma que el amor, no son cosas que podamos perseguir, llegan. Pero si las buscamos, nos evadirán.

 

La mente y el pensamiento jamás pueden encontrar la felicidad. La felicidad no es, como lo es la sensación, una cosa que pueda perseguirse y encontrarse. La sensación podemos encontrarla una y otra vez, porque siempre la perdemos, pero la felicidad no puede ser encontrada. La felicidad que podamos recordar es tan sólo una sensación, una reacción a favor o en contra del presente. Lo que se ha terminado no es la felicidad, la experiencia de felicidad que se ha acabado es sensación, porque el recuerdo es pasado y el pasado es memoria y sensación. La felicidad no es sensación. Podemos recordarla pero no revivirla. La mente, con sus recuerdos y experiencias no puede ser feliz, el reconocimiento mismo impide el vivir el momento presente con toda la plenitud que necesita el ser feliz.

 

Buscamos la felicidad por medio de cosas, de pensamientos e ideas, a través de la relación. Por lo tanto, se vuelven sumamente importantes las cosas, la relación y las ideas, no la felicidad. Cuando buscamos la felicidad por medio de algo, ese algo adquiere un valor mayor que la felicidad misma. Buscamos la felicidad en la familia, en la propiedad, en el nombre, entonces, la propiedad, la familia, el nombre, adquieren una extrema importancia, ya que la felicidad es buscada a través de un medio; de esa manera, el medio destruye al fin.

 

¿Puede la felicidad hallarse a través de algún medio, de alguna cosa hecha por la mano o por la mente?

¡Es tan obvio que las cosas, las relaciones y las ideas son impermanentes, que siempre terminan por hacernos desdichados! Las cosas son impermanentes y se gastan y se pierden; la relación constituye una fricción constante, y la muerte aguarda; las ideas y las creencias carecen de solidez, de permanencia. Buscamos la felicidad en ellas, sin darnos cuenta de su impermanencia. Así es como el dolor se convierte en nuestro constante compañero.

 

Si podemos comprender el proceso de la vida y explorar el río del conocimiento propio, comprenderlos sin condenar, sin decir que es bueno o es malo, entonces surge una felicidad creadora que no es «tuya» ni «mía». Esa felicidad creadora es como la luz del Sol. Si deseamos conservar la luz del Sol para nosotros mismos, ese ya no será más el claro y cálido Sol dador de vida. De igual manera, si deseamos la felicidad porque estamos sufriendo, porque hemos perdido a alguien o porque no hemos tenido éxito, entonces eso es tan sólo una reacción. Pero cuando la mente puede ir más allá, encontramos que existe una felicidad que no pertenece a la mente, y que es el verdadero gozo, el auténtico júbilo.

 

En un nivel más elemental, la felicidad es una llamada universal de todo ser humano. Casi todo ser humano quiere por encima de todo alcanzar la felicidad, pero realmente pocos la consiguen. Da la impresión de que la felicidad no es de este mundo, como si fuera algo fugaz que circula a nuestro alrededor, pero que nunca llegará a invadirnos interiormente.

 

¿Cómo podemos definirla?

Podríamos decir que es todo aquel conjunto de cosas buenas que cualquier ser humano es incapaz de no querer. Pero hay que decir, antes que nada, que la felicidad es un estado de ánimo, un estado del alma; es una vivencia personal, subjetiva, interior, que ve la propia vida y siente de ella una impresión positiva (felicidad) o negativa (infelicidad).

 

Ser feliz consiste, por tanto, en aquella forma de vida que desarrolla el mismo ser humano, en la que despliega una personalidad hecha, sólida, firme, con sello propio, con la cual se siente identificado, a gusto, satisfecho, tranquilo, en paz interior. Esta es la puerta inicial de entrada para la felicidad.

 

El amor es la pieza clave de la felicidad. No hay felicidad sin amor. Por amor tiene sentido la vida. Nada hay tan grande como el amor. El amor es la fuerza que nos impulsa a seguir buscando nuevos caminos a recorrer. Pero existe una gran variedad de estilos y de formas de amar. Desde el amor a la patria, pasando por el amor a la justicia, al orden, a las antigüedades, hasta llegar al amor entre un hombre y una mujer o el amor a Dios.

 

Así que atrévete a encontrar la felicidad dentro de ti, en tu corazón. Ahí está escondida, esperando ser encontrada para quedarse y ser valorada. No tengas miedo de aceptarla.

 

Tanya Cabra

lunes, 7 de octubre de 2013

http://tcori.blogspot.com/2013/10/conoces-que-es-la-felicidad.html

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La Verdadera Sabiduría

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En la antigüedad, cuando un profano deseaba entrar en una escuela de misterios, eran muchas las pruebas y los obstáculos que el neófito debía superar, para demostrar que era merecedor de ingresar en el camino del Conocimiento.

 

En la actualidad, tales pruebas ya no existen, lo que nos encontramos cuando nos introducimos en el camino de la espiritualidad, son una multitud de escuelas, corrientes, asociaciones, instituciones, de toda índole y color, que nos ofrecen aquello que tanto buscamos o necesitamos, unos nos dicen una cosa, otros nos dicen otra más, y al final, la confusión, o el aprendizaje de conceptos, técnicas, rituales…, pero sin haber sido capaces de situarnos en nosotros mismos, y a partir de ahí, adentrarnos en nuestro Ser, que es el único camino capaz de facilitarnos lo que buscamos.

 

Cuenta una leyenda, que los dioses se reunieron para esconder la sabiduría, pues el ser humano se iba a degenerar y no era recomendable que la tuviera en sus manos pues solo se destruiría más rápido y lograría realizar daños muy grandes. Pero era necesario que estuviera al alcance de gentes preparadas para que hicieran buen uso de ella.

 

Se levantó el Dios de las aguas y dijo: “Escondamos la sabiduría en el fondo de un océano, en una caverna submarina y pongamos un monstruo marino a resguardarla, ahí nunca la encontrará”.

 

Uno de los Dioses se adelantó al futuro -dice la leyenda- y se encontró con la sorpresa de que el ser humano haría guerras en el fondo de los océanos, y que si la sabiduría estaba ahí, en qué manos iba a caer, no era pues buen lugar.

 

Se levantó -en la asamblea- el dios de la tierra y dijo: “Escondamos la sabiduría en las entrañas de la tierra, ahí nunca se le ocurrirá buscar”, nuevamente se adelantan al futuro y se dan cuenta que el ser humano haría perforaciones en todos lados, por codicia, buscando minerales, piedras preciosas, etc.

 

Y qué tipo de ser humano encontraría la sabiduría, tampoco era buen lugar.

 

Entonces habló el dios del aire y dijo: “Escondamos la sabiduría en la más alta montaña, donde jamás pie humano ha llegado”, se adelantan al futuro y ven que el ser humano por orgullo trataría de conquistar las más altas montañas, gente así tampoco era recomendable que la encontrara.

 

Hablaron de decenas de lugares, más ningún lugar era seguro, por fin uno dijo:

 

“Escondamos la sabiduría dentro del mismo ser humano, ahí no la buscará, solo el que tenga puro y noble corazón se le ocurrirá buscarla en ese lugar”. Todos los dioses estuvieron de acuerdo, y desde entonces la sabiduría está ahí…

 

La sabiduría o la verdad, no pertenece a ninguna escuela, ni institución, ni organización, está dentro de nosotros mismos, nadie va a entregarnos ese Conocimiento, nos pueden ayudar, mediante técnicas o simbolismos, a adentrarnos en nuestro verdadero Ser, pero nunca van a hacer nuestro trabajo útil por nosotros.

 

El Camino de la Iniciación, es un camino personal e íntimo, no olvidemos que todos somos eternos aprendices y al mismo tiempo maestros. Todos nos podemos ayudar, podemos compartir, podemos aprender y podemos enseñar. Deberemos de huir de los falsos profetas, de los iluminados, de aquellos que dicen saber y conocer, de las medallas y de los galardones. La clave está en conocernos a nosotros mismos, pulir nuestra piedra bruta para alcanzar nuestra perfección, y así poder ser mejores con nosotros mismos, con nuestros semejantes y poder colaborar en conseguir un mundo mejor.

 

¿De qué nos sirve el Conocimiento si no lo aplicamos a nuestra vida cotidiana?, desde el silencio, desde nuestro Ser Interior, seamos capaces de vivir en armonía con el medio, con respeto hacia la Naturaleza y hacia todo ser viviente, ¿Dónde pretendemos llegar?, ¿Qué objetivo queremos cumplir?.

 

A mayor Conocimiento, mayor responsabilidad tanto con nosotros mismos como con los demás, no pretendamos dar lecciones gratuitas, aprendamos a no juzgar a los demás, aprendamos a respetar, empezando por el respeto hacia nosotros mismos.

 

Aprendamos a amar al prójimo como a nosotros mismos, y no podemos amar aquello que no conocemos. La Verdadera Sabiduría está escrita en nuestro corazón.

 

“Te advierto, quien quiera que fueres, Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la Naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo, aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. Si tu ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿Cómo pretendes encontrar otras excelencias?. En ti se halla oculto el tesoro de los tesoros. Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses”.

Frase Inscrita en el templo de Delphos

 

Fuente: templemenorca.blogspot.com

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El Amor

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El amor es la respuesta a todas las preguntas, la solución a todos los problemas, la energía que de verdad transforma y libera. Somos amor en esencia. Sólo tenemos que acudir al corazón para encontrarlo y también para expandirlo.

 

Durante siglos nos hemos dejado llevar por otras energías que han dañado nuestro mundo y nuestras relaciones. Hoy nos encontramos ante el reto de atrevernos por fin a hacer algo diferente: ser amor en medio de la bruma. Cambiar el rumbo de los acontecimientos emitiendo amor en vez de lucha. Abandonar los temores que nos apartan de la voz del corazón, para que el amor emerja y nos muestre todo lo que es capaz de hacer.

 

El amor transforma la separación en unidad, porque abraza, respeta, tolera, comprende… El amor no entiende de juicios, ni de críticas, ni de batallas inútiles. El amor se siente seguro de sí mismo, por eso cuando se expresa convence y equilibra.

 

Somos amor en esencia. El amor está contenido en la luz que todos llevamos en el corazón. Si el amor está en mí, ¿por qué negarlo?, ¿por qué ocultarlo?, ¿para qué impedirle que se muestre a partir de mí?

 

Si le permito que me guíe, el amor convertirá mi vida en una experiencia de paz y gozo. Si se lo impido, porque tengo miedo de sufrir o de parecer débil o demasiado ingenuo, me estaré dejando llevar por el temor, algo que me limita profundamente.

 

¿Por qué no darle una oportunidad al amor en nuestras vidas? Durante años hemos aplicado lo contrario, y las batallas permanecen.

 

¿Por qué no animarnos a resolverlas con amor y a ver qué pasa?

 

En esta noche de luna llena, dejaremos que el amor nos muestre todo lo que es capaz de hacer en nuestras vidas. Sentiremos su potencia y expandiremos su energía.

 

Visto en: http://tiliasblog.blogspot.com

 

Tu Lugar en el Mundo

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Imagino que a más de uno le ha sucedido, en alguna época de su vida, no saber cómo encajar en el mundo. La sensación de estar desubicados, de no encontrar un propósito, de no tener claro el rumbo a seguir. Hay muchos aspectos involucrados en este tipo de sensación: psicológicos, energéticos, espirituales, e incluso físicos y hormonales, pues diferentes etapas de la vida a partir de los diferentes ciclos que nos rigen,  nos hacen pasar por esas llamadas “crisis existenciales” de vez en cuando. Cómo superar la sensación de desubicación requiere, como todo en la vida, de trabajo interior para recomponer nuestra conexión con nuestra hoja de ruta pre-planificada antes de nuestra primera entrada a cada nueva existencia, y hay dos componentes importantes que hoy vamos a explicar, un poco, para desgranar más a fondo como funciona eso del “encaje” en el “plan mayor” que rige nuestras existencias, y nuestro acople a la realidad en la que esta se desarrolla.

 

Una estructura energética compleja

Creo que somos conscientes, la mayoría, que no somos nuestro cuerpo físico, ni nuestras emociones, ni nuestra mente. Eso no es más que un traje temporal para nuestra alma, y más allá, para nuestro ser o Yo Superior, un envoltorio que se hace y se deshace, se forma y se destruye, se crea y se descrea.

 

Así que el ser que somos requiere múltiples capas, llamadas cuerpos sutiles, entrelazados entre sí, involucrados y coordinados unos con otros, y donde el menos denso y más energético, interpenetra al más denso y material. De esos cuerpos tenemos varios, pero solo cinco están medianamente desarrollados en el ser humano. No hemos llegado aún al nivel evolutivo en el cual se haya de activar la materia que forman los cuerpos superiores en la mayoría de las personas. Para el humano medio, excepciones aparte, la composición que presentamos es la siguiente:

 

Cuerpo físico, químico y orgánico

Cuerpo vital o etérico

Cuerpo emocional o astral

Cuerpo mental

Cuerpo causal

 

Así, para cada encarnación, y referente al trabajo que nos proponemos hacer en la misma, como misión o propósito, hay dos estructuras energéticas que son importantes, pues son las que nos permiten encajar en la totalidad del rompecabezas que representa la realidad humana a la que entramos a formar parte, como la pieza de un puzle que si está correctamente insertada en su lugar, permite que sintamos que formamos parte de un propósito más amplio.

 

Así, en este caso, los dos componentes del sistema energético que revisaremos como parte de esa pieza del rompecabezas que nos permite encajar en el gran esquema de las cosas, son, primero, una de las capas del aura (la quinta), y, segundo, el llamado cordón dorado o línea del Hara.

 

La capa transetérica del aura

El campo electromagnético que rodea al ser humano es llamado por la mayoría de culturas orientales el “aura”, y forma parte de la estructura del primero de nuestros cuerpos sutiles, el cuerpo etérico. En el interior de este campo, se suelen distinguir 7 niveles.

 

Explica Bárbara Ann Brennan y otros escritores del tema, que el quinto nivel del campo electromagnético que poseemos, como parte de nuestro cuerpo etérico, corresponde al nivel de la voluntad divina y de nuestra ubicación en el mundo. Esta capa contiene no sólo la forma y molde de nuestro cuerpo físico (algo de lo que se ocupa la información o plantilla que forma la primera capa de este aura), sino también la información que forma las plantillas del resto de la vida consciente en la realidad con la que interactuamos, y, por ello, contiene el modelo evolutivo, diagramas, y formas, de la vida que se manifiesta en nuestro planeta y de la que somos parte. Es, por intentar explicarlo más claramente, la parte de nuestro campo energético que contiene, “impresionado” en él, la voluntad de los niveles superiores del ser humano para cada encarnación, pero registrada en forma de esquemas, modelos y formas, como los planos de algo que luego se va a crear y se ha de construir en el mundo tangible a los sentidos.

 

De esta manera, los planos y diagrama que forman nuestra plantilla de existencia y nuestra hoja de ruta para cada encarnación existe dentro de todos nosotros, y tenemos el libre albedrío de alinearnos o no con esa planificación que no es más que una guía para el plan evolutivo de cada uno, y así mismo de nuestra relación con la humanidad y nuestra ubicación en la Creación. La energía que existe en esta plantilla en el aura está viva, vibra y se despliega constantemente, a medida que interactúa en su mismo nivel de frecuencia y vibración con el “molde” global de la realidad humana de la que formamos parte, ya que cada nivel de los campos y capas que nos componen resuena y vibra con un nivel afín de la estructura dimensional de la realidad, de ahí que, si pudiéramos sentir la energía de esta quinta capa aural, nos daría la sensación intensa, casi inexorable, de voluntad e intención, de orden perfecto. Es un nivel energético de precisión donde todas las cosas tienen que encajar con todas para que la vida discurra correctamente.

 

Por este motivo, parte de la sensación de desubicación y de no saber cómo encajar en el mundo viene de la falta de alineación de la personalidad, y la realidad que hemos manifestado, con el contenido de esta quinta capa. Si uno está alineado con su propia plantilla de existencia, diseñada por una consciencia superior a la personalidad, incluso al alma, es cuando uno siente una intensa conexión con todo cuanto le rodea, y tiene la sensación que está en su lugar, con su propósito, y sincronizado con todos los lugares y todas las intenciones. Se conoce el orden como un principio universal, y se está conectado con el propósito de esta encarnación.

 

Por contra, cuando no estamos alineados con esa plantilla, y nos sentimos desubicados de nuestro propósito y misión, el campo aural en su quinta capa suele aparecer distorsionado. No encajamos en el modelo global de la humanidad, y no nos sentimos parte de todo lo que nos rodea. No conocemos nuestro lugar en el gran esquema de las cosas ni nuestro objetivo para con el mismo. De hecho, la idea de que exista tal cosa quizá no tiene sentido para nosotros, y nos da la sensación de que no encajamos o no sabemos cómo integrarnos en el mundo en el que vivimos.

 

La línea del Hara y la conexión con nuestro propósito

El segundo componente (entre otros), que tiene una relación directa con nuestro lugar en el mundo, es el llamado cordón dorado o línea del Hara. Todos tenemos una línea energética, a modo de cordón de luz, que se origina en un punto situado por encima de la cabeza, y a través de este punto hacemos nuestra conexión directa con nuestro ser, nuestro Yo Superior.

 

Mientras que el campo electromagnético del aura se relaciona con nuestra personalidad y la forma de encajar en la realidad de la que somos parte, el nivel del Hara se corresponde directamente con la misión en la vida y con nuestro objetivo espiritual y evolutivo. Es el nivel que nos alinea con el principal objeto de nuestra vida, y es aquí donde uno establece y conserva su intención de trabajar por un bien mayor mientras estamos encarnados.

 

A nivel de estructura, este cordón tiene algo menos de un centímetro de anchura y se extiende desde el centro de la esfera de consciencia del ser humano, ubicado en el llamado noveno chakra o centro de consciencia universal, hasta las profundidades de la Tierra. La línea desciende a través del pecho, a la altura del timo y sigue bajando hasta el tantien, en el abdomen inferior, por debajo del ombligo. A partir de aquí, se prolonga desde el tantien hacia las profundidades del centro del núcleo terrestre y es a través de ella que estamos conectados también a nuestro planeta. Una comprobación rutinaria de nuestro sistema energético nos permite auto detectar que el punto inferior de la línea del Hara en el núcleo del planeta se desconecta con relativa facilidad, con lo que es necesario un pequeño ejercicio regular, mediante la intención, visualización o trabajo energético para reconectarnos al mismo. El cordón dorado puede dañarse o desconectarse tanto por influencias internas (desarmonización de nuestro sistema energético, bloqueos en alguno de los puntos por donde el cordón pasa) o bien por influencias externas (campos electromagnéticos que nos afectan, torres de alta tensión, entes acoplados, etc.), de forma que  es necesario restaurar con la intención el cordón dorado para recuperar la conexión, tanto hacia los planos superiores como hacia el planeta.

 

Ambos componentes son parte de las estructuras que nos permiten sentir que tenemos un lugar en el mundo, y de sabernos con un propósito que nos guía y nos mantiene firmes ante los vaivenes de la realidad en la que existimos. Con una simple meditación, visualización e intención, se puede uno volver a alinear con ese propósito, trabajando para reconstruir esa quinta capa del aura o volviendo a alinear de extremo a extremo la línea del Hara. Diferentes técnicas de artes marciales hacen esto último, así como diferentes técnicas de sanación energética también. A nosotros, al menos, nos sirve para conocer un poco más de donde viene esa sensación de desubicación y de sentirnos fuera de lugar que a veces nos invade, y comprender que tiene su origen en componentes dentro de uno mismo que han perdido su armonía y alineación, y que es necesario volver a reconstruir para que sigamos siendo piezas del engranaje mayor que dirige el proceso evolutivo de la raza a la que pertenecemos.

 

Autor: David Topí

Visto En: http://davidtopi.com/tu-lugar-en-el-mundo/

 

Tomemos Conciencia en Navidad

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Es momento para tomar conciencia y escuchar profundamente nuestra alma dejando que nos guíe, sintiendo hacia donde queremos ir y cómo, en definitiva… preguntándonos que significado, sentido y propósito queremos darle a nuestra vida.La Navidad es una fiesta que tiene su correspondencia con el Solsticio de invierno. Desde tiempos remotos se han realizado celebraciones y rituales durante la noche más larga del año, el momento en el que se cierra el círculo y a partir del que los días empiezan a ser un poquito más largos. Y aunque el solsticio es justo el momento en el que comienza el invierno, la estación más fría en el hemisferio norte, también nos recuerda que existe la esperanza de que llegue la primavera y vuelva a brotar la vida en la tierra.

 

El solsticio de invierno marcaba el renacimiento del Sol en la cultura romana y en otras culturas como la celta. Los pueblos antiguos celebraban el solsticio de invierno, el nacimiento del sol con fiestas, rituales y ceremonias colectivas en las que había un lugar para los cantos y las danzas. Las grandes hogueras tenían la función de proporcionar calor y recordar la fuerza de un sol recién nacido que empezaba su recorrido hacia la primavera, inundando la tierra con su poder regenerador. Las hermosas ruinas de Stonehenge en Inglaterra fueron en su día un importante observatorio astronómico para celebrar los solsticios y sintonizarse con los ciclos del sol y de la luna.

 

El solsticio de invierno era el acontecimiento que representaba la renovación de la naturaleza, el auténtico nacimiento del Sol tras el que la vida comenzaba a despertar lentamente de su letargo y los seres humanos veían renovadas sus esperanzas de supervivencia, gracias a la fertilidad de la tierra. Y así como en la tierra las semillas esperan el momento en el que han de germinar, algunos aspectos en nuestro interior anhelan la oportunidad de que llegue la hora de que al fin los escuchemos.

 

Aprovechemos la Navidad para un verdadero acercamiento con nuestros seres queridos

 

Hace siglos que celebramos la Navidad pocos días después del solsticio y algunas tradiciones antiguas aún prevalecen. Los árboles se decoran con bolas de colores y el muérdago mágico que se recoge y coloca en algunos hogares, nos recuerda los rituales y aquellas celebraciones que se remontan a miles de años atrás. Es simbólicamente un periodo para poner fin, cerrar para volver a abrir y empezar de nuevo, en el que sintonizar con los ritmos del sol y realizar rituales de transición para resurgir como el ave fénix.

 

El solsticio de invierno es el momento a partir del cual nos empezamos a acercar al sol y los días empiezan a ser más largos; se invierte el ritmo hacia la expansión, lo que proporciona un gradual aumento diario de la luz. No olvidemos que los ciclos forman parte esencial de la vida, nos hablan de la transformación de la naturaleza y del cambio inherente a la vida. Comienza el invierno, un tiempo propicio para el silencio, la interiorización y la reflexión consciente, y como no, también para el reencuentro.

 

Así pues, la Navidad es un periodo de finalización y comienzo de etapa. A nivel individual, es un momento adecuado para ocuparse de los asuntos pendientes, hacer limpieza en general (ordenar la casa, papeles, libros, ropa…) y hacer también limpieza en el plano emocional, poniendo en orden aspectos internos de la propia vida. Algunas personas aprovechan para hacer ayunos y desintoxicar el cuerpo.

 

Un tiempo que invita a la renovación, a deshacerse de lo que sobra y crear espacio para abrirnos a lo nuevo. Cabe aquí el uso de velas e inciensos que ayuden a crear un amiente propicio para revisar y tomar de conciencia tanto de lo que se ha realizado durante el año como de los nuevos deseos y proyectos, para finalmente discernir entre los aspectos caducos que queremos dejar atrás y aquellos que deseamos sembrar para que den sus frutos. Recordemos que todos albergamos semillas en nuestro interior. Semillas de amor, honestidad, humildad e integridad; semillas de gratitud, solidaridad y compasión.

 

Hagamos de ésta una Navidad diferente que de verdad merezca la pena

 

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Es momento para tomar conciencia y escuchar profundamente nuestra alma dejando que nos guíe, sintiendo hacia dónde queremos ir y cómo, en definitiva preguntándonos que significado, sentido y propósito queremos darle a nuestra vida. «Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo: su tiempo el nacer y su tiempo el morir; su tiempo el plantar y su tiempo el arrancar lo plantado…», y así hay también un tiempo para compartir, participar y formar parte de un todo mayor, un tiempo donde poner en práctica esos nuevos propósitos que quieren emerger del fondo de nuestro alma.

 

Ciertamente, en Navidad millones de personas en todo el mundo sienten la necesidad de volver a sus lugares de nacimiento para re-unirse y reencontrarse con su familia de origen. Ahora bien, en lugar de que el viaje sea, como sucede a menudo, una mera formalidad vacía de contenido podríamos aprovecharlo para un verdadero acercamiento, encontrando momentos para hablar con cada miembro de la familia, abriendo nuestro corazón y compartiendo lo que haya en él: sueños, esperanzas, temores e ilusiones. Conversar con niños y mayores de manera que lo primordial sea precisamente esos encuentros de persona a persona en los que se traten temas relevantes para todos.

 

La celebración de la cena de Nochebuena o la comida de Navidad re-unidos, como los míticos Caballeros de la mesa redonda, podemos vivirlas como una metáfora de la Unidad, del círculo sagrado que a todos nos une y del que todos los seres humanos, sin exclusiones, formamos parte. Es éste un buen momento para recordar a aquellos que ya no están, para los que formaban parte y se han ido y hacer un brindis en su memoria -aunque ello suponga algunas lágrimas- para traerlos a la nuestra y que ocupen el lugar que les corresponde en nuestros corazones.

Sólo un momento…

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Sólo te toma un momento…

 

Comprueba, ahora mismo:

 

¿Eres (estás) aquí?

 

¿O hay una parte de ti que quiere estar en otro lugar?

 

¿Sientes que la VIDA está en donde tú estás?

 

¿O sientes que tienes que buscar la VIDA en otro lado, en otro tiempo o espacio?

 

¿Tienes la sensación de que te has quedado fuera? ¿Como si estuvieras lejos de casa?

 

¿Que no estás donde deberías estar en este momento?

 

Bien.

 

Ahora, no conviertas este sentimiento en un problema.

 

Es sólo un sentimiento.

 

Dale permiso de estar aquí en este momento.

 

No intentes escapar de él o distraerte.

 

Sólo dale espacio. Respira en él.

 

Hazle un lugar a la nostalgia, al sentimiento de abandono cósmico, al desasosiego por sentirte alejado de casa.

 

Estás aquí. Cada aliento te recuerda esto.

 

Siente tus pies en la tierra.

 

Escucha todos los sonidos que hay a tu alrededor.

 

Escucha los sonidos que están cerca, y los que están lejos.

 

Siente la ropa sobre tu cuerpo.

 

Observa el aire que pasa por tus fosas nasales.

 

La vida está por todas partes.

 

La vida es aquí.

 

Tú estás aquí, con la vida, parte de la vida.

 

Estás en Casa, envuelto por la gracia.

 

Sólo te toma un momento salir de mil millones de años de karma y tristezas personales, y ver el mundo de una manera diferente.

 

Por Jeff Foster

Luces y sombras a la vuelta del camino. Reflexiones intrincadas de un principiante

Quienes intentamos transitar en esta vida por el camino luminoso, nos vemos permanentemente desafiados y tentados por situaciones que generan contradicciones en nuestro entendimiento de la forma en que debemos actuar.

Debemos actuar? (accionar) o debemos permanecer en la no acción? En no pocos textos, hemos aprendido que permanecer en silencio mientras lo malo, se habla por verdad, resulta una complicidad, pero hasta que punto debemos imponer nuestro pensamiento? Nuestra visión de la realidad, nos lleva a tener una versión de la verdad, que sabemos que no es absoluta. Como sabemos si hablar o callarnos, si permanecer o retirarnos, cuando lo que presenciamos, el entorno en que nos desenvolvemos o hasta el rumbo de un país, se escapa de nuestra percepción del paraíso que debemos traer a la tierra?

En este momento me pregunto como seguir escribiendo, si no poseo la respuesta exacta a las preguntas que me estoy formulando, volviendo al peligroso relativismo, quien sabe la respuesta exacta a algo?

Surge aquí la idea de resiliencia, el permanecer, el continuar pese a toda adversidad, la duda es en parte una adversidad, que se vence con la certeza de poner lo mejor de uno en cada momento, esa es la resiliencia espiritual, tener presente la luz como guía y como meta final, permanecer, soportar las tentaciones y callar cuando el corazón lo diga, pese a que la mente se esfuerce por gritar una respuesta, gritar la respuesta cuando el corazón desborde pese a que la mente y el ego aconsejen callar para evitar ser notado, en definitiva, todo se torna mas fácil y luminoso cuando damos rienda suelta a la voz del corazón.

Parece una forma arriesgada de transitar, sin embargo, hasta la oficina se torna mas luminosa cuando escribo que de esa manera, el universo estara de nuestro lado y nosotros mismos lo haremos asi, mediante la certeza que actuando desde el corazón, es cuando estamos actuando en forma correcta y alineada con el propósito.

La sombra del desánimo.

Además de las consideraciones anteriores, también influye el ego, a través del desánimo, cuando aparece la sensación de que lo hecho no tiene reflejo ni influencia en nuestro entorno y mucho menos en el universo, cuando la duda asalta nuestra determinación, estamos transitando por la sombra, es la forma que tiene la mente inferior para llevarnos otra vez a su camino de “certeza de la causa y efecto” en las dimensiones bajas, una involución desde las compensaciones hacia la ley del Talión en primera persona.

Esta situación no es ajena ni a los espíritus mas avanzados sobre esta tierra, reconocerla y transitarla con atención es parte del aprendizaje, pero debemos involucrar mas recursos para evitar que nos arrastre. En esa asignación de recursos, es muy útil tener presente que en realidad es nuestra mente mal acostumbrada, la que debe ser traída de nuevo al servicio del espíritu, desechando por completo la creencia de una naturaleza oscura en esencia que la lleve a ese comportamiento, es como la reivindicamos y la traemos de vuelta como la valiosa herramienta que es en la coordinación de nuestras acciones y como vehículo para interaccionar con nuestro entorno inmediato, mientras aprendemos a integrarla y ponerla al servicio pleno del espíritu.

En ese momento podremos aprovechar plenamente la energía que hoy gastamos en acomodarla, para poder ejercer con más consciencia y tranquilidad, alcanzando mejores manifestaciones en el uso de la ley del mentalismo.

Conclusión?

Insertar una conclusión, es acotar el alcance del escrito, pero sí resulta pertinente señalar una percepción de mi propia realidad en que reflejo lo arriba expuesto. Desde que nacimos hasta que tomamos alguna consciencia de nuestra misión o propósito, pasamos algún tiempo, para la toma de consciencia. En mi caso, esta desató una inmediata oleada de esperanza en apreciar inmediatamente los cambios para los que estamos trabajando en este planeta y en el universo, sin embargo, como toda oleada, no tarda mucho en aparecer la bajamar que nos desconcierta, donde quedaron las olas? y la espuma?  Sin embargo, algo en el interior nos dice que debemos seguir, y a veces, cuando mas fuerte es el convencimiento, también se fortalecen los embates de la realidad, percibida, que nos intentan derrumbar, para colmo de males -se me permita la expresión- las semillas que las religiones fueron plantando, que intentamos arrancar como malezas, surgen en la forma de dudas, de si nuestro nuevo convencimiento, no es una modernización de las religiones hacia una versión más creíble que nos lleva a seguir aceptando realidades sin “combatirlas adecuadamente” en estos planos en que se manifiestan. Esta nueva fe, es una ilusión o es un atisbo de percepción de nuestro verdadero poder y naturaleza? Mi auto-respuesta es que la sombra se proyecta largamente y debo reconocerla en todos los niveles para poder trabajarla y seguir intentando, de ultima, la luz del optimismo me permite intuir que no es mal camino, prestarle oídos al corazón y seguir intentando de la mejor manera que apreciamos para elevarnos juntos.

Abrazo desde mi luz, luz desde mi corazón (y perdón si fue alguna sombrita)

AUTOR: Carlos Marchi, redactor en la gran familia de hermandadblanca.org

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