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Reprogramar tu vida

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Reprogramar tu vida puede llevarte toda una vida, aunque estar dispuesto/a a transformar lo que te impide ser tu mismo/a es lo que marca tu camino.

 

Transformarnos es en realidad acercarnos cada día más a lo esencial que hay en nosotros/as, y no se trata solo de hacerse consciente de todo lo que creamos desde el inconsciente. No basta con comprenderlo a nivel mental. Tenemos también que atender a nuestros centros emocional, sexual o visceral/creativo y la a parte energética, sin olvidarnos además de nuestro cuerpo.

 

Hay gente con la edad emocional de un niño herido, con la edad sexual de un adolescente sin norte, con el cuerpo plagado de somatizaciones. La memoria celular se desprograma de muchas formas, pero el arte es la herramienta que permite ver lo que se esconde tras los velos inconscientes, además de traspasar bloqueos y proyectar de una forma nueva.

 

Si no vas a lo emocional, si no atiendes lo visceral, si olvidas lo corporal… te dejas gran parte de tu vida encerrada en una caja negra que seguirá afectando a lo que vivas.

 

Reprogramar tu vida es elegir ser quien eres dentro de este juego mágico que respiras cada día, un juego ilusorio que puede interpretarse como lo harías con cualquier sueño, porque tu vida es solo eso, tu propio sueño.

 

Por: Victor Brossa

Fuente: http://www.luzarcoiris.com/

Tomado de: http://www.periodicodecrecimientopersonal.com/reprogramar-tu-vida/

Energías del mes : MARZO

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Empezamos, con MERCURIO en PISCIS, conectando nuestra mente con nuestro espíritu. Luego el Lunes 13 a las 17:07 que pasa a ARIES, cuidado con la impulsividad. Y por último el Viernes 31 a las 13:31, pasa a TAURO, cuidado con las posiciones inflexibles.

 

Seguimos con el SOL en PISCIS, favoreciendo las actividades donde la intuición pueda ser una gran herramienta. Luego el Lunes 20 a las 6:29 entra en ARIES, FELIZ CUMPLEAÑOS PARA LOS ENERGICOS ARIANOS!. Se favorecen las actividades donde la iniciativa pueda ser una gran herramienta.

 

En cuanto a la LUNA,  el Domingo 05 a las 07:34, hora de Venezuela, tenemos CUARTO CRECIENTE en GEMINIS, el Domingo 12 a las 10:55, LUNA LLENA en VIRGO, el Lunes 20 a las 96:29, CUARTO MENGUANTE en CAPRICORNIO. Y por último, tendremos LUNA NUEVA en ARIES, el Lunes 27 a las 22:58. No te olvides de hacer tu CHEQUE DE LA ABUNDANCIA.

 

MARTE sigue en ARIES, dándole ímpulso a nuestras relaciones. Luego el Jueves 09 a las 20:33 pasa a TAURO, restándole impulsividad y dándole el tiempo necesario a la toma decisiones.

 

VENUS  sigue ARIES, dando a nuestras relaciones el ímpetu que en ocasiones se necesita. Luego el Sábado 04 a las 05:08 se pone retrógrado en ARIES, por lo que es importante que te manejes con cuidado con tus relaciones, aunque cuando VENUS está retrógrado, puede ser una excelente oportunidad para detenerte a pensar en todas tus relaciones, y evaluar cuales debes re-estructurar, cuales re-cuidar y cuales simplemente desechar, recuerda que cuando un planeta está retrógrado, es tiempo de introspección.

 

JÚPITER continúa retrógrado en LIBRA, ocasionando que busquemos mas la soledad que la vida social.

 

SATURNO  sigue en SAGITARIO invitándonos a seguir hablando con  la verdad, pero poniendo algo de cautela, para que podamos escuchar las ideas de los demás.

 

URANO continúa en ARIES, permitiéndonos asumir las riendas de los cambios que debemos ejecutar, pero cuidado con hacer algo distinto o contrario a lo ya decidido.

 

NEPTUNO  sigue en PISCIS, haciéndonos más intuitivos, pero también algo fantasiosos, cuidado con los extremos, es bueno poner los pies sobre la tierra, sin desaprovechar ese sexto sentido exacerbado.

 

PLUTON sigue en CAPRICORNIO,  empujándonos a estructurar y limpiar de nuestra vida todo lo que no esté funcionando.

 

Espero que esta guía les sirva de utilidad, recordemos que ¡EL CONOCIMIENTO NOS DA PODER!.

 

Un abrazo desde el corazón,

 

Blanca De León

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El Rosario de los Árcangeles

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@solitalo

Oración de introducción

«Padre mío, te pido tu permiso para bajar a tus ángeles, porque necesito de su luz, de su guía y de su protección. En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo.»

Amen.

Arcángel Miguel ven, Yo Soy llamándote, (3 veces)

Te pido divino Miguel, me cubras con tu energía azul y me ayudes a acrecentar la fe en Dios, la fe en mis hermanos y la fe en mi misma…. Yo soy recibiendo la luz de la fe.

Padre Nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Arcángel Jophiel ven, Yo Soy llamándote, (3 veces)

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El Padre Nuestro

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Vamos a tratar de la oración que liga a todas las religiones. La llamada PADRE NUESTRO. El Maestro Emmet Fox dice que esta oración es una fórmula compacta para el desarrollo espiritual; que fue compuesta por el Maestro Jesús con sumo cuidado para el propósito específico de efectuar un cambio radical en el alma.

 

La oración está hecha en siete partes, o cláusulas:

 

Primera cláusula: PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LOS CIELOS

El más pobre de los padres trata de que sus hijos no sufran, no les falte nada, y si el padre es rico, vela por sus hijos y los ayuda en proporción a su riqueza. Estar en los Cielos es una condición de perfecta dicha en todos los sentidos. Si el padre es tan dichoso, tan perfecto, tan opulento, que vive y permanece «En los cielos, es lógico, es seguro que fuera de toda posibilidad de duda que habrá asegurado a sus hijos a prueba de toda adversidad! Esta es la idea contenida en las palabras «que estás en los cielos». Tómala, medítala, acéptala y ÚSALA en todas las circunstancias de tu vida. Como es la Verdad, ella te hará libre.

 

Al pronunciar las dos palabras PADRE NUESTRO, estarás admitiendo, confesando y afirmando que el Padre tuyo es también el de todos. Estarás admitiendo, confesando y afirmando que todos somos hermanos. Estarás orando por el prójimo y cumpliendo con la Ley del Amor, ya que todo lo que viene después en la oración habrá sido precedido por ese requisito: ¡que lo estarás pidiendo en nombre de todos nosotros tus hermanos! Dilo con esa intención y… ¡bendito seas, hermano!

 

El hijo siempre tiene que ser de la misma naturaleza del padre. No se concibe que un caballo pueda engordar a una cabra, que una hormiga pueda engendrar a una abeja, que un pájaro pueda empollar a una orquídea, que un hombre pueda darle el ser a un ratón. Si el padres es Espíritu divino con todos los dones y poderes; si ve en estado de gracia, por lo cual todo lo que desea, idea, afirma o decreta, se manifiesta al instante, el hijo participa de su misma sangre, naturaleza, dones y poderes. No puede ser de otra manera, estamos los hijos en los cielos, en estado de Gracia y todo lo que tenemos que hacer es descubrir la manera de manifestarlo. Te estoy enseñando a manifestarlo. Estás en lo Cielos, si tú lo deseas, y no es que tengas que convertirte en un asceta, un mártir, un anacoreta, nada de eso. Vive en tu mundo. Te lo asignó el Padre Nuestro. Goza tu Cielo, pero recuerda darle las gracias y di una vez diaria la Primera Cláusula con toda la intención y atención de que seas capaz.

 

SANTIFICADO SEA TU NOMBRE. Segunda cláusula.

El nombre de Dios es YO SOY, ya lo sabes. Se lo dijo el Espíritu a Moisés cuando éste se lo preguntó. También sabes que no debes, ni puedes calificar ese nombre con cosa alguna que no sea la perfección, pues si dices, o piensas YO SOY (cualquiera afirmación negativa o imperfecta, estarás mintiendo y el castigo es la manifestación en tu persona de aquello que te has atrevido a afirmar).

Al pronunciar las cuatro palabras de la segunda cláusula, habrás expresado el deseo de que tus hermanos, tus prójimos y tú mismo conserven el nombre de Dios santificado, tal cual ES. O sea, que ya están lanzando la imagen y vibración de un lenguaje depurado de toda mentira, de toda infamia, de toda falsificación, error, enfermedad, de toda imperfección. Cuando repitas la oración, piensa la Verdad de esta cláusula… y que el Padre te oiga, hermano!

 

VENGA A NOS TU REINO Y HÁGASE TU VOLUNTAD AQUÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO. Tercera Cláusula.

Ya te lo dije, la intención del Padre, la Voluntad del Padre para sus hijos, es perfecta. Su Sabiduría, su Amor, su Omnipotencia lo ha dispuesto así; pero su Justicia Infinita también ha dispuesto que nadie ni nada interfiera entres Sus hijos y el deseo que ellos expresen.

Un padre tan sabio, sabe que a un niño se le guía sin obligarlo. Se le enseña sin forzarlo, y que tiene que sufrir caídas y golpes para poder aprender a caminar. En el Reino de los Cielos el niño es Soberano. Nadie lo cohíbe, todo el mundo respeta su libertad y su deseo, pero enseñándolo con inmenso amor. El niño pronto aprende que los mayores no hablan por molestarlo. Que siempre es para advertirles algo que, por lo contrario, los salvará de una consecuencia desagradable. Esa es la condición del Reino. Por eso cuando decimos «Venga a nos Tu Reino», estamos pidiéndole al Padre que nos haga agradables nuestras relaciones con nuestros hermanos, maestros, guías, vecinos, etc.

Es el amor lo que rige en el Reino, lo que dicta la conducta, lo que da la incansable comprensión. La Voluntad del Padre es que los maestros nos enseñen por radiación, por inspiración directa al corazón, para que tengamos una evolución sin retardos, sin tropiezos. La Voluntad del Padre, que señalamos en la Primera Cláusula, es la que rigiendo en los Cielos, deseamos verla aquí en la Tierra, y es la que volvemos a pedir en la Tercera Cláusula.

 

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA DÁNOSLO HOY. Cuarta Cláusula.

La palabra PAN es simbólica de todo lo que podemos necesitar en este momento. Sabido es que el pan permanece fresco sólo un día. Mañana ya estará duro, sin sabor. Es por eso que la frase dice «de cada día». Lo necesitamos hoy. El padre ha dispuesto que todo lo que vayamos necesitando, a medida que sintamos la necesidad, se nos vaya realizando. Eso todo está dispuesto ya. Es nuestro ya. La cláusula lo dice: el Pan NUESTRO.. y de CADA DÍA. Al mismo tiempo reconocemos que en NUESTRO. No sólo tuyo ni mío, sino de todos. Estamos allí mismo pidiendo que se le dé a todos y cada uno lo que le sea necesario en un momento oportuno.

No te llenes de pánico porque creas que algo se va a retardar, que las cosas no te van a alcanzar, porque temas que se acaban antes de tiempo, etc. sólo tienes que enfrentarte a esta aparente necesidad con la frase que encabeza esta cláusula, o suavemente reclamar lo tuyo: «Padre, ya Tú dispusiste que yo tuviera esto. Deseo en armonía para todos, bajo la Gracia y de manera perfecta que sea manifestado, Gracias Padre que ya me oíste y siempre me oyes!»

La prueba de que todo nos ha sido concedido antes de pedirlo es lo siguiente: Seguramente que en el día de hoy tienes todo cubierto, ¿no es así? Todo el dinero que te es menester lo tienes para el día de hoy, ¿verdad?, pues mañana será otro «hoy». El año que viene será a su tiempo, «Hoy». Lo mismo la semana que viene o el mes que viene. No te preocupes, pues el Padre ha dicho: «Antes de que llamen habré oído, y antes de que terminen de hablar habré respondido».

 

PERDÓNANOS NUESTRAS DEUDAS, ASÍ COMO NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES. Quinta Cláusula

Todas las faltas que cometemos son siempre el mal uso de la energía divina que nos es entregada por toneladas cada minuto, en cada latido del corazón. Tenemos pues grandes deudas con el padre porque hemos desperdiciado Su energía, a veces despilfarrando toneladas de energía en ataques de ira y de violencia. Si le pedimos perdón al Padre, instantáneamente, el daño no es tan grande, el castigo no se materializa, primero porque «pecado reconocido es pecado perdonado», y segundo, por el Padre siempre nos ha perdonado ya. Somos nosotros mismos los que tenemos que personarnos, y esto lo hacemos al reconocer que hemos faltado.

Ahora el punto clave es la cláusula: Así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Así como tú te conduces hacia tu prójimo, así puedes esperar que el Padre se comporte contigo. Más, no es el Padre directamente quien te da la recíproca, sino Sus Leyes y Principios. El Padre es siempre Misericordia y Perdón. Son las Leyes las que dan a cada uno su merecido.

Jesús compuso la oración con tal maestría que nosotros, al pedir perdón, si no hemos perdonado a nuestros hermanos antes, se nos atajará el pedido en la garganta, no podremos seguir adelante y tenemos que salir a arreglar las cosas cuanto antes.

Si eres de los que ves que todo se te está entorpeciendo, que todo lo que emprendes lo sacas a duras penas, con luchas gigantescas, no se te ocurra decir que es que «no tienes suerte», o que «tienes muy mala pata». ¡Mentira! Lo que pasa es que eres duro con tu hermano, no has perdonado a alguien, o continuamente culpas a otros por tus fracasos. Primero perdona a todo el mundo. Hazte la obligación de decir esta frase antes de poner tu cabeza en la almohada de noche: «Perdono a todo el que necesite mi perdón. A todo hombre, mujer o niño. Me perdono yo mismo y pido perdón al Padre». Y que tu dicho sea sincero, absoluto, amplio, pues si queda en ti algún pequeño resentimiento contra alguien o algo, será un muro entre tú y el Padre. Un Muro entre tú y las manifestaciones de paz y prosperidad.

De ninguna manera repitas el acto de perdón que le hagas a alguien, pues sería como reconocer que tu perdón no tiene gran validez. Cada vez que te venga a la mente, siempre dí: «ya yo lo perdoné».

 

NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN, MÁS LÍBRANOS DEL MAL. Sexta Cláusula.

El Padre no nos mande tentaciones. La verdad de esta frase es que tanto más elevación tienes alcanzada, tanto más susceptibles, sensibles te haces, y te esperan poderosas y sutiles tentaciones contra las cuales debes estar en guardia. La peor de todas es el orgullo espiritual. Esto levanta un muro de acero entre el individuo y su Dios. Contra esto hay que afirmar a menudo el famoso dicho del Maestro Jesús «Soy manso y humilde de corazón. Esto último te indica que es la petición del corazón la que es contestada. Si tú pides «No me dejes desperdiciar oportunidades de hacer el Bien» verás cómo eres protegido contra el desperdicio. Pues si tú pides que no se te deje caer en aquellas tentaciones sutiles, serás atendido y protegido, porque bien claro lo dice la Biblia, «si el hijo pide pan al Padre, no de dará una serpiente!

 

Dicen que el peor de los pecados es aquel del cual no estamos conscientes. Pídele al Padre que te muestre tus faltas ocultas. Pídele al Padre que no te deje ser víctima de cosas como el trabajar para tu propia gloria, o de ejercer preferencias personales en tu ayuda y servicio a la humanidad. Pide y se te dará. Toda y te será abierto. Busca y encontrarás.

Líbranos de todo mal. Esto no necesita explicación, pero sobre todo, pide que se te haga comprender cuán irreal es el llamado «mal». Eso no existe, ya que la apariencia de todo mal es simplemente un estado en que impera el polo negativo, al cual sólo le falta el polo positivo para convertirse en el Bien evidente. No puede existir algo que no tenga ambos polos. Lo que esté expresando únicamente su polo negativo se equilibra y parece desaparecer en cuanto se le polariza con el positivo….

 

PUES TUYO ES EL REINO, EL PODER Y LA GLORIA. Séptima Cláusula.

¡Sabia y potente afirmación! Con ella se te obliga a reconocer al Padre como Única Presencia y Único Poder. Se te obliga a disolver el orgullo espiritual, la última de las faltas a superar. El ejemplo de tremendo castigo que acarrea esta falta lo han dado en la «caída» del más glorioso de los ángeles, LUZBEL, que se convirtió en LUCIFER, por el pecado del orgullo. Esto debe ser una alegoría porque ningún Maestro nombra a semejante personaje, pero sea lo que fuera, la afirmación última del Padre Nuestro lleva la misión de libertarnos del último de los peligros, siempre que sea dicha con intención, fervor y devoción interna.

 

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Mensaje del Día: 7 de Marzo

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Por centurias, pensadores y científicos han intentado resolver el acertijo de porqué la gente va a la guerra. Ellos han observado que casi todas las criaturas de la Tierra pelean entre sí en una u otra ocasión, comúnmente por alimentos, territorio, o apareamiento. La agresión parece ser un comportamiento universal que tiene que ver con la supervivencia. Otros factores también contribuyen a la creación de las guerras.

 

Los analistas deben tomar en consideraciones variables tales como la sicología humana, la sociología, el liderazgo político, las condiciones económicas y el medio ambiente natural. Sin embargo, muchos pensadores han equiparado erróneamente todos los motivos humanos con los motivos encontrados en el reino animal. Esto es un error porque la inteligencia engendra complejidad. A medida que las criaturas elevan su inteligencia, sus motivaciones tienden a ser más elaboradas.

 

La simple existencia del conflicto violento entre grupos de gente, en sí mismo, puede ser valiosa para alguien, sin tomar en cuenta el asunto por el cual la gente se pelea.

 

Las mentes racionales tienden a buscar causas racionales para explicar los problemas humanos.

 

Bramley William

Los Dioses Del Eden

La Luz

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En un principio la Luz era la Unidad Universal. Aparte de la luz no había nada, o la luz no hubiera sido el todo. La oscuridad no aparece sino con el paso a la polaridad, cuyo fin es única y exclusivamente el de hacer reconocible la luz. Por consiguiente, las tinieblas son producto artificial de la polaridad, para hacer visible la luz en el plano de la conciencia polar. Es decir, la oscuridad sirve a la luz, es su soporte, es lo que lleva la luz. Si desaparece la polaridad, desaparece también la oscuridad, ya que no posee existencia propia.

 

La luz existe; la oscuridad no. Por consiguiente, la tanta veces citada lucha entre las fuerzas de la luz y las fuerzas de las tinieblas, no es tal lucha, ya que el resultado siempre se sabe de antemano. La oscuridad no puede contra la luz. La luz, por el contrario, inmediatamente convierte la oscuridad en luz – por lo cual la oscuridad tiene que rehuir la luz para que no se descubra su inexistencia.

 

Esta ley podemos demostrarla hasta en nuestro mundo físico, porque «así como es abajo es arriba». Vamos a suponer que tenemos una habitación llena de luz y que en el exterior de la habitación reina la oscuridad. Por más que se abran puertas y ventanas para que entre la oscuridad, esto no oscurecerá la habitación, sino que la luz de la habitación la convertirá en luz. Y a la inversa, la habitación está a oscuras y fuera está la luz. Si abrimos las puertas y ventanas, también esta vez la luz transmutará la oscuridad e inundará la habitación.

 

El mal es un producto artificial de nuestra conciencia polar, al igual que el tiempo y el espacio, y es el medio de aprehensión del bien, es el seno materno de la luz. El mal, por lo tanto, es el pecado, porque el mundo de la dualidad no tiene finalidad y, por lo tanto, no posee existencia propia. Nos lleva a la desesperación, la cual a su vez, conduce al arrepentimiento y a la conclusión de que el ser humano sólo puede hallar salvación en la unidad. La misma ley rige para nuestra conciencia. Llamamos conciencia a todas las propiedades y facetas de lo que de una persona tiene conocimiento, es decir, que puede ver. La sombra es la zona que no está iluminada por la luz del conocimiento y, por lo tanto, permanece oscura, es decir, desconocida. Sin embargo, los aspectos oscuros sólo parecen malos y amenazadores mientras están en la oscuridad. La simple contemplación del contenido de la sombra lleva luz a las tinieblas y basta para darnos a conocer lo desconocido.

 

La Contemplación es la fórmula mágica para adquirir conocimiento de uno mismo. La contemplación transforma la calidad de lo contemplado. Los seres humanos siempre están deseando cambiar las cosas y, por ello, les resulta difícil comprender que lo único que se pide al hombre es ejercitar la facultad de contemplación. El supremo objetivo del ser humano – podemos llamarlo sabiduría o iluminación – consiste en contemplarlo todo y reconocer que bien está como está. Ello presupone el verdadero conocimiento de uno mismo. Mientras el individuo se sienta molesto por algo, mientras considere que algo necesita ser cambiado, no habrá alcanzado el conocimiento de sí mismo.

 

Tenemos que aprender a contemplar las cosas y los hechos de este mundo sin que nuestro ego nos sugiera de inmediato un sentimiento de aprobación o repula, tenemos que aprender a contemplar, con el espíritu sereno, los múltiples juegos de Maja. Por eso se dice que toda noción acerca del bien y del mal puede traer la confusión a nuestro espíritu. Cada valoración nos ata al mundo de las formas y preferencias. Mientras tengamos preferencias no podremos ser redimidos del dolor y seguiremos siendo pecadores, desventurados, enfermos. Y subsistirá también nuestro deseo de un mundo mejor y el afán de cambiar el mundo. El ser humano sigue, pues, engañando por un espejismo: cree en la imperfección del mundo y no se da cuenta de que sólo su mirada es imperfecta y le impide ver la totalidad.

 

Por lo tanto, tenemos que aprender a reconocernos a nosotros mismos en todo y a ejercitar la ecuanimidad. Buscar el punto intermedio entre los polos y desde él verlos vibrar. Esta impasibilidad es la única actitud que permite contemplar los fenómenos sin valorarlos, sin un sí o un no apasionados, sin identificación. Esta ecuanimidad no debe confundirse con la actitud que comúnmente le llama indiferencia, que es una mezcla de inhibición y desinterés. A ella se refiere Jesús al hablar de los «tibios». Ellos nunca entran en conflicto y creen que con la inhibición y la huida se puede llegar a ese mundo total, que quien lo busca realmente no alcanza sino a costa de penalidades, puesto que reconoce lo conflictivo de su existencia, recorriendo sin temor conscientemente, es decir, aprehendiendo, esta polaridad, a fin de dominarla. Porque sabe que más tarde o más temprano, tendrá que aunar los opuestos que su yo ha creado. No se arredra ante las necesarias decisiones, a pesar de que sabe que siempre elegirá mal – pero se esfuerza en no quedarse inmovilizado en ellas.

 

Los opuestos no se unifican por sí solos – para poder dominarlos, tenemos que asumirlos activamente. Una vez que nos hayamos impuesto de ambos polos, podremos encontrar el punto intermedio y desde aquí empezar la labor de unificación de los opuestos. El renunciamiento al mundo y el ascetismo son las reacciones menos adecuadas para alcanzar este objetivo. Al contrario, se necesita valor para afrontar conscientemente y con audacia los desafíos de la vida. En esta frase la palabra decisiva es: «conscientemente» – porque sólo la conciencia que nos permite observarnos a nosotros mismos en todos nuestros actos puede impedir que nos extraviemos en la acción. Importa menos qué hace la persona que cómo lo hace. La valoración «Bueno» y «Malo» contempla siempre QUE hace una persona. Nosotros sustituimos esta contemplación por la pregunta de «cómo una persona hace algo». ¿Actúa conscientemente? ¿Lo hace sin la implicación de su yo? Las respuestas a estas preguntas indican si una persona se ata o se libera con sus actos.

 

Los mandamientos, las leyes y la moral no conducen al ser humano al objetivo de la perfección. La obediencia es buena, pero no basta, por que «También el Diablo obedece». Los mandamientos y prohibiciones externos están justificados hasta que el ser humano despierta al conocimiento y pueda asumir su responsabilidad. La prohibición de jugar con cerillas está justiciada respecto a los niños y resulta superflua cuando los niños crecen. Cuando el ser humano encuentra su propia ley en sí mismo, esto lo desvincula de todas las demás. la ley más íntima de cada individuo es la obligación de encontrar y realizar su verdadero centro, es decir, unificarse con todo lo que es.

 

El instrumento de unificación de opuestos se llama AMOR. El principio del amor es abrirse y recibir algo que hasta entonces estaba fuera. El amor busca la unidad – el amor quiere unir, no separar. El amor es la clave de la unificación de los opuestos, porque el amor convierte el Tú y el Yo ten Tú. El amor es una afirmación sin limitaciones ni condiciones. El amor quiere ser uno con todo el universo – mientras no hayamos conseguido esto, no habremos realizado el amor. Si el amor selecciona, no es verdadero amor, porque el amor no separa y la selección separa. El amor no conoce los celos, porque el amor no quiere poseer sino inundar.

 

El símbolo de esta amor que todo lo abarca es el amor con el que Dios ama a los hombres. Aquí no encaja la idea de que Dios reparte su amor proporcionalmente. Y, menos aún, los celos porque Dios quiera a otros. Dios – la Unidad – no hace distinciones entre bueno y malo – y por eso es El Amor. El Sol envía su calor a todos los humanos y no reparte sus rayos según merecimientos. Únicamente el ser humano se siente impulsado a lanzar piedras – que no le sorprenda, por lo menos, que siempre se apedree a sí mismo. El amor no tiene fronteras, el amor no conoce obstáculo, el amor transforma. Amad el mal, y será redimido.

 

Fuente:

http://ashamellemagsa33.blogspot.com

 

Oración del Emigrante

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A todas las personas que por una u otra razón han tenido que salir de su país de origen a otras fronteras, les sugiero que día a día entonen esta oración y no se sientan extraños, el planeta no es pertenencia de nadie, es simplemente la nave que nos alberga mientras realizamos nuestra anhelada misión.

«Bendíceme en la nueva tierra donde vivo
Emigrar es un acto de fe
Señor, bendíceme en la nueva tierra donde vivo.
Acompáñame con ternura, pues me faltan mi familia y amigos.
Bendice Señor, las pocas cosas que entraron en mis maletas,
Que nunca falte tu provisión, que siempre tenga pan y una almohada para dormir.
Señor, bendice la ciudad donde ahora vivo
Y por favor no te olvides de los míos, de quienes quedaron al otro lado del río.
Consuela a mis padres, que mi papá se sienta orgulloso de mi fe, y mi madre…

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