Cuando miras a otro ser humano y sientes un gran amor por él o cuando contemplas la belleza natural y algo dentro de ti responde profundamente a ella, cierra los ojos un momento y siente la esencia de ese amor o de esa belleza interna, inseparable de quien eres, de tu verdadera naturaleza.
La forma externa es un reflejo de quien eres, de tu verdadera naturaleza. La forma externa es un reflejo temporal de lo que, en esencia, eres por dentro. Por eso el amor y la belleza nunca pueden abandonarte, aunque todas las formas externas lo harán.
La salida no está en trabajar en la relación con los demás, cambiar al otro, o esperar que ahora se porte mejor para perdonarlo y volver a ser tan felices como antes. La verdadera salida consiste en trabajar en uno mismo.
No olvides que la relación más grande que vives es la que estableces contigo mismo. Si estás en paz, todo está en paz, independientemente de lo que los otros seres hagan en ejercicio de su libre albedrío.
La lealtad y fidelidad que de verdad importan son las que te tienes a ti mismo. No te preocupes en pedírselas al otro.
No debes solicitar al otro que te tenga confianza, sino trabajar la confianza en ti. La lealtad más importante es hacia ti mismo.
Es mucho más fácil de lo que piensas, y definitivamente mucho más sencillo que intentar cambiar al otro.
Sal de los sentimientos de posesión. Desapégate de toda idea de posesión hacia personas, cosas o circunstancias.
Si deseas transitar a la cuarta y quinta dimensión, lo primero en lo que debes trabajar es en anular este principio de posesión.
Cuando te amas a ti mismo resulta fácil tomar decisiones basadas en tu propio beneficio.
Puedes decirle a la otra persona: “Haz de tu vida lo que quieras. Respeto tu libre albedrío. Por lo tanto, decide hacer lo que más deseas, pero no permitiré que me humilles”. Permite la expresión del libre albedrío del otro sin juzgar.
No pretendas cambiar al otro, cambia tu. No permitas que se te humille, se te someta, ni se te fuerce a vivir situación alguna que denigre tu amor propio y tu confianza en mí mismo”. Así te reconstruyes y sigues adelante.
Para llegar ahí debes trabajar en estos adversarios: los miedos a no ser capaz de resolver los problemas, a ser herido, al abuso, al amor, a perder seguridad.
La salida de estos procesos tan desfavorables incluye, además de corregirte y respetarte a ti mismo, el no permitir jamás una relación con los demás basada en la humillación y el sometimiento.
Hoy, al igual que cada día, tienes la oportunidad de hacer las paces con tu interior.
Callar las distracciones que te alejan de tu centro es algo que nos ocurre a todos.
Sentir cada proceso de nuestra vida, como un aprendizaje, hace honrar cada uno de los pasos dados. Hace que todo cobre un sentido, poniendo un final, a todas las cuentas pendientes que te abre la vida.
Cada una de las situaciones que te tocan vivir, solo son los reflejos de aquello que aun no has atendido de ti mismo, de tu interior.
Abrazando cada una de esas heridas, podremos avanzar con la calma que tanto ansiamos.
Hoy, te invito a que abras tu corazón, te abras a tu instinto, sanando cada una de tus partes para que así, halles tu paz interna.
¿Quieres que te ayude a dar el paso y cambiar tu vida?
Abre tu corazón, escucha tu instinto y deja que te acompañe sanando tus procesos.
El hombre actual es un ser divino, sumergido en un sueño profundo, desconoce casi por completo todo lo que puede hacer, tiene adormecidos sus sentidos internos e inactivas y deformadas sus fuentes principales de energía psíquica, física y astral. En estas condiciones es imposible captar visual, auditiva o sensorialmente un fenómeno supranormal, por llamarlo de algún modo.
El efecto inmediato del trabajo espiritual es el renacimiento de los poderes latentes en la persona y el despertar integral de sus sentidos físicos y de los cuerpos superiores.
Cuando se logre tal estado de conciencia y sensibilidad, entonces se podrán ver claramente el aura, el efecto del cierre de protección, las energías que viajan por el astral, las formas que adoptan las palabras y los sonidos en esta y otras dimensiones; también se ampliará nuestro campo de experiencia directa, veremos otros aspectos de los seres y de las cosas, antes desconocidos para nosotros, descubriremos nuevos colores y sensaciones y seremos conscientes de la presencia del Cristo interno en todas las criaturas que conviven con nosotros.
¿Por qué debemos proteger a los que viven con nosotros, al recinto donde vivimos y a nosotros mismos?
Todos nosotros, nuestros hogares, nuestra casa, hijos, pareja, familia, etc. estamos continuamente expuestos a la influencia nociva de las energías negativas desencadenadas en el mundo actual: los errores psicológicos de la humanidad, el manejo descuidado y equivocado de las energías internas, los efluvios dañinos de seres malvados con poder, las agresiones de los que están descontentos con nuestro pequeño éxito o los resentimientos. La reunión de todo lo anterior crea en los mundos internos corrientes energéticas horrorosas que hacen mucho daño a la humanidad.
Aunque no se tenga el suficiente desarrollo para visualizar el efecto del cierre de protección, éste crea una fuerza protectora que circunda el aura exterior de las personas y los recintos, evitando de esta forma la adhesión de larvas astrales, corrientes negativas y demás fluidos ya mencionados.
¿Terminó tu trabajo?. ¿Se acabó la relación?. ¿Ya no vives más en esa casa?. ¿Debes irte de viaje?. ¿La amistad se acabó?. Puedes pasar mucho tiempo de tu presente “revolcándote” en los porqués, en regresar la cinta y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.
El desgaste va a ser infinito porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos destinados a ir cerrando capítulos.
A pasar la hoja. A terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir adelante. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que pasó, pasó. Y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. No.
¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!. Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, dar presentes, cambiar de casa. Romper papeles, tirar documentos, vender o regalar libros. Los cambios externos pueden simbolizar procesos internos de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó.
No esperes a que te devuelvan, no esperes a que te reconozcan, no esperes a que ”alguna vez se den cuenta de quién soy yo”. Suelta el resentimiento; al prender tu “televisor” personal para ver y volver a ver el asunto, lo único que consigues es dañarte mentalmente, envenenarte, amargarte.
La vida camina hacia adelante, nunca hacia atrás. Porque si andas por la vida dejando puertas abiertas, “por si acaso”, nunca podrás desprenderte ni vivir el hoy con satisfacción.
No pienses que despertar es hacer ‘click’ y cambiar de canal. De hecho es eso, pero hacer ese click tiene muchas consecuencias.
No creas que vas a escuchar ángeles, pajaritos y mariposas volando a tu alrededor. Nada de eso.
La verdad es que perderás amigos, no por nada malo en específico, te darás cuenta que ya no «vibran» en la misma frecuencia. Esto te pasará con familia, en el trabajo, en la universidad, a donde sea que vayas.
La distancia será inevitable, no vas a entender que te pasa y buscaras los momentos de soledad para reflexionar y para pensar sobre tu nueva forma de ver todo.
Comenzaras a llevar más consciencia a tus actos, más vida, más frescura.
Te vas a entregar más al momento presente, te sentirás más conectado contigo y eso te hará darte cuenta de lo errores que has venido cometiendo. Investigando tu parte íntima, tu interior, te darás cuenta que tal vez sientes envidia y no lo imaginabas, tal vez sientes mucho enojo y no lo habías observado, tal vez tienes mucho resentimiento del pasado y sólo hasta ahora puedes verlo. Te darás cuenta que tú negaste tus aspectos negativos y ahora ellos tomaron el control, te darás cuenta que solo estuviste escondiendo bajo la alfombra algo que debes limpiar en ti.
La auto-observación es un proceso muy doloroso para la mente que sería incapaz de ofenderse así misma diciéndose envidiosa, odiosa, cobarde o desconfiada. Pero una vez que lo asumes, todo cambia. De hecho, nos reencarnamos por no reconocernos, por no despertar.
Es normal sentirse mal, triste o solo. Busca libros, videos, info nueva que te permita fortalecer esta fase de tu vida.
Después te comenzaras a sentir atraído a lugares y actividades que jamás habrías imaginado. Podrás conocer personas que jamás imaginaste conocer. Y todo eso te hará feliz.
Te darás cuenta como todo comienza a encajar, como todo está conectado. Crecerás y comenzarás a ser mejor persona para ti y para los demás.
El universo te contesta y tu existencia toma otro ritmo, otra fragancia. Entonces se acaban los momentos de pedir y llegan los momentos de agradecer. Ahí has trascendido.
YO , _____________(Di tu nombre), estoy agradecido por cada detalle en mi vida. Sé que todo lo que recibo de la Vida es un don gratuito, lo comprendo y lo acepto.
GRACIAS al lugar donde estoy aquí y ahora, pues este lugar necesita de mí, y yo de él.
GRACIAS a todos los órganos de mi cuerpo, que funcionan en plena armonía y perfección.
GRACIAS por mi Salud Perfecta.
GRACIAS a la casa donde habito, que me sirve de refugio y descanso.
GRACIAS a las oportunidades de progreso, empleo y proyectos, logros, éxitos y evolución que se abren delante de mí diariamente.
GRACIAS a cada pago recibido, porque de esa manera honro mi nombre, honro mis compromisos y mi dinero se multiplica.
GRACIAS a todo aquello que compro, porque es el fruto de mi esfuerzo, perseverancia, dedicación y mi merecimiento.
GRACIAS a todas las personas que se cruzan en mi camino.
GRACIAS a las personas que aparentemente me hacen «mal», porque me ayudaron a formar el coraje para seguir adelante, y gracias a los que me hicieron bien, porque así me hicieron sentir amado.
GRACIAS a todas las oportunidades de éxito financiero y personal que recibo, identifico y acepto.
GRACIAS a mí mismo que he encontrado la gratitud en todas las personas, cosas y hechos.
GRACIAS al Universo entero, que conspira a favor de cada uno de mis pensamientos, por eso escojo con mucho cuidado lo que pienso, hablo o deseo.
GRACIAS al creador Maravilloso que existe dentro de mí, soy parte de su divinidad, por eso irradio luz, amor y paz en donde quiera que yo esté…
Lleno mi corazón, mi cuerpo, mi mente, mi consciencia y todo mi ser con esta Gratitud.
«Dicen que tienes suerte, pero no saben que tu rutina es trabajar y trabajar».
«Dicen que fue obra del destino, pero no saben las veces que lo intestaste hasta lograrlo».
«Dicen que no todos tiene la mentalidad como la tuya, pero no saben como temblaste antes de arriesgarse por un sueño».
Dicen que eres un triunfador nato, pero no saben cuantas veces fracasaste para lograrlo y mantenerte.
Dicen que eres una buena persona, pero no saben cuantas veces quisiste ser malo justificadamente y lograste mantenerte firme en lo que eres.
Dicen que eres alegre y buen anfitrión, pero no saben cuantas veces lloraste y ahora enseñas con tu ejemplo.
Dicen que tienes mucho, pero no saben el esfuerzo, la dedicación, los desvelos para lograrlo.
Dicen que eres fuerte y capaz, pero no saben cuanto has sufrido, cuantas veces has caido y te has levantado para mantenerte en ese lugar.
Dicen que eres inteligente, pero no saben cuanto has estudiado, los desvelos para aprender y ser lo que eres.
Dicen que lo que has logrado es fácil, pero no saben como has trabajado, como has estudiado, todo el tiempo de tu preparación.
Dicen que eres muy maduro, pero la saben toda la vida de experiencia, dolorosas y arriesgadas que has enfrentado.
Dicen que tienes lo que no mereces y lo quieren para ellos, pero no saben que toda la vida que has luchado para lograrlo y tenerlo.
Dicen que eres espiritual y lleno de luz, pero no saben la vida dolorosa que has vivido y que has escogido corregir tus errores y mantenerte cerca de Dios.
Dicen que eres de corazón bello y hermoso, pero no saben que has luchado de frente contra las adversidades de la vida y has decidido ser tu mismo y estar en paz y armonía.
Dicen que eres honesto y trabajador, pero no saben que das lo mejor y correcto de ti para que se te regrese lo mismo.
Dicen que eres buen líder, pero no saben que enseñas bien todo y buscas que tus compañeros sean mejores cada dia.
Dicen que siempre sales adelante y que nada te tumba, pero lo que no saben es que te has caído muchas veces y has logrado y decidido levantarte.
Dicen que todo lo tienes, pero no saben que lo has logrado con honestidad y trabajo.
Es posible que de ti hablan. Dicen la verdad de ti o como siempre mentiras. Pero tu sabes que no hablas de los demás. No tienes tiempo para eso.
En fin, ellos sólo hablan y siempre dicen. Eso no importa. La verdad la sabes tú y Dios. Acaso importa más?
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ “Como es adentro, es afuera” es una Ley Universal a la que me remito cada vez: no existe otra forma de transmutar tu realidad que haciendo una mirada interna. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Vivimos en una simulación: desde que despertamos y abrimos lo ojos estamos SOLOS en un mundo de espejos. Todo absolutamente todo lo que ves procede desde adentro, hacia afuera. El mundo que creas proviene de tu estado interno. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Vivimos en una inmensa sincronía donde todo se sincroniza con tu propio pensamiento y vibración. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ¿Te sorprende por qué piensas en alguien y te habla? ¿Por qué nombras o sueñas con alguien y te lo encuentras? Con tus pensamientos, palabras y vibración invocas. Creas tu realidad. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ El poder de tu palabra es un arma de doble filo, tienes que ser cauteloso sobre cómo usarla pues aquello que dices que eres, te conviertes. El Yo Soy es la expresión máxima de ti mismo, el “ritual” más sencillo es el uso del Yo Soy como fuerza creadora. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Si comprendieses verdaderamente que todo es un reflejo de tu mundo interno, cada vez que vieses caos ahí afuera no reaccionarías, te retirarías temporalmente a tu interior para volver a tu centro, a tu paz y restaurar tu armonía. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Primero ve hacia adentro, comprende, ordena, transmuta tus miedos en amor. Después ve hacia afuera, y observará cómo todo ha cambiado a tu favor. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Tienes el poder de transmutar estados vibratorios, del miedo al amor. Tienes el poder de dirigir tu vibración hacia aquello que la eleva, dejando de ser “víctima” de tus sucesos y siendo el arquitecto de tu mundo. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ La verdadera libertad viene cuando te reconoces como fuente (origen) de tus sucesos y alquimista de tu realidad. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀
Es necesario que descubras la valentía dentro de ti, ese poder que te impulsará a ponerte a ti mismo como prioridad, a elegirte en primer lugar. No importa lo que otros puedan decir o hacer, recuerda que siempre debes elegirte a ti mismo por encima de todo lo demás.
Es un acto de amor propio, un acto de respeto hacia ti mismo. Si tú no te eliges tu, ¿quién lo hará? Así que hoy, incluso cuando te enfrentes a la adversidad, elige ser tu prioridad y sobre todo, elige creer en tu luz y en tu brillo, aunque a veces otros no lo hagan.
La valentía de elegirte se trata de mantenerte firme en lo que crees y sobre todo en que creas en ti mismo. Recuerda quien eres y cuál es ese propósito que te trajo hasta esta experiencia humana; descubrirás cuánta fortaleza hay dentro de ti y que puedes lograr todo lo que te propongas.
Nunca olvides que cada día es una nueva oportunidad para crecer, para ser valiente y para perdonarte y amarte más. No dejes que nada ni nadie te haga dudar de tu valor.
No permitas que las dudas y las opiniones que tengan de ti los demás te detengan. Tú eres el único dueño de tu vida y tienes el poder de alcanzar cualquier cosa que te propongas, solo confiando en ti y en tus habilidades.
Recuerda que tú eres el único responsable de tu futuro y de tus logros. Si crees que puedes, nada te detendrá. Deja atrás las inseguridades y los pensamientos negativos, valora y premia el esfuerzo que haces cada día por levantarte y avanzar.
No te detengas ante los obstáculos y sigue adelante con confianza. Eres más fuerte de lo que crees.