
Hablar de Jesús de Nazaret en 2026 no es volver al pasado, sin lugar dudas es traer al presente una Conciencia que nunca se fue.
Jesús fue un Gran Maestro que habitó un momento específico de la historia humana, camino esta tierra, pero lo que él encarnó no quedó atrapado en ese tiempo, trascendió!
Su paso por la Tierra fue breve en años, inmenso en frecuencia.
Porque no vino solo a enseñar,
vino a anclar una forma de Ser.
Una forma de vivir en conexión directa con La Fuente, el Origen divino, sin intermediarios, ni miedo, sin separación.
Muchas veces se lo miró como alguien único, inalcanzable, casi distante, pero quizás esa no fue la intención, Jesús no vino a mostrarse diferente, si no a mostrarnos lo que somos cuando recordamos quienes Somos!
Su “vida especial” no era un privilegio, era coherencia entre lo que decía, lo que sentía y lo que era, eso lo hacía vivir en una frecuencia de Amor Consciente altísima! no como emoción pasajera, sino como estado permanente.
Por eso su presencia transformaba! No solo sanaba cuerpos, sanaba miradas, abría corazones, desarmaba estructuras internas.
Su sola existencia generaba movimientos profundos inexplicables y esa «rareza» tenía resistencia, que no es más que miedo a lo desconocido.
La crucifixión, en lo visible, fue un hecho histórico marcado por la injusticia. Un hombre que incomodó a un sistema que aún no estaba preparado para sostener su mensaje.
Pero si vamos más profundo,
podemos verla como el encuentro entre dos formas de conciencia, el miedo y el amor.
El miedo que necesita controlar,
ordenar, clasificar, cuestionar, denigrar para sostener poder.
Y el Amor que libera, une, acepta incondicionalmente, disuelve estructuras, las vuelve livianas.
Jesús no luchó contra ese sistema, sin conciencia desde la violencia, sino que usó su Frecuencia Cristica!
No respondió con odio, tampoco intentó imponerse, sostuvo su frecuencia hasta el final.
Y ahí está una de las claves más profundas de todo su paso por la Tierra! No bajó de la cruz, por falta de poder, sino por fidelidad a su verdad.
Porque lo que vino a mostrar
no podía romperse en el momento más importante y ese simbólico y profundo acto dejó una enseñanza silenciosa pero inmensa: La Conciencia no depende del caos de lo que sucede afuera, sino de lo que elegimos sostener adentro.
Que incluso en el dolor, en la más cruel traición y oscuridad,
es posible permanecer en el Amor (la frecuencia Primordial de Dios)
Jesús recordaba su origen, su unidad con La Fuente o Dios mismo, su naturaleza divina. Camino esta Tierra profundamente despierto! Y vino a recordárnoslo, por eso hablaba de un Reino que no era geográfico, sino interno, esa es la Clave!
Por eso decía que lo divino no estaba lejos, ni reservado para unos pocos! Sino que estaba y está vivo en cada Ser, en todos los marcos temporales de la existencia.
Sin embargo, su mensaje, siendo tan simple, siento que sigue sin ser completamente entendido, te preguntaste alguna vez ¿Por qué?
Porque no es un mensaje para ser repetido, es un mensaje para ser vivido! Y eso implica transformación, ocuparte de tu Interior!
Es más fácil construir religiones
que sostener Conciencia, resulta cómodo adorar que encarnar, mirar hacia afuera que hacerse responsable de lo que uno es!
Jesús no vino a crear seguidores dependientes, vino a despertar seres Conscientes, a mostrar que el amor no es un concepto, es una práctica profunda que solo se ancla en Verdad!
Que el perdón no es debilidad,
es liberación y que lo divino no es algo externo a alcanzar, es algo interno a reconocer.
Cada época lo interpretó desde su nivel de Conciencia y todas esas miradas forman parte del camino humano, de esta experiencia de vida que es profundamente Espiritual!
Pero hoy, tal vez estamos en un punto distinto de Conciencia donde podemos empezar a sentir su mensaje más allá de las estructuras, de las creencias heredadas y del miedo a lo nuevo y desconocido.
Jesús no vino a ser único, sino a ser un gran espejo que muestra lo que somos cuando dejamos de olvidarnos, del verdadero poder que hay en nuestro interior, en el trabajo almico.
Y quizás acá se abre algo aún más profundo! Todo lo que buscas, vive en vos, no como idea, sino como esencia, sos parte de la misma Fuente o Dios que él reconocía! Una chispa de lo infinito experimentándose en lo humano.
Viviendo múltiples experiencias,
atravesando emociones, en una Gran Dinamica donde se olvida nuestro origen para en algún momento, volver a recordarlo.
Tal vez este plano sea eso,
un Gran Juego de la Conciencia y el Olvido donde lo eterno se explora a sí mismo en el tiempo para recordarse infinitas veces.
Y en esta dinámica, algunos seres como Jesús, aparecen como puntos de Luz, como Maestros y Guías, no para que los sigas, sino para que recuerdes! Porque al final,
su mensaje no termina en él, empieza en vos! Esta es la verdadera Pascua, la Resurrección y la Esperanza. Escrito en Conciencia, Amor y Gratitud 💛
OONA – Energía Consciente
