Abre tu corazón al cambio, no te opongas, respira, acepta tu proceso y comienza…
Muchas veces la vida misma nos da pistas de que camino elegir, las cuales ignoramos por las distracciones del día a día, en otras oportunidades sabemos que no es el camino pero decidimos seguir adelante y luchar, en cualquiera de los casos nada hacemos con quejarnos o rendirnos, te aseguro que tienes un propósito más grande para alcanzar, debes entender que para avanzar debemos dejar algo atrás, no tenemos nada en este mundo, solo lo que has vivido es lo que te llevarás.
No busques en otros lo que solamente tu te puedes dar, la felicidad es un estado mental, un nivel que se alcanza cuando aceptas la realidad y aceptando lo que eres es el primer paso a dar para cambiar
No hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista, por más fuerte que sea la tormenta, ten la certeza de que el sol en algún momento brillara.
Una cosa a la vez. No te distraigas, céntrate, prioriza.
Vivimos en tiempos donde todo parece moverse rápido, donde nuestras mentes saltan de una idea a otra, de una preocupación a otra, en un interminable juego de distracciones. Nos enseñan a ser productivos, a estar ocupados, a abarcar mucho, y así, sin darnos cuenta, perdemos la claridad y el sentido profundo de nuestras acciones.
Pero, ¿qué pasaría si te detienes y decides enfocarte en una sola cosa? No se trata solo de completar tareas o de lograr metas; se trata de vivir con propósito, de encontrar en cada acción un reflejo de quién eres y de lo que realmente importa para ti. Elegir una cosa a la vez es más que simplificar la vida: es un acto de respeto a tu propio ser, una oportunidad para conectarte con cada momento y, a través de esa conexión, descubrir el sentido y la belleza en lo que haces.
Cuando te centras en una sola cosa, algo en ti cambia. La prisa se disuelve, la ansiedad pierde fuerza, y surge un espacio interno donde la calma y la claridad florecen. Enfocarte en lo esencial es un acto de amor propio, es permitirte vivir sin el peso de la dispersión. Es como limpiar una ventana que, aunque parecía transparente, estaba cubierta de pequeñas manchas que te impedían ver con claridad. Con cada distracción que dejas ir, el paisaje de tu vida se hace más nítido.
Prioriza lo que te hace bien, lo que te llena, lo que te acerca a la versión de ti mismo que más admiras. Deja de lado lo innecesario, y verás que cada acción que realizas tiene un eco, una energía que transforma, una huella que permanece. Porque cuando la felicidad es tu prioridad, cada paso se convierte en un acto de presencia y gratitud.
Cada acción, cada pensamiento que tenemos, va moldeando poco a poco el paisaje de nuestro futuro. Somos, en muchos sentidos, jardineros de nuestro propio camino, plantando intenciones y decisiones que, como semillas, germinan y se transforman en las experiencias de los días venideros. Pero este viaje no se trata de un simple «destino» al que debemos llegar; es una creación continua, un acto de voluntad, donde podemos ser tanto el viajero como el artista que da forma a su lienzo.
A veces, parece fácil pensar que las circunstancias externas controlan nuestro destino, que los eventos y personas a nuestro alrededor nos llevan por caminos inevitables. Sin embargo, si miramos más profundamente, descubrimos que, aunque no podamos controlar cada situación, siempre tenemos una elección en cómo respondemos y, más importante aún, en cómo nos relacionamos con nuestras propias emociones y pensamientos. Es en esa decisión diaria, en ese pequeño instante entre el estímulo y la reacción, donde reside una libertad inmensa, una puerta abierta hacia el cambio y la transformación.
Nuestro mañana no se define por grandes eventos ni por sueños lejanos, sino por los pasos sencillos que tomamos hoy. Cada vez que elegimos escuchar en lugar de reaccionar, cada vez que perdonamos, que damos un paso hacia lo que nos apasiona o nos permitimos un momento de descanso, estamos construyendo el terreno para un mañana más pleno y auténtico.
La vida es un proceso de aprender y desaprender, de soltar aquello que nos limita y abrazar lo que nos libera. Cultivar esta conciencia y recordarnos que somos cocreadores de nuestro destino nos permite vivir con una claridad y una paz que trasciende el momento presente.
«Todo lo que sea para ti, te encontrará… Mientras tanto respira, sonríe, agradece y guarda silencio. Camina tranquilo, disfrutando del paisaje y del camino sin hacer del sendero un medio para un fin. Zambúllete en el viaje hacia este instante eterno aquí y ahora, y retírate dentro de ti mismo, sobre todo, cuando necesites compañía.
Suelta. Sólo suelta… No persigas a nada ni a nadie, porque al perseguirlo lo ahuyentas, lo alejas. Deja que el universo ordene las energías y tú, relájate… disfruta del concierto de imágenes, de la orquesta de sabores, y de la sublime sinfonía de aromas y sonidos.
Todo lo que esté destinado a NO suceder, no sucederá, por más esfuerzos que se hagan. Todo lo que esté destinado a suceder, sucederá, por más esfuerzos que se hagan para impedirlo.
Ésta es la única y santa verdad. Todo lo que sea para ti, te encontrará. Pues aunque aún no lo creas y todavía no lo sientas: TODO EN ESTE SUEÑO YA ESTÁ ESCRITO.
Mientras tanto respira, sonríe, agradece, guarda silencio… y deja que la existencia, simplemente, haga su trabajo. Tan sólo deja que el cosmos orqueste su plan divino.
Dejé de insistir donde no había lo que buscaba, dejé de pedir en manos cerradas, dejé de esperar en sillas ocupadas, dejé de intentar en un cuerpo ajeno.
Dejé de pretender que el otro entendiera, dejé de poner los ojos y la esperanza en corazones que no querían latir al lado mío. Y entonces, ocurrió la magia.
Volví a mi, como único destino posible, volví a mi, como único camino disponible, volví a mi, como el único reencuentro pendiente, volví a mi y pude verme las costillas, los dolores y mi alma deshidratada, pidiendo agua.
Y me recibí. Me acaricié. Me perdoné. Me recosté sobre mi hombro. Me nombré con mi propia voz. Y me encontré. Distinta pero intacta. Me tuve otra vez.
Me tengo otra vez y entonces, me rodea la magia. Tengo las llaves de las puertas que quiero abrir. Acá, adentro. Afuera solo están las cerraduras. Pero yo decido dónde y de mí depende cómo.
Recibirás los 7 cuerpos diferentes y necesitarás desarrollarlos. Vivirás al mismo tiempo en diferentes dimensiones. El mundo entero estará dentro de ti.
Tendrás que hacer una escuela llamada «Vida», en el planeta Tierra. Cada persona y cada evento serán tus maestros.
No hay errores, solo lecciones. Los fracasos son parte integral del éxito. No hay «víctimas», hay «estudiantes».
Una lección se repetirá en diferentes formas hasta que la aprendas bien. Si no aprendes lecciones fáciles, recibirás las más difíciles.
Los problemas externos son un espejo de tu estado interno. Cambiando tu mundo interior también cambiarás el mundo exterior. El dolor es el medio que el Universo usa para llamar tu atención.
Sabrás que has aprendido una lección cuando cambies tu comportamiento. La sabiduría se adquiere con la experiencia. Mejor tener poco pero «algo» que tener mucho «nada».
No hay lugar mejor que «aquí». No hay nada mejor que «allí» Incluso cuando tu «allí» se convierta en tu «aquí», habrá otro «allí» que parecerá mejor.
Los otros son tu espejo.
La vida prepara un marco, pero tú pintas el cuadro. Si no tomas esa responsabilidad, otros la pintarán en tu lugar.
Obtendrás todo lo que pides. Inconscientemente entenderás cuánta energía y lo que tendrás que gastar, y a qué personas tendrás que atraer a tu órbita; por lo tanto, la única manera de entender lo que quieres es examinar lo que ya tienes.
Actúa con lo mejor de tus medios.
Todas las respuestas están dentro de ti. Sabes más de lo que está escrito en los libros. Todo lo que tienes que hacer es mirar dentro de ti mismo, escucharte a ti mismo y confiar en ti mismo.
Conectar con tu corazón es conectar con tu alma, con tu verdadera esencia, con tu ser supremo. Cuando vibras en amor, aceptación y compasión, atraes lo mismo a tu vida. Dale la oportunidad a tu corazón de brillar y vibrar alto, y disfruta la vida, porque nunca estarás mejor que ahora.
Con frecuencia pensamos que, si una situación saliera bien, finalmente encontraríamos tranquilidad. Esta mentalidad puede ser tentadora. Sin embargo, incluso cuando obtenemos el resultado deseado, esa tranquilidad puede ser efímera, ya que siempre habrá nuevas situaciones impredecibles o inestables.
Para mantener la serenidad durante las fluctuaciones de la vida, recurre a tu fe, reafirmando que el poder de Dios trasciende todas tus preocupaciones. Mantén presente esta verdad durante todo el día.
Al hacerlo, podrás sentir que tus hombros se relajan y tu respiración se vuelve más profunda y pausada. Pronto descubrirás que al confiar tus preocupaciones a la Divinidad interior, podrás dormir mejor y vivir con mayor ligereza, con la certeza de que todo ocurre en el tiempo y manera perfectos.
El tiempo Divino y perfecto significa que las circunstancias favorables se interceptan. Ten paciencia mientras que el Universo trabaja para lograr las condiciones óptimas haciala manifestación total de tus deseos. En el intermedio, ten fe en que tus oraciones y afirmaciones han sido escuchadas y están siendo respondidas. Su fruto final está casi listo.
Cuando un marinero se acerca a tierra firme después de pasar muchos meses en el mar,busca señales tales como pájaros volando con ramitas en sus picos. Luego sigue navegando hacia la dirección de las aves, teniendo fe en que la orilla no estará muy lejos.
De igual forma, Dios envía muchas señales respecto al progreso de tus oraciones. Ten la misma fe y no dudas que las señales que estás viendo y sintiendo son indicadores seguros de las grandes cosas que te esperan en el horizonte.
Descansa con confianza y paciencia, sabiendo que todo se está llevando a cabo tras bambalinas y en tu beneficio. Tu nave está llegando ahora mismo a puerto seguro.
Repite:
Tengo fe en el tiempo divino, y sé que mis oraciones son siempre respondidas en el momento perfecto. Me desapego de mi propia agenda y confío en la visión global. Todo está ocurriendo de acuerdo al plan divino, y pronto comprenderé la secuencia de los eventos. Mi vida es y siempre ha sido perfecta desde todo punto de vista.
Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mi mismo. Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso si no lo intento. Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta de que de todos modos opinarían de mi. Temía me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo. Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer. Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras. Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo. Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia. Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mi mismo. Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día. Temía al pasado, hasta que comprendí que no podía herirme más. Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella. Temía al cambio, hasta que vi que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.🌈
Cada persona ve las cosas a su manera, según sus percepciones mentales y según su nivel de comprensión, de madurez y de consciencia.
Cuando hay conflictos entre dos o varias personas, se debe a que cada una de ellas percibe la situación, diferente que los demás, y si hay mucho ego, creen que su visión es la correcta y que los demás están equivocados. Esto sucede en todas las personas; unos en mayor o menor grado. Es decir, cuanta más comprensión, consciencia y más visión de la realidad, de lo que realmente Es, menor será el grado de percepción errónea.
Un ser que medita todos los días, un ser consciente, suele ver las cosas tal y como son, sin apenas percepciones erróneas, pues cuando la mente está en calma es cuando refleja la Realidad.
Si la mente está agitada, con pensamientos egocéntricos, no reflejará lo que Es, la Realidad.
Cuando te encuentres en medio de discusiones con personas con mentes agitadas, es mejor que mantengas tu calma interior y en silencio; pues de la misma manera en que ellos ven las cosas según su punto de vista, también seguirán viéndolo a pesar de que expreses tu visión.
No debemos perder energía discutiendo con personas con mentes cerradas y con una actitud egocéntrica, es más sabio alejarse para no perder tu equilibrio, ni salirte de tu centro y de tu paz.
No siempre el silencio otorga, muchas veces el silencio es señal de sabiduría y paz…