Cuando tratas de defenderte estás dando demasiada importancia a las palabras de los otros y das más fuerza a sus opiniones.
Si aceptas el no defenderte, estás mostrando que las opiniones de los demás no te afectan, que “escuchas”, que son simplemente opiniones y que no tienes que convencer a los otros para ser feliz.
Tu silencio interno te vuelve sereno. Practica el arte de no hablar. Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial dejando brotar la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría el “noble silencio”.
Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son o lo que tienen capacidad de ser. Instálate en el silencio y la armonía de todo el universo.
Escucha con atención las palabras que salen de tu boca, y podrás escuchar a tu subconsciente…
Cuando uno está hablando, «cree» que sabe lo que dice.
Simplemente, no es así.
«Me falta…», «no puedo…», «quisiera…», «qué terrible…», «ojalá Dios quiera…», «si la suerte lo permite»…
Absolutamente todas las palabras tienen «un código oculto de resonancia», y antes de que esa palabra (energía con un código específico) se irradie al exterior, pasa por el corazón.
El corazón decodifica y amplifica esa «palabra» para que resuene con todo el «campo cuántico» que te rodea (con todo tu universo).
En otros términos… «Tus palabras salen del corazón».
Siempre estás hablando con el corazón.
Por lo tanto y de inmediato, ése «Universo/Dios» hace/forma/construye lo que le dices…
Cuando empieces a entrenar a tu cerebro para escuchar de manera consciente tus propias palabras, te empezarás a dar cuenta que todo lo que tienes o no tienes, es justamente por todo lo que dices.
Esto significa que asumo que yo soy el responsable de todo lo que me ocurre, asumo que lo que hay en mí realidad yo lo he creado, asumo que mi realidad es creación de mis pensamientos y palabras.
Asumir está responsabilidad no implica caer en desesperación ni conflictos, puesto que al hacerlo, el pensamiento dominante será de miedo, rabia, angustia, lo que nos aleja de la vibración original, que es el amor. Mejora la calidad de tus pensamientos, procura que estos siempre sean positivos y llenos de fe.
Ser responsable es también comenzar a trabajar en ti mismo, en lo que no te gusta de lo que ves en ti. Es tomar consciencia de que nuestras acciones no sólo cambian nuestro mundo y el cómo nos relacionamos con los demás sino que también influyen en la vida de otros. Trabajando en ti estas trabajando en esas acciones que influyen en tu entorno.
Al asumir la responsabilidad de nuestras acciones, nos hacemos responsables de sus consecuencias. Podemos empezar a ver que las responsabilidades se componen simplemente de nuestra capacidad de responder. Siempre tenemos opciones. Siempre tenemos opciones. Siempre tenemos poder.
Usa palabras positivas, deja el victimismo y la queja, hazte responsable de todo lo que te sucede. Ninguna solución está fuera de tu ser, por eso es importante tener momentos donde silenciamos la mente para escuchar la sabiduría interior que todos tenemos. Eres parte del TODO y hay una chispa Divina en cada uno de nosotros.
En la vida nuestras opciones son amargarnos o mejorar. Hoy elije mejorar, pues la amargura sólo se nutre a sí misma. Conforme revisas tu pasado, perdonando a otros y a mí mismo, te liberas del daño de viejas heridas.
Aferrarte al viejo sufrimiento puede atraer la empatía de otros por un tiempo o, incluso, puede que consegas su apoyo temporal. Pero eso no inspirará una invitación para empezar de nuevo, ni por parte de otras personas ni de parte del universo.
Hoy puedes tener una queja o un milagro, pero no ambos. Pon tus quejas en manos de Dios y pide ser liberado de tu apego a las viejas heridas.
Deja ir tu apego a lo que no puedes cambiar y reza por un milagro para liberarte de tu dolor. Deja ir tus pensamientos de juicio y venganza, para ser libre.
Deja ir la necesidad de controlarlo todo. Las recompensas de esta práctica son grandes: serenidad, una profunda sensación de paz interior, la capacidad de dar y recibir amor de una manera que nos enaltece y nos llena de energía, y la libertad para encontrar soluciones reales a nuestros problemas.
La vida siempre pondrá delante de ti dos caminos: uno ya conocido, cargado de las mismas acciones, mismas costumbres, mismos apegos, mismos dolores, sufrimientos y su característica más importante: es la casa de nuestra «zona de confort»; pero también te mostrará otro camino completamente nuevo, desconocido, que aterra y te llenará de miedo porque no sabes qué resultaría.
Ten en cuenta que nuestra vida está llena de cambios y transformaciones y cuando un camino nuevo se asoma es porque ese camino que recorres ahora ya se desgastó. No le temas a lo nuevo, no le temas al cambio, no le temas a lo desconocido, vive sin apegos!
Permite que tu vida evolucione y permite que en ese camino quede lo que tenga que quedar para ir ligero en equipaje y llenarte de oportunidades que seguro te ofrecerá.
Si quieres que tu vida cambie, cambia tu y decídete por el camino que te transforme y no el que te mantiene en tu zona a de confort. Deja ir el apego!
Quien eres….la respuesta a esa pregunta no está escrita en ningún libro ni te será dada por el Ser Supremo. No la descubrirás en los espejos rotos de las opiniones ajenas, ni en los ecos vacíos de las multitudes.
Lo primero que debes entender es esto: no eres lo que piensas que eres. No eres tu nombre, no eres tu historia, no eres tu pasado ni tus logros, ni tus titulos. Todo eso son etiquetas, constructos mentales, máscaras que has acumulado, pero ninguna de ellas es tu esencia.
¡Mírate a ti mismo con brutal honestidad! Observa tus miedos, tus deseos, tus sueños más oscuros y tus impulsos más fervientes. Eso que observas, eso que sientes, eso que es consciente. Esa es tu verdadera naturaleza. No necesita palabras, no necesita definiciones.
Es el espacio de consciencia que está detrás de todos los pensamientos. No es sentarte a esperar que la «verdad» te ilumine. ¡Es un combate! Un enfrentamiento despiadado contra la mentira que te has contado, contra las cadenas que te han impuesto. No puedes descubrirte sin destruirte primero.
Eres el silencio detrás de todo ruido. Cuando descubres eso, todo cambia. Ya no necesitas buscar afuera lo que siempre ha estado dentro. Ya no necesitas construir una identidad con base en el mundo, porque sabes que quien eres trasciende cualquier forma.
Eres la consciencia misma, eterna, inmutable, presente. Ese es el mayor descubrimiento que puedes hacer en esta vida. Y no está en el futuro, está aquí, ahora, en la profunda realización de este instante.
Y cuando realmente lo descubras, no necesitarás que nadie te lo explique. Porque lo sabrás con una certeza que no puede ser expresada con palabras.
Abro la puerta a un nuevo año. Cierro con amor la del pasado. Es pasado. Atrás dejo todos los pesares y heridas. La puerta se abre y sé que estoy a salvo. El proceso de la Vida me apoyará en cada paso del camino.
1 de Enero Libero el pasado y vivo el presente
2 de Enero Estoy dispuesto a crecer y a cambiar: Cada momento me ofrece una maravillosa oportunidad para ser más yo mismo.
3 de Enero Elijo reconocer la magnificiencia de mi ser
4 de Enero Todo me lleva a experiencias gratificantes y satisfactorias. Creo para mí una vida llena de recompensas.
5 de Enero Estoy muy bien organizado. La vida es sencilla y fácil.
6 de Enero Siempre me resulta fácil cambiar. Soy flexible y dúctil.
7 de Enero Aquello que doy es lo que recibo de vuelta. Como doy sólo bondad, sólo bondad me devuelven los demás.
8 de Enero Quiero aprender a amarme. Estoy dispuesto.
9 de Enero Hago cosas nuevas y comienzo fascinantes empresas.
10 de Enero Me siento a salvo en el ritmo y en el transcurso de una vida siempre cambiante.
11 de Enero El pasado no tiene ningún poder sobre mí. Sé que es pasado y vivo únicamente en el Ahora.
12 de Enero Veo claramente mis pautas. Efectúo cambios sin sentir turbación ni culpa.
13 de Enero Con alegría y facilidad salvo todas las dificultades.
14 de Enero Dondequiera que voy mi experiencia es de amor. Mi vida está llena de seres que me aman y yo les expreso a todos mi amor.
15 de Enero Miro más allá de los miedos y limitaciones de los demás y acepto a cada persona como un ser único y maravilloso.
16 de Enero Estoy en paz con mi sexualidad. Me acepto sin reservas, con amor y comprensión.
17 de Enero Sé que el proceso de la vida me traerá el supremo bien.
18 de Enero Reconozco que la toma de conciencia es el primer paso para sanar o cambiar. Cada día lo comprendo mejor.
19 de Enero Mis pensamientos son creativos. Constantemente tengo nuevas intuiciones y descubro nuevas formas de contemplar mi mundo.
20 de Enero Las respuestas que hay en mi interior afloran fácilmente a mi conciencia.
21 de Enero Los demás no están equivocados: son diferentes. Todos somos uno.
22 de Enero La efectividad del poder está siempre en el momento presente. Vivo el presente, libre y feliz.
23 de Enero Soy totalmente capaz en todo momento. Me acepto, y creo paz en mi mente y en mi corazón.
24 de Enero Ningún trabajo está por debajo o por encima de mí. Si es necesario hacer algo, lo hago.
25 de Enero Asumo la total responsabilidad de cada uno de los aspectos de mi vida.
26 de Enero Amo mi cuerpo. Con cada año que pasa me siento más relajada/o y atractiva/o.
27 de Enero Me merezco lo mejor y lo acepto ahora mismo. Todos mis deseos y necesidades se ven satisfechos sin tener siquiera que pedirlos.
28 de Enero Expreso abierta y libremente mi creatividad.
29 de Enero Estoy dispuesto a renunciar a los arraigados hábitos que crean condiciones negativas en mi vida.
30 de Enero Todo aquello que deseo, lo recibo. Encuentro satisfacción en todos los ámbitos de mi vida.
31 de Enero Soy mi mejor amigo y amo todo lo que veo en mí.
«Si tuviera que darte un consejo, te diría que nunca dejes de ser tú, que te valores y que te quieras, que te quieras mucho, porque cuando uno se quiere, se es más feliz.
Si tuviera que darte un consejo, te diría que trates con dulzura a los niños y con respeto a los ancianos, que no te calles, que el amor te cautive y que la maldad nunca te deje indiferente.
Si tuviera que darte un consejo, te diría que seas valiente y que persigas tus sueños, sin importarte lo que digan los demás, que te alejes de la gente envidiosa, de los que no te valoran y te acerques a la gente que es feliz, a los que de verdad te quieren, porque la felicidad es contagiosa.
Si tuviera que darte un consejo, te diría que nunca pierdas el tiempo, porque la vida es un rato y un rato es muy poco.»💕
«Amado Arcángel Miguel, guardián celestial y guerrero de luz, hoy me inclino ante tu presencia con gratitud infinita.
Gracias por tu protección durante este mes por cada día en el que guiaste mis pasos y apartaste de mi camino toda oscuridad y peligro.
En estos últimos días de diciembre, agradezco las bendiciones recibidas, las lecciones aprendidas y los momentos de amor vividos.
Gracias por ser mi fortaleza en los momentos de duda, por llenarme de valentía para enfrentar desafíos, y por cubrir mi vida con tu manto azul de paz y seguridad.
Te pido que sigas acompañándome en este cierre de ciclo, que purifiques mi ser de toda carga negativa y me prepares para recibir el nuevo año con fe, amor y esperanza renovada.
Amado Miguel, gracias por ser mi guía, mi protector y mi amigo eterno. Confío en tu luz y en tu fuerza divina. Así es, así Amén.»
Espero que esta oración sea perfecta para ti, herman@, y que sientas la poderosa energía de Miguel cerrando este mes con bendiciones. ¡Bendiciones infinitas para ti siempre! ✨🙏🏼✨💙💙💙✨