
La personas felices son aquellas que han conocido sus sombras, pero eligieron en Conciencia habitar su luz.
Ser feliz no es ingenuidad ni negación! Tampoco es cerrar los ojos al caos. Es, en realidad, un acto profundo de conciencia. Es mirar el ruido del mundo y decir, elijo no ser parte de esa frecuencia.
Es comprender que la paz no siempre viene dada, muchas veces se cultiva. Hay personas que cada mañana hacen un pequeño ritual invisible, eligen dónde posar la mirada!
Pueden enfocarse en la carencia o en la gratitud, la ofensa o la comprensión, en el miedo o la confianza y esa elección, repetida día tras día, construye un estado interior.
La felicidad elegida no es euforia permanente. Es serenidad. Es decidir que, aunque haya tormenta, dentro habrá un farol encendido. Es saber que el mundo puede estar en movimiento, pero el corazón puede permanecer en equilibrio.
No es debilidad, es fortaleza suave, no es evasión, es discernimiento y madures.
Las personas felices suelen entender algo muy simple y poderoso! no pueden controlar todo lo que sucede, pero sí pueden elegir la actitud con la que lo atraviesan y esa elección diaria, a veces silenciosa y desafiante, termina modelando su realidad.
Ser feliz es una práctica, como respirar profundo, agradecer antes de dormir, como volver al centro cuando todo empuja hacia afuera.
Y lo más hermoso es que no es un privilegio reservado a unos pocos! Es una decisión íntima, renovada cada día. Una pequeña afirmación interior que dice, hoy elijo estar en paz.
Y cuando alguien elige la paz, no solo se ilumina a sí mismo, también suaviza el mundo a su alrededor. Escrito en Conciencia, Amor y Gratitud 💜
OONA – Energía Consciente
