Somos geometría viva

El cuerpo humano no es solo biología, es una arquitectura sagrada donde la materia y la conciencia se encuentran.

Nuestros huesos y dientes están formados por cristales de hidroxiapatita. Y en el centro del cerebro, la glándula pineal contiene microcristales de calcita.

Incluso se han encontrado partículas de magnetita en el tejido cerebral. No somos solo carne. Somos mineral organizado, agua en movimiento y electricidad en danza.

Un cristal es materia ordenada.
Vibra de manera estable.
Mantiene coherencia en su estructura.

El cuerpo humano también funciona por impulsos eléctricos, campos electromagnéticos y una red interna de comunicación constante.

Nuestro corazón genera un campo medible. Nuestro cerebro emite frecuencias. Nuestro sistema nervioso es pura bioelectricidad.

Cuando sostenemos un cristal y sentimos algo, puede que no sea fantasía, puede ser resonancia y coherencia encontrándose.

Somos más del 60% agua y el agua responde a vibraciones, a intención, a frecuencia.

Tal vez por eso ciertas piedras nos calman, otras nos activan, otras nos enfocan, no porque tengan “poder” sobre nosotros, sino porque despiertan algo que ya vive dentro.

La Tierra no está fuera, está en nuestros huesos, nuestra sangre, en la geometría microscópica que nos sostiene!

Somos polvo de estrellas cristalizado en forma humana.
Conciencia habitando una estructura mineral que late y cuando recordamos esto, algo se ordena por dentro, como si nuestra propia estructura reconociera su origen. Escrito en Conciencia, Amor y Gratitud.

Autor: Oona
OONA – Energía Consciente