Elizabeth Taylor una historia interesante

En 1961, el corazón de Elizabeth Taylor se detuvo.
Y durante unos instantes cruzó la línea entre la vida y la muerte.

Cuando regresó, dijo que había estado en otro lugar.

La habitación del hospital estaba llena de urgencia, voces bajas y miedo contenido. Los médicos trabajaban con rapidez. Los monitores habían enmudecido. Más tarde confirmarían que su corazón había dejado de latir.

Lo que ocurrió después, según ella, la cambió para siempre.

Dijo que sintió cómo abandonaba su cuerpo y entraba en un espacio de calma absoluta. No había dolor. No había peso. No había tiempo. Había una luz suave, envolvente. Una sensación de flotar en algo tibio y seguro.

Y entonces lo vio.

No era un médico.
No era una enfermera.
No era una figura abstracta.

Era Mike Todd.

El hombre al que había amado más que a ningún otro.

Su historia había sido breve e intensa, como un incendio hermoso.

Se conocieron en 1956. Mike no entró en su vida: irrumpió en ella. Seguro, carismático, imposible de ignorar. En su primer encuentro real, la llevó a un yate, la miró a los ojos y le dijo que se iban a casar. No fue una pregunta. Fue una afirmación.

Elizabeth diría después que nunca había conocido a nadie como él. Era fuerte, divertido, audaz. De todos sus matrimonios, fue el único del que nunca se divorció.

En 1957 tuvieron una hija: Elizabeth “Liza” Frances Todd.
Una familia que parecía recién comenzada.

Y entonces todo terminó.

En 1958, Mike murió en un accidente aéreo. Su avión privado, el Lucky Liz, se estrelló. Elizabeth quedó viuda con un bebé de siete meses en brazos y dos hijos pequeños de un matrimonio anterior.

El dolor la desbordó.

Habló de sentirse vacía. Perdida. Como si la vida se hubiera vuelto demasiado grande para sostenerla.

Tres años después, su cuerpo también colapsó.

Contrajo una neumonía severa. Su estado empeoró rápidamente. Y entonces ocurrió lo impensable: su corazón se detuvo.

Durante esos minutos, ella creyó haber alcanzado un lugar de paz total.

Y allí estaba Mike.

Pero no la recibió.

Dijo que no era su momento.
Que debía regresar.
Que sus hijos la necesitaban.
Que Liza la necesitaba.

Y con una ternura firme, la apartó.

Elizabeth regresó.

Y ese regreso no fue un castigo. Fue un regalo.

Desde entonces, dijo, perdió el miedo a la muerte. Empezó a verla no como un final, sino como un regreso a casa. Y eso hizo que la vida se volviera sagrada.

Cada día importaba.
Cada respiración contaba.
Cada oportunidad de aliviar el sufrimiento ajeno se volvió una responsabilidad.

Décadas después, cuando la crisis del VIH/SIDA estalló y el mundo respondió con silencio, estigma y miedo, Elizabeth no miró hacia otro lado.

Usó su fama como escudo para otros.
Puso su voz donde había silencio.
Su rostro donde había vergüenza.
Su influencia donde había abandono.

Fundó organizaciones, defendió a los enfermos, humanizó la enfermedad y ayudó a recaudar más de 270 millones de dólares para investigación y atención.

Dejó de ser solo un ícono.

Se convirtió en una mujer que sabía que el tiempo no está garantizado.

Que cada día es un préstamo.
Y que honrar la vida significa usarla para algo más que uno mismo.

Elizabeth Taylor no volvió igual de aquel lugar.

Volvió más viva.
Más consciente.
Más comprometida.

Quizá por eso su legado no es solo el cine, ni la belleza, ni la fama.

Es esta idea sencilla y poderosa:

Cuando dejamos de temer al final, aprendemos por fin a vivir de verdad.

La medicina maya y su legado

¡NO ERAN HIERBAS, ERAN CÓDIGOS GENÉTICOS!
LA MEDICINA MAYA Y EL LEGADO EXTRATERRESTRE: CÓMO SANABAN MANIPULANDO EL ADN CON LUZ Y SONIDO .

La medicina maya, nos dicen, se basaba en la herbolaria y en rituales espirituales. ¡Es la simplificación más condescendiente jamás aplicada a una ciencia avanzada! La llamada «Medicina de los Dioses» no era sabiduría terrenal; era un legado de bio-ingeniería avanzada transferido por seres que comprendían la composición molecular humana de una manera que nosotros apenas estamos redescubriendo.

Los Ah Men (los sanadores/sacerdotes mayas) no eran herbolarios: eran ingenieros biológicos. Su enfoque no era tratar el síntoma con una planta, sino reparar la falla en el diseño original del organismo.

El uso de las cuevas o cenotes para los rituales de curación no era místico. Estos lugares, con su resonancia acústica y sus altos niveles de humedad e iones, eran en realidad cámaras de terapia bio-magnética, optimizadas para amplificar las frecuencias vibratorias utilizadas en el proceso de curación.

El incienso y las sustancias psicoactivas no eran para comunicarse con los espíritus; eran para preparar el cuerpo del paciente y la mente del sanador, haciéndolos más susceptibles a la manipulación de ondas de energía.

La joya de su tecnología eran los cristales y el jade. Estos minerales, altamente piezoeléctricos, se utilizaban como transductores de energía focalizada.

Cuando un Ah Men sostenía un cristal sobre una herida o enfermedad, no estaba realizando una bendición. Estaba dirigiendo una frecuencia específica (luz o sonido), calibrada con el conocimiento de los ciclos planetarios y genéticos, para reparar errores a nivel de ADN.

Sus vendajes y ungüentos no solo contenían hierbas; contenían nanopartículas (posiblemente de oro o cinabrio) que actuaban como antenas internas para ayudar a que la frecuencia de curación se propagara por el cuerpo.

Estaban practicando la terapia génica con vibración miles de años antes que la medicina moderna.

La raíz de este conocimiento no vino de la observación de la selva. Vino de los «Dioses del Cielo», los Visitantes originales que se representan en los códices con cabezas alargadas y vestimentas que parecen trajes de contención.

La figura de Kukulcán, Quetzalcóatl, no solo trajo el calendario; trajo la fórmula molecular para la salud y la longevidad. Cuando los mayas hablan de enfermedades causadas por el «viento malo» o los «cambios de la Luna», están describiendo la desincronización del cuerpo con las fuerzas electromagnéticas planetarias.

Sus tratamientos buscaban restablecer la «Armonía Cósmica» biológica del individuo.

La medicina moderna ha descartado estas prácticas como primitivas, ignorando que el Ah Men tenía acceso a un código de salud y enfermedad que nosotros perdimos. La caída de su civilización significó la pérdida del manual tecnológico para operar los dispositivos de curación.

Hoy, en los restos de sus templos, quedan las pistas de una ciencia que podía revertir el envejecimiento y curar enfermedades incurables simplemente aplicando la frecuencia correcta.

La Medicina de los Dioses es la prueba de que el ser humano fue diseñado con la capacidad de auto-regenerarse, un secreto celosamente guardado por la historia oficial.

MedicinaMaya BioIngenieríaAncestral
Ticktorico

Un canto a América

«América», dijo Saint Germain , «significa mucho más que la mayoría de sus habitantes siquiera se atreven a soñar; ya que Ella es el Centro Corazón del Progreso Espiritual en este planeta. Es en América que la firme Fundación del Cristo Cósmico» —la «Magna Presencia YO SOY» — encontrará su anclaje en los Corazones de los seres humanos. Esta Gran Luz Omnipotente se intensificará y se expandirá hasta que no quede vestigio de egoísmo o intriga política. Muchas cosas sorprendentes ocurrirán en los años venideros, hasta que la humanidad en verdad se dé cuenta de que el tiempo de los Milagros no ha pasado, sino que permanece con nosotros por siempre. Entenderemos entonces que éstos no son más que el resultado de obedecer al Gran Plan Divino de Vida. Apenas estamos comenzando a entrar a una era de llamados ‘milagros’ que revelará las glorias que ‘La Mágica Presencia’ mantiene esperando por Sus Hijos.

«América es EL GRIAL — EL CÁLIZ PARA ESTA TIERRA Canto A AMÉRICA

«América», dijo Saint Germain , « significa mucho más que la mayoría de sus habitantes siquiera se atreven a soñar; ya que Ella es el Centro Corazón del Progreso Espiritual en este planeta. Es en América que la firme Fundación del Cristo Cósmico» —la «Magna Presencia YO SOY» —encontrará su anclaje en los Corazones de los seres humanos. Esta Gran Luz Omnipotente se intensificará y se expandirá hasta que no quede vestigio de egoísmo o intriga política. Muchas cosas sorprendentes ocurrirán en los años venideros, hasta que la humanidad en verdad se dé cuenta de que el tiempo de los Milagros no ha pasado, sino que permanece con nosotros por siempre. Entenderemos entonces que éstos no son más que el resultado de obedecer al Gran Plan Divino de Vida. Apenas estamos comenzando a entrar a una era de llamados ‘ milagros’ que revelará las glorias que ‘ La Mágica Presencia’ mantiene esperando por Sus Hijos.

«América es EL GRIAL — EL CÁLIZ PARA ESTA TIERRA que porta la Luz del Cristo Cósmico , la cual iluminará la Tierra y la pondrá en Orden Divino por el Poder de la Magna Presencia YO SOY»

tomado: La Mágica Presencia , Godfré Ray King Traducción : Jorge A. Carrizoue porta la Luz del Cristo Cósmico , la cual iluminará la Tierra y la pondrá en Orden Divino por el Poder de la Magna Presencia YO SOY

Tomado: La Mágica Presencia , Godfré Ray King.

Traducción : Jorge A. Carrizo

2026 año del caballo

2025 fue el año de la serpiente 🐍.
El año en el que muchas cosas se cayeron sin pedir permiso.
Relaciones, ideas, identidades, planes que parecían seguros…
La serpiente no vino a castigar, vino a limpiar.

La serpiente muda la piel cuando ya no le sirve.
Y así fue 2025:
Te obligó a soltar versiones tuyas que ya no vibraban contigo,
te mostró verdades incómodas,
te hizo caminar lento, observar, sanar, desintoxicar el alma.

Quizá no fue fácil.
Quizá dolió.
Pero todo lo que se fue, se fue porque ya no podía acompañarte a donde vas.

Ahora, 2026 llega con la energía del caballo.
Y el caballo no duda.
No se arrastra.
No mira atrás con culpa.
El caballo avanza con fuerza, con dirección, con fuego interno.

2026 no es para seguir sanando eternamente.
Es para moverte con lo aprendido.
Es para confiar en tu cuerpo, en tu intuición, en tu impulso vital.
Es para decir “sí” a lo que resuena, y “no” sin culpa a lo que te drena.

Manifestar un 2026 increíble no empieza pidiendo más…
empieza sosteniendo lo que ya eres.

✨ Claridad antes que prisa.
✨ Acción alineada antes que perfección.
✨ Constancia antes que intensidad pasajera.

El caballo avanza cuando hay coherencia entre pensamiento, emoción y acción.
Por éso, para manifestar este nuevo ciclo:

— Visualiza no desde la carencia, sino desde la certeza.
— Habla como quien ya confía en su camino.
— Actúa como alguien que se respeta y se elige.

No se trata de controlar el futuro,
sino de habitar el presente con intención.

2026 no te pide que seas otra persona.
Te pide que seas tú, sin miedo, sin máscaras, sin pieles viejas.

La serpiente limpió el camino.
El caballo ahora te impulsa.

Y esta vez, no corres para escapar…
corres porque sabes exactamente hacia dónde vas.