Si tus palabras son los códigos que mueven la energía para crear tu vida, es importante que te entrenes en HABLAR DESDE EL AMOR DE TU CORAZON pues todo cuanto digas para otros, como el búmeran, regresarán a ti.
Este decreto expresa tu intención y te ayuda a alinearte subconscientemente para que así sea.
Algún día no estaremos aquí y el mundo seguirá girando. El Sol seguirá brillando y la Luna seguirá alumbrando.
Detrás de un lunes siempre vendrá un martes, y la vida continuará. Por eso hoy te doy un consejo escrito, para que lo leas las veces que quieras. Sigue tus sueños, toma las riendas de tu vida, afronta tus miedos. Haz que cada experiencia cuente.
Celebra una y mil veces tus triunfos. Quiérete, quiere a los demás, ayuda porque la vida es sabía y algún día serás tú quien necesite ayuda.
Y sobre todo RECUERDA: que se aprende del pasado, se sueña con el futuro… pero se vive en el presente.
Una de las cosas más difíciles de nuestra vida, es asumir que algo a llegado a su fin, pero por más doloroso que sea, hay vínculos que deben romperse y dar por finalizada una etapa. Y es que, en ocasiones, para ser feliz tenemos que aprender a decir adiós.
Hoy es hora de cerrar ciclos y empezar un nuevo capítulo en mi vida, de liberarme de las cadenas que me atan a lo que fue, pero ya no es, de dejar atrás pedazos que ya no encajan. Es hora de tomar un poco de valor y ponerme de pie, agarrar las maletas y cerrar la puerta de ese cuarto oscuro para mirar al frente y caminar abriendo paso a un nuevo mundo. Es hora de aprender a volar.
Yo nunca olvidaré a las personas que han sido parte de mi vida, y no importa el motivo por el que ya no forman parte de mi presente, porque cada una de ellas me dejó una experiencia, me enseño algo que tenía que aprender. Algunas hicieron más bonito mi mundo, me ayudaron a ser mejor persona, me dieron increíbles momentos de felicidad, me dieron la mano cuando caí o me ofecieron un hombro para llorar cuando lo necesité. Otras, me traicionaron, me causaron dolor, vulneraron mi autoestima, me enseñaron lo que no es el amor, o simplemente, me enseñaron a no ser como ellas. Y si hoy se quedaron atrás, es porque definitivamente, ya no encajan en mi presente.
Y aferrarme al pasado, el dejar puertas entreabiertas y alimentar ilusiones sin fundamento, es como llevar a mis espaldas una pesada mochila que sólo sirve para no dejarme avanzar. No es nada fácil cerrar ciclos y se requiere mucha valentía, pues sólo yo sé lo que he vivido, lo que he perdido y las heridas que debo sanar, pero intento recordarme que detrás de un final siempre existe una nueva oportunidad para volver a ser feliz. Y aunque el pasado no puedo borrarlo ni editarlo, no hay peor error que vivir de lo que ya no tiene sentido.
Hoy me perdono si alguna vez tomé decisiones equivocadas, y sin quererlo, hice daño a alguien que me amaba.