Cuando el hombre viaja, todo lo vivido viaja con el,
él mismo es el viaje, el viajero y lo viajado.



A veces lo que una persona necesita, no es una mente brillante que le hable, sino un corazón paciente que le escuche.

Encuentro alegría y placer en las cosas más simples de la vida.

Mi corazón está siempre abierto e irradia amor.

En los ojos del joven, arde la llama; en los del viejo, brilla la luz.
Victor Hugo


